Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Bush y Obama: Lo Mismo
Eduardo García Gaspar
28 enero 2009
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
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La sabiduría convencional suele acudir a los extremos y en el caso del presidente Bush el ejemplo es claro: se le culpa de todo, una posición que contiene verdades, pero también falsedades.

Elevó la intervención estatal, incluyendo al déficit. Durante su administración se tomaron medidas que fueron malas. Se han citado también problemas en la Transportation Security Administration, en el programa de No Child Left Behind, en Medicare. La falla central, generalmente mencionada, es la del gasto gubernamental, a la que suele añadirse la de la regulación excesiva que cuesta varios millones anuales.

Las críticas más populares, sin embargo, se refieren, en México al menos, a Irak: duración mal calculada y sin encontrar las célebres armas. Con toda una serie de teorías de la conspiración tras este asunto.

La tendencia de expansión gubernamental, más gasto público y mayores regulaciones, son en mi opinión las peores faltas. Son fuerzas difíciles de detener, de muy grande inercia y que, peor aún, caen en terrenos muy fértiles con la administración del presidente Obama: ya está haciendo más de esto mismo.

Pero la sabiduría convencional, por su extremismo, olvida los argumentos que la contradicen. Por ejemplo en el caso de Bush, el detener los atentados terroristas y dislocar a esas fuerzas. También sacar de la jugada al impredecible Saddam. Y, la poco conocida, campaña contra el SIDA en África. Se opuso, no con suficiente fuerza, a las decisiones de hacer de cualquiera un sujeto de crédito.

Si unos acusan a los programas de No Child Left Behind y Medicare, otros defienden sus resultados. Lo mismo se defiende su postura por la cultura de la vida, a la que Obama ha dado un giro contrario.

Lo anterior es un tema que merece una segunda opinión. No por hacer de esta columna un juicio de Bush, sino por atacar a las posiciones extremas que toman a ciertos personajes y los vuelven caricaturas de la realidad. Bush es el ejemplo de la caricatura simple del villano que necesita de una caricatura contraria y que ya se ha producido, la de Obama.

Las caricaturas son de extrema utilidad cuando se vuelven aceptadas por lo políticamente correcto. Permiten lanzar opiniones inmediatas sin miedo a ser contradicho. Este caso en los EEUU es en verdad fascinante. No hay manera, en mi experiencia, de intentar un juicio más o menos analítico de Bush, pero tampoco de Obama. Ambos son ya caricaturas.

Sostener la caricatura de Bush, sin posibilidad de un juicio razonable que examine cosas buenas y malas, tiene pocas consecuencias prácticas ya, excepto por una que es alarmante: la de otra imagen de caricatura causada por ser percibido como opositor de Bush. Obama, por tanto, en muchas mentes es lo mismo que Bush, una caricatura.

Y la caricatura de Obama, tan simple como la de Bush, tiene serias consecuencias prácticas: se pensará que todo lo que haga Obama es bueno, no porque lo sea, sino porque es el cambio y la esperanza después de la caricatura de Bush. Muchos medios de los EEUU han contribuido a esta simplificación primitiva.

Tan mala es la caricatura de Bush, como la de Obama. Ambas conducen la falta de juicios razonables. Ambas anulan exámenes razonables. El razonamiento subyacente es absurdo: si todo lo que hizo Bush es malo entonces por necesidad todo lo que haga su opositor, Obama, es bueno.

Pensar en esos términos dignos de una tira cómica de los domingos impide ver cosas como la continuación de una tendencia expansiva del gobierno estadounidense y, por eso, el riesgo de una crisis más larga. Y facilita las opiniones que justifican a Obama por ser negro, por ser joven, por ser opuesto a Bush.

Todo lo que quiero señalar es que Bush, según la sabiduría convencional, tiene la imagen de una caricatura, la del villano lleno de maldad. Y que esa misma sabiduría convencional ha creado otra caricatura de la que poca conciencia se tiene, la de Obama como el héroe que remediará todo lo que hizo el villano.

