Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Consecuencias Terrenales
Selección de ContraPeso.info
22 julio 2009
Sección: PROSPERIDAD, RELIGION, Sección: Asuntos
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A finales del año pasado, una columna llamó mi atención —su título era “As an atheist, I truly believe Africa needs God”: como un ateo, en verdad creo que África necesita a Dios (Times on line, 27 diciembre 2008). La idea central del escrito de Matthew Parris es muy directa —lo que ese continente necesita es misioneros, no dinero ni caridad, para combatir el principal problema, el de la pasividad mental.

Es una defensa utilitaria de la religión, específicamente la Cristiana. Una defensa utilitaria de la religión se sustenta en las consecuencias positivas que en la vida terrenal tienen las creencias en Dios y una vida futura eterna —aunque Dios no exista, se dice, creer en él es bueno por los efectos que produce en la vida diaria.

El autor de la columna es ateo convencido. Y confiesa que estando convencido de su ateísmo, debe reconocer sin embargo lo que ayuda la acción evangelizadora cristiana en esa parte del mundo. Allí hay ayuda de ONGs, de gobiernos y organismos internacionales.  Pero ella no basta. Creo poder resumir la idea de Parris en dos partes.

Una de ellas es el reconocimiento de lo físico —las misiones religiosas tienen consecuencias palpables en actividades de enseñanza y salud. Tienen hospitales, curan enfermos, mejoran condiciones de vida, enseñan a leer y escribir.

Pero eso no es todo. Lo podrían hacer personas que no son religiosas, que no tienen una misión evangelizadora. Esto es lo que lleva a la otra parte —la de la fe y que juega en dos niveles. Primero, es el sustento del misionero, lo que le da sentido a su labor. Segundo, esa fe se transmite a la gente.

Parris habla de lo que él percibe en los cristianos en África —se ven y perciben diferentes al resto: tranquilos, liberados, vivos, curiosos, interesados en el mundo, tratan al resto directamente, ven a los ojos, no se sienten inferiores, son optimistas y diligentes; se han apartado de la “vida tradicional” del continente. La impresión viene de sus viajes en Argelia, Niger, Nigeria, Camerún, la República Central Africana, el Congo, Rwanda, Tanzania y Kenya.

Ahora es donde el autor entra en los terrenos de lo políticamente incorrecto —la moda sociológica actual ha colocado, dice, un muro que defiende a la cultura local: las creencias tribales, se dice, no deben ser evaluadas por la cultura occidental. Pero las creencias locales no son más inclinadas a la paz que la nuestra, anulan a la individualidad y fomentan la existencia de caciques.

Anulan la iniciativa, como se ejemplifica en la historia de Sir Edmund Hillary — a la pregunta de por qué escalar una montaña, él respondió porque allí está, pero en la mente cultural africana el que allí esté la montaña sería causa para no intentar subirla.

Las ideas de Parris coinciden admirablemente con las de ContraPeso.info —lo más importante son las ideas, las creencias más básicas. De ellas depende el resto. Y, más aún, existe un enorme beneficio derivado de la creencia en las nociones Cristianas: quien piensa que Dios nos ha creado uno por uno y que entre él y nosotros existe una relación personal, pensará muy diferente que quien cree que la vida está dominada por fuerzas ajenas a su voluntad e incomprensibles.

Vuelvo al punto inicial —es una defensa utilitaria del Cristianismo: se fundamente en la noción de que no importa si son ciertas o no las creencias religiosas, pero que ellas tienen resultados positivos en la vida de las personas. Y recuerda la frase que establecía que si Dios no existiera, convendría inventarlo.

Para el creyente lo anterior tiene dos posibles reacciones. Por un lado, desde luego, resulta una afrenta a su fe, pues hay mucho más detrás de la creencia en Dios que las consecuencias terrenales de ella. Pero por el otro lado, hay algo admirable: los mandatos divinos si bien tienen un objetivo celestial, también producen beneficios terrenales —sería ilógico que lo mandado por Dios resultara en daños terrenales.

Es la posición moral exactamente opuesta a la que estableció, por ejemplo, Carl Sagan al afirmar que nada existe fuera del universo, absolutamente nada y que ha llevado a una conclusión devastadora —la de entender al humano como un accidente físico improbable que no tiene sentido. Los efectos terrenales del pensar de Sagan y de las opiniones de Parris son obvios.

Nota del Editor

En La Cultura Afecta La Prosperidad hay un tratamiento extenso del tema general.

• Un libro clásico sobre el tema es el de Harrison, Lawrence E (1985). UNDERDEVELOPMENT IS A STATE OF MIND : THE LATIN AMERICAN CASE. Lanham, MD. Center for International Affairs, Harvard University and University Press of America. 0819146854. De esto existe un resumen en Subdesarrollo Mental.

• La mención del sentimiento de envidia como factor de subdesarrollo está en Sheaffer, Robert (1988). RESENTMENT AGAINST ACHIEVEMENT : UNDERSTANDING THE ASSAULT UPON ABILITY. Buffalo, N.Y. Prometheus Books. 0879754478. De esto hay un resumen en Moral del resentimiento

• La idea de la religión como guías necesarias de conducta es de Tocqueville y existe un resumen en Brújulas de la mente.


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