Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Con el Permiso de la ONU
Leonardo Girondella Mora
11 septiembre 2009
Sección: ESCUELAS, Sección: Asuntos, SEXUALIDAD
Catalogado en: ,


Escribí hace unos meses una columna dedicada al examen general de los derechos humanos concebidos como una lista de reclamos siempre en crecimiento —ahora quiero complementar lo anterior con el examen de un subtema, el de los derechos sexuales de los adolescentes.

Para hacerlo, uso un libro de texto para alumnos de secundaria: Formación Cívica y Ética 1 destinado al segundo año de la educación secundaria en México, escrito por Valentina Cantón Arjona y Mario José Aguirre Beltrán, LIMUSA, 2008 —examino lo publicado en las páginas 101 a 103.

Lo que deseo demostrar es que la educación moral de los hijos adolescentes es un adoctrinamiento de las ideas progresistas de un reducido número de activistas que han sido capaces de adentrarse sin ser percibidos en las escuelas y sus contenidos —violando el derecho de los padres a educar a sus hijos bajo sus propios principios. Es una continuación de mi análisis en Curso: Promiscuidad I.

Adelante, tienes el derecho al sexo

El primer párrafo de libro en cuestión, se dice al adolescente de educación secundaria (unos 13 años): “Es tu derecho construir y gozar tu sexualidad de manera libre e independiente…”. Sin tapujos, la educación recibida a esa edad da permiso al ejercicio sexual al que el adolescente debe valorar “como la posibilidad de expresar tu intimidad de manera segura, con autoestima y autoafirmación, gozo, placer y bienestar”.

Y más aún se les dice que deben vivir su sexualidad “… sin culpa, miedo o vergüenza…”. Ese derecho al goce sexual a esa edad, dicen los autores, “… implica una responsabilidad… [la de] construir relaciones sanas, sin violencia, ni abuso o dependencia enfermiza”.

Además, los adolescentes tienen derecho “… a estar informados… a contar con servicios de orientación… que nos ayuden a conocer y cuidar nuestro cuerpo; recibir apoyo en nuestras decisiones razonadas, y conocer los instrumentos y los medios útiles para prevenir embarazos y enfermedades de transmisión sexual”.

Es decir, a esa edad, el adolescente recibe no el permiso de tener una conducta sexual, sino el permiso de reclamar al resto que ellos pueden sin interferencia tener una vida sexual activa y reclamar a otros la obligación de apoyarlos.

Esta organización te da el permiso, no tus padres

En la página 102, los autores publican una declaración de principios relativos a la educación sexual —cuya fuente es la Red Democracia y Sexualidad, Declaración de Principios Relativos a la Educación Sexual, México y que no tiene otra referencia que ésa. Posee una página web sin gran información.

En esa declaración se dice que existen 16 principios de ese tipo, de los que los autores citan 11. El contenido es el rollo estándar que en mi experiencia se encuentra en esta literatura:

“La sexualidad es una construcción sociocultural que tiene como base una condición biológica, se enmarca en un contexto histórico y tiene un sentido político; estructura la experiencia humana… sus finalidades… consideran el desarrollo, la comunicación y el fortalecimiento de vínculos con otras personas, el placer y la reproducción. Se manifiesta en el ámbito de lo individual, familiar, la comunidad y la sociedad…”

Establece que,

“El respeto a las diferencias… y el aprecio de la diversidad sexual… La maternidad y la paternidad son un derecho de todas las personas independientemente de la… orientación sexual… Todas las personas tienen derecho a vivir su sexualidad en un clima de afecto y ternura… La educación sexual debe apoyarse en metodologías participativas y democráticas con base en las necesidades y experiencias individuales y colectivas”.

Y, por supuesto, dice que “El Estado mexicano está obligado a garantizar el derecho a una educación sexual democrática, laica y gratuita”.

