Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Ya No Es Ciega, Es Miope
Eduardo García Gaspar
3 junio 2008
Sección: LIBERTAD CULTURAL, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


El censor principal de películas en Irán hasta 1994 era casi ciego. Antes de tener ese puesto, era censor teatral. Se sentaba en el teatro, llevando lentes muy gruesos, mientras un asistente sentado junto a él le explicaba lo que sucedía en el escenario. Con esa información, emitía sus órdenes de recortar escenas.

Después de ese año, fue nombrado responsable del nuevo canal de televisión, un puesto en el que los escritores de guiones le enviaban sus trabajos en cintas de audio. Tenían prohibido dramatizarlas o hacerlas atractivas. Después de escuchar las cintas, emitía su juicio. El método fue seguido por su sucesor (datos de Azar, Nafisi. READING LOLITA IN TEHRAN, 2004, Fourth State, London, 000778484, pp. 24 y 25).

¿Suena dramático? Sin duda, hasta el punto de causar risa y pensar en la posibilidad de un casi sordo censurando música. Eso no podría pasar donde yo vivo, dirán muchos, incluyendo mexicanos que sigan la costumbre nacional del chiste. La verdad es que esa historia se aplica en México, con un giro mucho más dramático. No es un censor el casi ciego en este caso, es la ley. La misma constitución lo hace.

El artículo 41 de esa constitución dice que,

“Ninguna otra [que partidos] persona física o moral, sea a título propio o por cuenta de terceros, podrá contratar propaganda en radio y televisión dirigida a influir en las preferencias electorales de los ciudadanos, ni a favor o en contra de partidos políticos o de candidatos a cargos de elección popular. Queda prohibida la transmisión en territorio nacional de este tipo de mensajes contratados en el extranjero.”

En otra parte del mismo artículo se dice que,

“En la propaganda política o electoral que difundan los partidos deberán abstenerse de expresiones que denigren a las instituciones y a los propios partidos, o que calumnien a las personas.”

En palabras menos legales, usted y yo tenemos prohibido tratar de influir en los demás respecto al voto si lo hacemos en televisión y radio con tiempos comprados. Y los partidos no pueden hablar mal de los demás partidos y candidatos. Peor aún, como las leyes constitucionales se interpretan por su espíritu, estas disposiciones con facilidad pueden llevarse a otros medios y a todos los casos posibles.

Los gobernantes, en resumen, han tratado de que por ley no puedan decirse cosas malas de ellos cuando están en campaña. Si acaso se descubre que alguno de los candidatos ha cometido una irregularidad, sus opositores tienen prohibido mencionarla, igual que el resto, de manera abierta y formal. Cualquier candidato perdedor ahora tendrá la oportunidad de alegar, no esquizofrenia, sino violaciones legales en su contra.

Desde luego, en la realidad, se seguirán haciendo todas esas cosas prohibidas y disminuirá aún más el respeto por la ley… porque es miope.

A la ley se le suele representar vendada de los ojos, simbolizando con ello que ella se aplica a todos por igual. En este caso, la ley mexicana ya no tiene los ojos vendados y se le podía representar miope, con lentes de fondo de botella y peleándose con ella misma, pues en otra parte dice:

“Es inviolable la libertad de escribir y publicar escritos sobre cualquier materia. Ninguna ley ni autoridad pueden establecer la previa censura, ni exigir fianza a los autores o impresores, ni coartar la libertad de imprenta, que no tiene más límites que el respeto a la vida privada, a la moral y a la paz pública… No se podrá coartar el derecho de asociarse o reunirse pacíficamente con cualquier objeto lícito; pero solamente los ciudadanos de la República podrán hacerlo para tomar parte en los asuntos políticos del país.”

Usted ya no puede tomar parte en esos asuntos, ya no puede asociarse para hablar a otros de elecciones y candidatos. Creo que esta transformación de la ley bien vale una segunda opinión. Que un casi ciego sea censor de teatro es anecdótico, que la ley sea ciega para ser igual para todos es deseable, pero que la ley sea miope es terrible: va a ver a unos, pero no a otros, imaginará cosas que no existen e ignorará otras que son reales.

Si el libro mencionado se llama Leyendo Lolita en Terán, aquí podía publicarse otro, Aplicando a Kafka en México.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.



No hay comentarios en “Ya No Es Ciega, Es Miope”
  1. diego mora Dijo:

    que pasa si el "agresor" es provocado por el miope, entoces este toma medidas inadecuadas y golpea al miope. esto es penalisado o no…
    se nesecita alguna prueba para dejar invicto al agresor





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