Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Diesel a un Precio Mágico
Eduardo García Gaspar
18 febrero 2009
Sección: FALSEDADES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Volví a encontrar el famoso clisé de que las privatizaciones no han dado resultado y que por eso el monopolio estatal petrolero mexicano debe quedarse como está, en manos de los burócratas. Se me dijo que el mejor ejemplo de que las privatizaciones no funcionan era el de la electricidad en California, a principios de este siglo.

El clisé es fácil de expresar: las compañías eléctricas privadas en ese estado de EEUU quebraron. Por lo tanto, las privatizaciones no sirven. El argumento comete un error fatal, el de la falacia de la generalización: tomar un caso y presuponer que ilustra toda la realidad.

Pero también parte de evidencia falsa. En 2001 y al año siguiente, los medios reportaron una crisis eléctrica en California. Los costos de su producción habían subido por falta de lluvia, poca agua en las presas y una escasa generación en las hidroeléctricas. También había costos más altos de combustibles, otra manera de producir electricidad.

En resumen, una situación en la que los costos se elevan. En un caso normal, los precios de los bienes producidos se elevan debido a esos costos mayores. Con precios mayores, los consumidores tendrían conductas naturales de ahorro. Pero no sucedió eso.

Los políticos en el estado pensaban diferente. Obligaron a tener máximos en los precios y su crecimiento. Los que generaban la electricidad elevaban los precios, pero quienes la distribuían no podían hacerlo. Compraban la electricidad a 15 centavos el kilowatt hora, pero el precio de venta era de 7 centavos.

Los datos que he tomado son de Thomas Sowell, a lo que él añade algo importante: los usuarios de la electricidad actuaban como si nada hubiera pasado en los costos. Ignoraban la realidad y vivían dentro de la ficción creada por los políticos. Es muy similar a lo que sucede con el agua en muchas partes: no hay relación entre precio y costo, por lo que se desperdicia.

La realidad se impone, tarde o temprano, y dio como resultado apagones. Sucedió lo inevitable: la quiebra de las empresas, lo que ocasionó que el gobierno comprara directamente la electricidad, la vendiera con pérdida y registrara un déficit. Al final de cuentas, de una manera u otra, la gente terminó pagando cara la electricidad (seguramente más que si se hubieran elevado los precios originales).

Lejos de mostrar que las privatizaciones no funcionan, lo que muy claro se ve es que son las intervenciones las que causan daño. Lo que esas intervenciones hacen es crear un mundo de fantasía, en el que las cosas no cuestan y hay abundancia de ellas. Ahora mismo se vive en México una de estas fantasías y que merece una segunda opinión.

Reportó El Universal (16 febrero 2009) que, “Dirigentes de autotransportistas anunciaron que… [demandan] una reducción y congelamiento del precio del diesel… el costo del litro del diesel debe quedarse como hasta el 31 de diciembre de 2008 a 6.35 pesos”. Es la petición formal para la creación legal de un mundo imaginario y que tienen su origen en la fijación de precios por parte del gobierno.

Cuando alguien piensa que es posible legislar precios, como en California con la electricidad o con el diesel como en México, en realidad se está diciendo que también es posible legislar la temperatura a la que el agua hierve. Imagine usted el ahorro de gas si se decretara que el agua debe hervir a 70 grados. Es igual de fantasioso hacer cualquiera de esas cosas.

Suceden cosas así por una razón política: los gobernantes pueden sostenerse en el poder si logran tener avances en el bienestar real de las personas, pero como rara vez lo logran, su siguiente paso es crear bienestar ficticio. No exagero, eso mismo produjo la crisis económica: el mundo ficticio de tasas de interés artificiales que permitían comprar casas a todos.

Eso es todo lo que quiero señalar:  la intervención económica del gobierno tiene como propósito general engañarle a usted dándole la ilusión de que vive en un mundo mejor gracias a la inteligencia de los gobernantes. Ese mundo es el que el gobierno les creó a los transportistas en México y en el que ellos quieren seguir viviendo.

Igual que el que no quiere que el agua se cobre de acuerdo con sus costos, ni la electricidad. El problema es que la realidad tarde o temprano nos alcanza.

Post Scriptum

Los datos de la electricidad en California están en Sowell, Thomas. Applied Economics : Thinking Beyond Stage One. New York: Basic Books, 2004, pp. 11 y 12.

Estas no son cosas de ideología, u opinión filosófica. Son cosas prácticas y tangibles, fáciles de entender viendo la realidad. No es un apoyo al liberal ni una crítica al socialista. La cosa va más allá, a la determinación de lo que sucede en un mundo real. Un mundo en el que los bienes son escasos y producirlos tiene costos que no pueden ignorarse. El intervencionismo, en el control de precios, es literalmente un engaño fraudulento que daña y causa pobreza.

Es recomendable ver el control de precios como una forma de censura informativa. No es un problema nuevo, como puede verse en la idea de Pufendorf. La idea de Sadowsky menciona la existencia de leyes económicas reales, imposibles de evitar.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Los enlaces internos de ContraPeso.info siempre serán válidos.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras