Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Curso: Más Promiscuidad
Leonardo Girondella Mora
17 septiembre 2009
Sección: EFECTOS NO INTENCIONALES, ESCUELAS, Sección: Asuntos, SEXUALIDAD
Catalogado en: ,


El gobierno mexicano aplica una política educativa que conduce a la mayor propagación de enfermedades trasmitidas sexualmente —y que elevarían el contagio de SIDA. Más aún, intencionalmente promueve el nacimiento de hijos fuera del matrimonio. Esa política gubernamental educativa agrava problemas que en el futuro significarán gastos que presionarán las finanzas públicas.

Para demostrar lo anterior, uso partes del libro de Conde, S. (2008). Formación Cívica y Ética I (secundaria, segundo grado) (2a ed.). México, en las páginas anotadas a continuación. La obra es uno de los libros de texto usados en ese nivel escolar, con alumnos de unos 13 años.

Dentro de un apartado, titulado “Relaciones sentimentales de la adolescencia” (p.95), se señala que hay un tipo de relaciones entre adolescentes que consiste en ser “un poco más que amigos”. Esas relaciones son “sentimentales informales” y,

“A estos amigos también se les dice amigos con derecho o amigos íntimos; en ciertos contextos sociales se llama tener un free, (de libertad, en inglés)”.

En estas relaciones, “No hay compromiso, porque ambas partes han decidido, consciente y voluntariamente, tener una relación de amistad, compañía y pasión… Puede resultar contraproducente cuando uno de los involucrados se enamora y ya no le parece suficiente tener una relación libre…”

Entonces, en un libro de ética se le dice al adolescente que es aceptable tener relaciones físicas sin compromiso alguno —y que en ellas nada tiene que hacer el amor.

La siguiente etapa, la que sigue a la del free, es la de los novios —que la autora dice que es “emocional y física, entre ellos existe una gran atracción y la necesidad de estar juntos el mayor tiempo posible y tener contacto físico, lo que no implica necesariamente llegar a la relación sexual” (p.96).

Continúa la exposición del tema, diciendo que, “La atracción sexual es el interés por otra persona, generalmente del sexo opuesto, basado en el atractivo físico y el deseo, es decir, se desea tener contacto con la otra persona” (p.97) —lo que afirma: es éticamente legítimo tener relaciones sexuales sin compromiso alguno y también con personas del mismo sexo.

En esa página, existe un gráfico que esquematiza en pasos progresivos los “momentos claves del cortejo”. Inicia con contactos visuales, verbales, manos, abrazos, besos, caricias en la “zona de excitación” pudiendo terminar en “penetración, orgasmo, relajación”.

Y si no hay contacto con otros, “Una forma de erotismo… es el autoerotismo, también conocido como masturbación. En el pasado había muchos prejuicios contra esta práctica… [y ahora] se considera una práctica de sexo seguro” (p.105).

Hace referencia (p.106) a un documento oficial del gobierno mexicano, la Cartilla de Derechos Sexuales y Reproductivos de la Secretaría de Salud, de la que toma partes para mostrar una tabla (p.107) de derechos entre los que se encuentran los siguientes:

“Nadie debe presionar, condicionar ni imponer sus valores o su perspectiva sobre la forma en que he decidido vivir mi sexualidad… El Estado debe promover… instituciones encargadas de prevenir embarazos no deseados… El Estado… tiene la obligación de brindarme información y orientación necesaria para: Construir una concepción de sexualidad, informada, responsable, equitativa, libre de prejuicios, de vergüenza y culpa…”

Me detengo aquí por haber demostrado sin asomo de duda que en la educación secundaria a los adolescentes de unos 13 años se les enseña una ética oficial que legitima la promiscuidad entre esos jóvenes —y, no sólo eso, se les instruye que es un derecho a exigir el ser sexualmente activos haciendo al gobierno responsable de las consecuencias de ese derecho.

Quiero ahora examinar dos facetas de lo anterior —y que hasta donde he visto, no son añadidas a los reclamos sobre la enseñanza oficial pública de la promiscuidad.

• Una es la erección del Estado como una autoridad moral que desarrolla un cuerpo de valores y principios que deben guiar la conducta de las personas —es lo que ha sido llamado intervencionismo moral y que en este caso emite normas de comportamiento sexual para sus gobernados.

