Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Abuso De Alcohol
Eduardo García Gaspar
13 mayo 2009
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


A principios de 1989 escribí una columna que en esencia decía que prohibir la publicidad de bebidas alcohólicas era una pérdida de tiempo, que el problema del abuso no sería resuelto así. Por lo que he escuchado y visto, tenía yo razón, a pesar de no existir publicidad en televisión abierta, el abuso incluso puede haber aumentado.

Lo interesante no es tanto eso, como una carta de un amable lector. Dijo que

“… no es cierto lo que dice el señor Eduardo García Gaspar, que si se prohiben los anuncios de bebidas fuertes el alcoholismo seguirá igual, eso no es cierto, y le voy a dar un ejemplo…”

Hasta aquí, no hay problema. El lector sostiene una opinión opuesta a la mía y se puede encontrar una solución convincente para ambos examinando razonamientos y datos empíricos. Ambos me favorecen y supongo que el lector 20 años después se haya convencido. La cosa se pone interesante con la justificación que el lector dio. Usó un ejemplo:

“Cuando, pelearon Niño Benvenuti y Carlos Monzón en Argentina la ciudad entera donde se iba a realizar la pelea estaba tapizada con leyendas como, ‘Monzón campeón’, ‘Benvenuti vas a perder’, ‘Monzón es el Rey’, etc. ¿Resultado? que Carlos Monzón logró la corona de los pesos medios. Pues así influye la publicidad de los comerciales de bebidas en los mexicanos…”

En términos analíticos, se trata de un modelo de una variable: ganará el boxeador que tenga más publicidad más efectiva. No hay necesidad de demostrar que es un razonamiento falaz.

Más interesante aún es lo que dijo enseguida: “Si no pueden quitar los comerciales en la televisión por que hay intereses muy fuertes, entonces que se implante una campaña en la televisión como la de ‘La familia pequeña vive mejor’”. Es decir, tener una campaña de publicidad que combata el abuso de las bebidas fuertes.

Podría tener un resultado, pero no sería determinante. La publicidad no es la gran variable, ni la que más influye en el abuso. El mero sentido común indica que sería aconsejable que se analizara la causa central, o las más influyentes. Y eso es lo que al final de la carta intuye el lector:

“… que se aplique una sanción a los padres de los menores que cometan algún delito ya que ellos son los verdaderos culpables, que cada vez sus hijos cometan un delito que se encarcele a los padres y ya veremos si no los corrigen, ya veremos”.

Ahora sí puso el dedo en la llaga.

Ya no es la publicidad la variable central, sino los padres de quienes abusan. La publicidad es curiosa en ese sentido. Quienes no trabajan en ella afirman que tiene un poder enorme, mientras que quienes son profesionales de ella, se quejan de su escaso poder de convencimiento. Culpar a la publicidad es un escape irreal.

Y, la causa central parece estar en otras partes. El lector la asigna a la familia, concretamente a los padres, quienes en su opinión deben recibir penas legales por las faltas de sus hijos. No es una idea mala en sí misma. Sería un incentivo muy claro para cuidar a los hijos, si es que ellos abusan de las bebidas.

El tema bien vale una segunda opinión para demostrar algo. A pesar de razonamientos falsos, al final el lector tuvo una gran sabiduría práctica la hablar de incentivos y de familia. Es en la familia que se reciben los ejemplos de conducta que los hijos aprenden. Y aún más, la existencia de incentivos altera las decisiones.

Más hace para evitar el abuso del alcohol una buena policía que impone multas cuantiosas por conducir borracho que el retiro de la publicidad de las bebidas fuertes. Mucho más. No creo que nadie razone diciendo “ya no he visto publicidad de Smirnoff, ni de Bacardi y, por eso, ya no siento ganas de beber”.

Pero sí puedo imaginar que una persona diga “nada más tomaré una copa porque tengo que conducir y si me agarra la policía con más alcohol del permitido, me podrá una multa carísima”. No sólo lo puedo imaginar. Lo he visto.

Las decisiones para evitar problemas como los de personas consumiendo de más, sean alimentos o bebidas, no funcionan asignado la culpa a la variable más débil, como la publicidad. Pero sí pueden ser exitosas, como dirían los economistas, elevando el costo de hacerlo y dejando que ese costo sea pagado por el responsable.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.


No hay comentarios en “Abuso De Alcohol”
  1. Celia Palacios Dijo:

    En mi corto entender, la publicidad no influye en los bebedores. Creo que ellos tratan de llenar algo dentro de sí mismos… es como si tuvieran un nudo atorado que no pueden resolver. Un nudo personal. Creo que el alcoholismo afecta a quienes tienen broncas de alma o emocionales. Puede ser que se oiga inocente o simplista mi comentario, pero mire a su alrededor y dígame si conoce a un borracho pleno en la vida. Si es así, me equivoco.





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