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Desesperado, Demente, Dañino,
Selección de ContraPeso.info
4 diciembre 2009
Sección: LIBERTAD POLITICA, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info presenta una idea de Samuel Gregg. Agradecemos al Acton Institute el amable permiso de publicación.

Es irónico —y trágico— que mientras en mundo celebra los 20 años de la derrota del comunismo en Europa, el tragicómico “socialismo del siglo 21” de Hugo Chávez desciende a niveles aún más bajos del absurdo.

Bajo la bufonería, sin embargo, hay evidencia de que la vida en Venezuela está a punto de ir a peor. Con bufonería, quiero decir, las decididamente extrañas recientes afirmaciones del presidente Chávez.

Incluyen la amenaza de guerra contra Colombia, aconsejar a los venezolanos que es “más socialista” ducharse sólo tres minutos al día, decir a los ciudadanos que coman menos porque “hay muchas personas obesas” en Venezuela, alabar al asesino Carlos el Chacal como un “luchador revolucionario”, defender al dictador de Zimbabwe Robert Mugabe como un “hermano” y dudando si después de todo Idi Amin era tan malo.

No es inusual para los caudillos Latinoamericanos decir cosas que sugieren un creciente alejamiento de la realidad. La verdad, sin embargo, es que con todas las excentricidades de Chávez, sería un error ignorar estos comentarios como nada más que locuras egomaniacas.

No es coincidencia que la notoria elevación en la verbosidad de Chávez corresponde a un empeoramiento radical de la economía de Venezuela.  El 17 de noviembre, el banco central de Venezuela anunció que el país había experimentado su segundo trimestre de crecimiento negativo. En otras palabras, Venezuela está oficialmente en recesión.

Pero mientras la mayoría de los políticos considerarían esto como una indicación para un cambio de política, Chávez decidió cuestionar la completa metodología del PIB. Dijo que “simplemente no podemos permitir que continúen calculando el PIB con el viejo método capitalista”.

Una razón del decaimiento de la economía venezolana es la caída de los precios globales del petróleo desde julio de 2008. Dada la alta dependencia de Venezuela de sus grandes recursos petroleros, esto estaba destinado a afectar a su economía.

Sin embargo, está exacerbada por condiciones sociales y económicas en deterioro en toda Venezuela y que provienen directamente de las políticas del “socialismo del siglo 21” de Chávez. Entre otros datos publicados el 17 de noviembre, el banco central de Venezuela reportó que la actividad del sector privado cayó 5.8% y que la inflación promediaba 26.7%.

Complicando más las cosas, está la sequía de capital extranjero. Los extranjeros se rehusan cada vez más a invertir en un país en el que la nacionalización de propiedad privada es una acción rutinaria.

También está el racionamiento. Los controles de precios de Chávez para bienes como los agrícolas han socavado un elemento indispensable de una economía próspera, los precios libres. Por tanto, la comida, el agua y la electricidad están cada vez más racionados en Venezuela.

Naturalmente, hay maneras de darle la vuelta a eso, muy notablemente el mercado negro y la corrupción. Esto contribuye a la epidemia criminal creciente, al enfrentar entre sí a los venezolanos en su lucha diaria por sobrevivir.

Bajo esta luz, algunas de las declaraciones de Chávez parecen menos extrañas y más calculadas. Sus exhortaciones a comer menos y tomar duchas más cortas, por ejemplo, suenan a un hombre tratando de racionalizar la escasez creciente de cosas esenciales.

Los mismos problemas económicos pueden explicar los esfuerzos de Chávez para generar crisis de política exterior. Es una vieja táctica empleada por los regímenes más autoritarios y muchos venezolanos lo saben.

El vicepresidente de la conferencia de obispos católicos de Venezuela, arzobispo Baltazar Porras Cardoso, por ejemplo, describió recientemente a las amenazas de guerra contra Colombia como un intento de Chávez para ocultar la grave crisis que ahora amenaza a Venezuela.

Pero Chávez no simplemente confía en conjurar un universo paralelo para legitimar la deteriorada situación económica de Venezuela. También está solidificando su posición por medio de una represión creciente.

Esto puede tomar muchas formas. Una es el hábito de su régimen de acuartelar soldados en los campus universitarios cuyos estudiantes han marchado contra las políticas de Chávez. Más recientemente, el gobierno tomó el control del curriculum escolar de todas las escuelas. Quienes protestaron contra esta nueva ley educativa fueron llevados a “detención para ser investigados”.

Como hicieron notar los obispos católicos de Venezuela, esto representa un ataque al principio de que las personas son normalmente investigadas primero, antes de ser arrestadas.

Dada la prominencia de la Iglesia Católica en el resaltar las ilusiones y represiones crecientes de Chávez para mantener su régimen, no es sorpresa que sus tácticas intimidatorias se dirijan cada vez más contra ella.

Además de sus amenazas diarias contra sacerdotes y el ahora rutinario maltrato de los obispos por parte de los gobernantes, la última jugada de Chávez es el amenazar confiscar las iglesias católicas, edificios y otras propiedades en nombre de “proteger el patrimonio nacional”.

Planes para esto ya se han anunciado para partes de la capital, Caracas. Quienes conocen la historia, saben que esta es la misma táctica que se empleó después de la Segunda Guerra Mundial contra la Iglesia en los regímenes comunistas europeos.

Pero por mucho que uno pueda detestar a Chávez, no es él un hombre estúpido. Un tonto no habría sido capaz de ganar y mantener el poder durante tanto tiempo. Sin embargo, la realidad está empezando a alcanzar al hombre fuerte de Venezuela.

Desafortunadamente, eso no sirve de consuelo a los sufridos venezolanos para quienes sus libertades religiosas, políticas y económicas son cada vez más meros recuerdos en un mundo diario con cada vez más fantasía que verdad.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.


No hay comentarios en “Desesperado, Demente, Dañino,”
  1. Corina Dijo:

    Los felicito por su articulo, solo que como vemos en el mundo no estan preocupados que esta psando en Venezuela, solo estan preocupados por la situacion de Honduras, siendo que Honduras a Dios Gracias se esta salvando de otro Dictador al estilo de Hugo Chavez





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