Esto es un peligro grave, que abre la puerta a medidas que llevan al autoritarismo y condenan al joven a desechar hábitos de control personal, disciplina, responsabilidad y orden.

• La otra faceta ha sido aún menos mencionada —y es el punto central de mi escrito. Es el daño que el gobernante se causa a sí mismo aplicando una política de educación sexual que va en contra de sus propios intereses personales. Lo que afirmo es que el gobernante daña a su propio gobierno cuando instruye a los adolescentes diciéndoles que es su derecho ser sexualmente activos a esa edad.

Lo que tal política de educación pública logra es una elevación de contactos sexuales en un segmento de la población y, por necesidad, se producirán elevaciones en enfermedades sexuales, incluyendo SIDA, lo que elevará la necesidad de mayores presupuestos de salud. Igualmente se tendrán más hijos fuera del matrimonio, los que son propensos a vivir en condiciones de baja calidad de vida y tener menos educación.

Sin recurrir a expresar razones éticas que logren convencer al gobernante de fomentar el autocontrol sexual, el mismo gobernante debe entender que esa política de promoción educativa que fomenta el número de contactos sexuales daña sus propios intereses personales agravando problemas en la sociedad a la que gobierna. Por motivos egoístas le conviene detenerla.

Addendum

La Fundación Mexicana para la Planificación Familiar, promueve la existencia de derechos sexuales, para jóvenes, entre los que están los siguientes:

“El disfrute pleno de mi sexualidad es fundamental para mi salud y bienestar físico, mental y social… Nadie puede… inducirme al remordimiento… por ejercer o no actividades relacionadas con el disfrute de mi cuerpo y mi vida sexual”.

Pero lo más interesante es la intervención estatal que esos derechos sexuales necesitan:

“El Estado debe respetar y apoyar mis decisiones sobre mi vida reproductiva, brindándome la información y los servicios de salud que requiero…”

En la realidad desnuda, al joven se le dice adelante haz lo que quieras que el gobierno se hará cargo de asignar fondos para que tú sigas sexualmente activo; parte de los impuestos serán dedicados a subsidiar tu activismo sexual (quizá dediquemos menos a escuelas, o caminos, o vacunas). No te preocupes, el gobierno te informa sobre sexo y hasta se hace cargo de medicinas y métodos anticonceptivos.

Es realmente un incentivo múltiple a la promiscuidad que se convierte en una presión para las finanzas del gobierno y un dolor de cabeza para el gobernante. Es otro caso, muy claro, de efectos colaterales indeseables: se aplica una política pública educativa que tiene un efecto búmerang, va a causar propagación de enfermedades sexuales, necesitará fondos que podrían dedicarse a tareas mejores y tendrá un impacto en el número de hijos ilegítimos, con padres no preparados para serlo.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.


4 Comentarios en “Curso: Más Promiscuidad”
  1. Corina Dijo:

    Se empezó por el amor libre, pero esto era entre adultos, aun así, no era nada recomendable pues, sin ninguna obligación de parte de las parejas, sólo llegó a que se manipulara a la mujer haciendo creer que ya por practicar el amor libre sería eso, libre. Paradójicamente, no sucede pues se atan más a ser manipuladas por sus diferentes parejas. Pero esto era entre adultos, ahora se trata de niños, que su trabajo sería sólo el de estudiar y quizá trabajar en algo temporal. Ahora se les ha impuesto la tarea de la promiscuidad, esto es terrible, pues las consecuencias de una sociedad amoral, se pagan tarde que temprano, qué pasa con los embarazos de estas niñas practicando el sexo, que les estan exigiendo los mayores con sus libros de Texto, pues ya no es solamente la presión de sus compañeros ahora son los adultos que los estan presionando para ello. Es de lo más asqueroso que pueda haber en los libros de texto, toda esta manipulacion para dañar a nuestros niños, y ahora que siguen los de edad de primaria que se les va a ocurrir a los ahora llamados Progresistas, que de Progresistas no tienen nada pues con el deteriorio de los niños y jóvenes ninguna sociedad tendrá progreso alguno.

  2. Miguel Angel Dijo:

    Lo mejor es señalar de manera abierta con citas textuales lo que se enseña a los pequeños en México. había oído hablar de estas cosas, pero no me podía imaginar exactamente lo que decían en esos libros y ahora ya lo sé.

  1. Contrapeso » Libros obligatorios
  2. Contrapeso » Combinación Estatal Imperfecta




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