Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Chorrite, Crutis
ContraPedia ContraPedia
18 septiembre 2009
Sección: Sección: Listas, Y CONTRAPEDIA
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Chorrite

Con esta palabra es designada la mancha de aceite que dejan los automóviles en el piso, sean cocheras o estacionamientos y también en la misma calle. Su uso es aceptado, como en muchos otros casos, por la brevedad de la expresión, pues es mucho más conciso indicar que se descubrió un “chorrite en la cochera” que decir que el auto está goteando aceite loque ha causado una mancha en la cochera.

La existencia del chorrite ha presentado diversas oportunidades para el mercadeo de productos que tienen en común la desaparición de este tipo de mancha. Quizá uno de los más representativos es el Miracle Oil Chorite Remover, anunciado con un fuerte presupuesto publicitario y que dice tener la fuerza suficiente para poder quitar chorrites de camiones de carga al mismo tiempo que la delicadeza para poder desmanchar alfombras de alpaca nonata.

Miracle Oil Chorite Remover es vendido directamente por el fabricante, la empresa Keeline Miracles, Co. Ltd. de Mundabullangana, Australia, la que con frecuencia añade ofertas adicionales, como una botella por 9.99 dólares y 2 botellas por 15.99 dólares, además de la inclusión totalmente gratuita de Miracle Chorrite Cloth, una tela de tipo franela que es la compañera ideal para este producto.

Desde luego, el chorrite es un fenómeno único de la edad moderna, pues su aparición coincide con la del automóvil, según hizo notar ya hace mucho tiempo Gigianne de Labourgeaux en su célebre obra L´auto et le chorritte, (París, 1911). Sin embargo, no debe olvidarse que en última instancia desde los más remotos confines de la historia existían de alguna manera los chorrites, pues ¿no eran acaso los desperdicios equinos en las calles una forma de chorrite cuando esas agraciadas bestias servían de modo de tracción a los carruajes de tantas y tantas generaciones?

Crutis

Supuestamente creada por una de las casas de cosméticos más célebres del mundo, esta palabra describe la apariencia de la cara cuando la persona despierta por la mañana y se ve al espejo. La misma dureza de la pronunciación de este término revela el sobrecogimiento y la agitación que las personas sienten cuando se ven al espejo por la mañana; los hombres, quizá por todo eso que realizaron la noche anterior y las mujeres, por presunción innata.

Sea lo que sea en el detalle individual, el crutis es esa percepción de nuestra cara que vemos y sentimos al despertar por la mañana, cuando esos rasgos faciales que conocemos han sido notablemente exagerados, como si fuéramos nosotros mismos una pintura de Botero tomada del original que tenemos cerca del mediodía.

Si bien el crutis hace referencia al aspecto perceptivo, existen pruebas médicas que demuestran que efectivamente nuestra cara sufre una transformación durante el sueño y que consiste en una hinchazón de los tejidos que modifica nuestros rasgos faciales; por ejemplo, nuestros párpados sufren un aumento de volumen.

El doctor O Sah ha tenido buen tino al señalar en reciente monografía que los síntomas de la resaca poco o nada tienen que ver con el crutis, pues según sus estudios, el crutis en una variable independiente de consecuencias que nos hacen vociferar y clamar por cualquier tipo de líquido al día siguiente.

Es decir, la cruda por lo general presenta un cuadro clínico con crutis, mientras que el crutis por sí sólo no implica el cuadro clínico de la resaca. Dicho de otra manera, todas las personas presentan crutis todas las mañanas, pero ese crutis es marcadamente más conspicuo cuando la noche anterior se han cometido excesos.

Por su parte, Louis Lewis de la Universidad de Alto Alentejo, Portugal ha señalado que el crutis bien puede ser una cuestión hereditaria pues él ha encontrado que ciertas familias son más propensas a la hinchazón causada por el sueño que otras; incluso el célebre científico ha demostrado que existen personas cuyos genes pueden causar crutis severos aún en casos de pequeñas siestas vespertinas, como las experimentadas por un par de diputados, cuyo nombre ha permanecido oculto hasta ahora.

Efectivamente, se sabe que esos representantes populares, durante las sesiones de su congreso, y durmiendo apenas unos minutos durante algún discurso desarrollaron situaciones extremas de crutis, lo que provocó situaciones muy grandes de hilaridad entre sus colegas.

Tomando como base ese descubrimiento, el Instituto de Canastota, Nueva York, realizó un estudio fenomenológico de representantes populares en el que se estableció una correlación positiva y proporcional entre el tema de los discursos y la presentación de crutis en los diputados; aunque resultaría demasiado amplio el citar siquiera parcialmente las conclusiones del mencionado estudio, sí vale el señalar que el tema que ocasionó crutis extremos fue un discurso con el tema La responsabilidad fiscal de los gobiernos, pues más del 70% de esos funcionarios gubernamentales presentaron crutis mayores.


ContraPedia tiene un antecedente en los 80, cuando fueron publicadas una serie de propuestas de palabras y personajes que no existían. Eran muy breves. Esta versión respeta la idea original, jamás publicada antes, con textos más amplios. Las sugerencias son bienvenidas.





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