Reducidos a una caricatura se vuelven personajes cuyos análisis son imposibles de ser aceptados. Intentar hacer un análisis de Bush será tan difícil como hacer lo mismo de Obama. Sucederá, por ejemplo, que una crítica a Obama, la que sea, podrá ser calificada de una posición favorable a Bush, o un ataque racista. Cualquier cosa, antes que un intento de evaluación razonable.

Post Scriptum

Sobre el mismo tema. J. Taranto (WSJ, 26 enero 2009), inicia su columna con un comentario sobre una nota de la AP:

Más de 144 horas de la presidencia de Barack Obama y la economía aún está en recesión, el país sigue en guerra y en muchas partes del país sigue haciendo frío afuera. Los ciudadanos se están impacientando: ¿Acaso no se suponía que Obama traería el cambio? Y sin embargo, una institución ha cambiado dramáticamente y en un muy corto tiempo: la prensa. Después de pasar los años de Bush como la voz de la oposición, los periodistas estadounidenses han, la mayoría, dado un giro y se han vuelto partidarios (cheerleaders) del hombre en el poder. [mi traducción]

Una corroboración de ese cambio en los medios es la siguiente comparación hecha por Media Research Center:

Proving that four years can make quite a difference, ABC’s Good Morning America featured an excited, hyperbolic open for the show’s special edition on the inauguration of Barack Obama. As the program began last Tuesday, an ABC announcer trumpeted: “This morning, a new dawn: Barack Obama sworn in as the 44th president of the United States. A new face from a new generation. Driven by an audacity to hope.”

So, how did ABC begin Good Morning America on January 20, 2005, the day George W. Bush was sworn in for a second term? A voice simply announced: “This is a special edition of ‘Good Morning America.’ The second inauguration of George W. Bush.” That’s it. In contrast, the Obama open heaped generous praise on the new Democratic President: “The nation’s capital, filled to capacity. A journey of millions, fueled by hope and the shared dreams of a renewed America,” the unidentified person exclaimed.

Unos días después de esta publicación, una columna titulada Bush Hatred and Obama Euphoria Are Two Sides of the Same Coin, de Peter Berkowitz (Wall Street Journal, 31 enero 2009), sostuvo una idea similar:

At first glance, Bush hatred and Obama euphoria could not be more different. Hatred of Mr. Bush went well beyond the partisan broadsides… In contrast, the euphoria surrounding Mr. Obama’s run for president conferred upon the candidate immunity from criticism despite his newness to national politics and lack of executive experience, and regardless of how empty his calls for change… Bush hatred and Obama euphoria… are opposite sides of the same coin. Both represent the triumph of passion over reason. Both are intolerant of dissent… Bush hatred and Obama euphoria are particularly toxic because they thrive in and have been promoted by the news media, whose professional responsibility, it has long been thought, is to gather the facts and analyze their significance, and by the academy, whose scholarly training, it is commonly assumed, reflects an aptitude for and dedication to systematic study and impartial inquiry.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.



4 Comentarios en “Bush y Obama: Lo Mismo”
  1. CarlosMax Dijo:

    Es muchas de sus columnas se critica a Obama, cuando la gente piensa que es el joven con nuevas ideas al que se le debe dar la oportunidad de cambiar la situación de antes. Sus criticas no ayudan.

  2. Comentador Dijo:

    Sobre el comentario de CarlosMax: argumenta que la edad es un motivo de selección de gobernantes en proporción inversa. Según él los jóvenes son mejores que los que no lo son. El problema es que hay otras cualidades que son más importantes que la edad en la elección de gobernantes, como talento, experiencia y sobre todo, las ideas que tiene, cosas que son independientes de la edad.

  3. Italo Bretti Dijo:

    Las criticas siempre ayudan. Decian los latinos " si no tienes un amigo que te diga las verdades, buscate un enemigo que lo haga"

  4. Corina Dijo:

    Este joven al que se refieren Obama… esta llevando al pais a la Ruina en politica Domestica y Foranea… solo que el mundo no ve esto ni los Mexicanos que viven en Estados Unidos, pues estos ultimos siguen los engaños de Univision





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