Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Corjato, Cusbón, Distrafle
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25 mayo 2009
Sección: Sección: Listas, Y CONTRAPEDIA
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Corjato

El corjato es posiblemente el aditamento más importante del cinturón, esa pieza del vestir diario. Da nombre al cintillo que sirve para detener las parte sobrante del cinturón una vez que éste ha sido colocado y abrochado, evitando que esa parte sobrante cuelgue de manera poco elegante. Algunos fabricantes de estas prendas han manifestado extrema preocupación por la calidad de sus productos, al colocar dos e incluso tres corjatos.

Si bien el antecedente más remoto de los cinturones es una simple cuerda atada, de cualquier material disponible, el cinturón en un principio carecía de corjatos. Cuenta la leyenda que los condados de As, Bélgica  y Krzyz, Polonia deben su rivalidad tradicional a la lejana época en la que el primero de ellos colocó el primer corjato del que se tiene noticia del lado derecho del cinturón, mientras que los habitantes del segundo mantenían que lo correcto era hacerlo del lado izquierdo.

Durante el tiempo que duró esa disputa, conocida como La Guerra del Corjato, los condados declararon que ésa era una decisión personal, que correspondía a la conciencia individual del ciudadano y se concentraron en dejar libres a quienes deseaban fabricar cinturones de todos tipos, materiales y colores, lo que fue el antecedente de un crecimiento económico sin paralelo para ese tiempo, siglo III en esa parte del mundo.

Cusbón

Es un fenómeno muy conocido que después de suceder una desgracia, por ejemplo, un accidente automovilístico en una vía pública, surja de la nada una buena cantidad de personas que permanecen alrededor de esos autos como simples curiosos.

Estos curiosos nunca tuvieron un nombre hasta que fue descubierto un severo complot de marketing producto de la diabólica mente de Rigoberto Jacobines, propietario de una taquería en el centro de Cosoleacaque, México.

La historia, obtenida de los archivos de la policía judicial de ese lugar, estudiada por el jefe de la policía Guadalberto Jacobines, reveló el siguiente complot. Sabedor Rigoberto del fenómeno de generación casi espontánea de los curiosos de los accidentes, ideó una manera de elevar el número de accidentes de autos frente a su establecimiento: arrojaba en el pavimento la abundante grasa de los alimentos servidos allí, lo que producía una superficie en extremo resbaladiza, lo que a su vez causaba accidentes y por tanto, curiosos.

Estos cusbones, que eran capaces de contemplar un accidente durante más de una hora, se convertían en clientes naturales del restaurante de Jacobines. Después de todo, nada puede ser tan gozoso como el disfrutar de taco de ojo de vaca o de nenepil mientras se presencia la discusión de quién tiene la culpa de un siniestro automotriz.

Pues bien, en el silvestre lenguaje de Rigoberto, esos clientes fueron llamados cusbones, término que aparentemente tiene raíces en las palabras curiosos y alguna otra que es fácilmente imaginable. La realidad es que la taquería prosperó durante muchos años, sin que nadie descubriera el luciferino acto de Jacobines.

Se cuenta incluso que algunos elementos de la policía judicial del lugar, en lugar de patrullar la zona, simplemente entraban a la taquería a esperar el siguiente accidente, sin sospechar nunca sobre su propietario; desde luego, esos policías hacían consumos en la taquería, lo que constituía un ingreso adicional.

Fue hasta la llegada del primo de Jacobines, Dagoberto que el asunto fue descubierto, pues el mismo Jacobines acostumbraba verter la grasa en la calle a avanzadas horas de la noche, cuando no había testigos; pero su primo realizó esa misma tarea una mañana, frente a los policías, quienes así tuvieron la primera prueba del infernal complot.

Durante los varios meses que duraron las investigaciones correspondientes de la autoridad competente, pudieron recopilarse las pruebas necesarias, incluyendo rastros de grasa de cerdo en casi todos los neumáticos de los carros accidentados.

Y fue así, que después de muchos años cerró la taquería de Rigoberto Jacobines. En el mismo lugar, ahora se puede ver otra taquería que con el nombre de Los Tacos del Primo de Jacobines atiende a los ya no tan abundantes clientes que frecuentan esa zona de la ciudad. En las paredes del actual establecimiento, sin embargo, pueden verse los testimonios del pasado, pues una buena cantidad de fotografías muestran los mejores accidentes automovilísticos, todas siempre llenas de cusbones.

Distrafle

Dase este nombre a la serie de movimientos, generalmente de tipo corporal, que las personas realizan cuando se ven cerca de ellas a individuos que no desean saludar.

Digamos que en un centro comercial alguien camina tranquilamente, paseando y sin prisa, volteando a los aparadores y viendo algunas de las personas que por esos pasillos transitan; de manera no esperada, ve a una persona, un conocido, ése que es un antipático marca mayor pues siempre está hablando de sus enfermedades.

Se cruzan las miradas una fracción de segundo, pero en aras de evitar el encuentro, la persona voltea inmediatamente a ver su reloj, movimiento que le permite aparentar que no ha visto a ese otro individuo. Ese movimiento para ver la hora es un distrafle.

Lo mismo es voltear la cara para platicar con el acompañante o cualquier movimiento similar. Es decir, para que exista un distrafle es necesario que existan varios elementos: (1) una persona a la que no se quiere saludar por la razón que sea; (2) un movimiento corporal que cuanto más espontáneo parezca mejor; y (3) la continuidad de la actividad normal, como si nada hubiera pasado.

Desde luego, el corazón del distrafle es esa espontaneidad, que es donde recae la credibilidad de todo. En lo general, la espontaneidad es una función correlacionada con lo aparatoso del distrafle, pues es mucho menos creíble un distrafle obvio como ver el reloj, que una caída al piso en la que la persona se rompe el hueso de una pierna y se tiene que llamar a los paramédicos.


ContraPedia tiene un antecedente en los 80, cuando fueron publicadas una serie de propuestas para palabras que no existían. Eran invenciones muy breves. Esta versión respeta la idea original, jamás publicada, con definiciones más amplias y la incorporación de otros elementos, como personajes e instituciones.





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