Las otras fuentes de los derechos sexuales

Los derechos sexuales de los adolescentes, dicen, son validados y legitimados por tratados internacionales:

“… la Declaración de los derechos Humanos de la ONU (1948), la Declaración sobre la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (1967), la Cumbre a Favor de la Infancia (1990), la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo de El Cairo (1994) y la Declaración de Compromisos en la Lucha contra el VIH/SIDA (2001)…”

Más otros y que “A partir de ellos, se han elaborado 11 derechos sexuales para los adolescentes y los jóvenes…” Esos 11 derechos sexuales que se les dice que tienen a los alumnos de alrededor de 13 años incluyen los siguientes y que están basados en lo que ha escrito Alicia Mesa Bribiesca, Fundamentos internacionales sobre los derechos sexuales de adolescentes, Afluentes A.C.

• … el derecho a la vida evitando los embarazos no deseados, el aborto en malas condiciones y las enfermedades de transmisión sexual…

• … derecho a buscar, recibir y difundir información sexual y a expresar con libertad la orientación sexual…

• … derecho a recibir por parte de los servicios de salud atención primaria, asesoramiento e información completa y veraz sobre la sexualidad humana, la salud reproductiva, la planificación familiar y la paternidad responsable.

• Derecho a decidir sobre el cuerpo y la sexualidad…

• Derecho a la salud sexual y reproductiva, que supone el derecho a los servicios de salud preventivos y curativos, a la información, a la asesoría en la planificación familiar, los métodos anticonceptivos y la prevención de ETS y VIH/ SIDA.

Conclusión

El libro examinado viene marcado como destinado al segundo año de secundaria, cuando el alumno ronda los 13 años y legalmente no puede comprar tabaco, ni bebidas alcohólicas, ni puede conducir un auto y tampoco elegir candidatos en elecciones —a esa edad, tampoco tiene personalidad jurídica para firmar contratos.

Y, sin embargo, en la escuela, de acuerdo con ese libro de texto, se le enseña que puede tener una vida sexual activa y que es su derecho el hacerlo pasando a otros responsabilidades y costos —más aún, tiene derecho a evitar embarazos no deseados.

En la página 136 existe un cuadro médico con una descripción explícita de enfermedades sexuales. En la 134 se dice que “Para evitar el riesgo de contagio se recomienda el uso del condón (pues reduce la posibilidad hasta en un 90%). La abstinencia sexual también reduce el riesgo de contagio por la vía sexual”.

Lo que resulta enormemente llamativo es la fuente de la que salen esos derechos: ONGs, organizaciones internacionales, conferencias —todas son disposiciones por decreto de un grupos pequeños en esferas de alta influencia. Por ejemplo, en el documento original de Bribiesca, en el segundo derecho sexual de adolescentes, se dice que “El respeto por edad y sexo es ampliado por el movimiento lésbico, gay, transexual y travesti en el contexto de la pandemia del VIH/SIDA”.

También allí se menciona que, en el derecho número 7, “El concepto de familia y el derecho a la libre elección sobre el número de hijos han evolucionado en las últimas décadas adecuándose a la multiculturalidad mundial y la diversidad de familias existentes, así como el derecho de las mujeres de controlar su cuerpo y fecundidad incluyendo el aborto legal en condiciones de seguridad”.

Creo haber demostrado que la educación moral de los hijos adolescentes en la secundaria en México, es un adoctrinamiento de las ideas progresistas de un reducido número de activistas que han sido capaces de adentrarse sin ser percibidos en las escuelas y sus contenidos —violando el derecho de los padres a educar a sus hijos bajo sus propios principios.

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1 comentario en “Con el Permiso de la ONU”
  1. Valentina Cantón Dijo:

    Agradezco la lectura detenida que hace de mis textos. Lamentablemente, creo que muchas de las cosas que presento son puestas fuera de contexto y con una intención de descalificación a priori. No tiene el autor (anónimo) elemento alguno para afirmar que en ellos se busca "un adoctrinamiento de las ideas progresistas" ni para señalar que formo parte "de un reducido número de activistas que han sido capaces de adentrarse sin ser percibidos en las escuelas y sus contenidos ?violando el derecho de los padres a educar a sus hijos bajo sus propios principios"; afirmaciones que me parecen muy graves.

    Un atento saludo
    Valentina Cantón





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