Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Epidemias y Decisiones
Leonardo Girondella Mora
9 junio 2009
Sección: SALUD, Sección: Análisis
Catalogado en:


El reciente caso de un nuevo tipo de influenza y las decisiones que tomaron distintos gobiernos, sugiera la conveniencia de examinar las decisiones tomadas y los errores que ellas pudieron tener.

Parto del supuesto de una situación que se inicia cuando una persona acude a dar aviso a otra presentando evidencias de la posible existencia de un nuevo tipo de influenza —destacando al principio la parte objetiva y al final, la subjetiva y personal.

La Parte Objetiva

La persona realiza el aviso, da las evidencias que tiene a la mano y sugiere a otra que debe tomarse una decisión basada en los datos existentes —por ejemplo, números de enfermos y fallecimientos de personas afectadas por una influenza de un nuevo tipo que puede ser muy contagiosa y mortal.

Las decisiones de quien decide presentan las siguientes cuatro posibilidades:

1. Ve las evidencias presentadas, las examina y acepta como real y verdadera la existencia de un nuevo tipo de influenza.  —y efectivamente en la realidad sí existe ese nuevo tipo de influenza que las evidencias presentan como altamente contagiosa y mortal.

2. Ve las evidencias presentadas, las examina y rechaza como falsa la existencia de un nuevo tipo de influenza.  —y efectivamente en la realidad no existe ese nuevo tipo de influenza que las evidencias presentan como posiblemente contagiosa y mortal.

En los dos casos mencionados arriba hay una coincidencia entre la realidad y la opinión del que toma las decisiones —en un caso opinó que era cierta la existencia de ese nuevo tipo de enfermedad grave y esa opinión coincide con la realidad; en el otro caso, opinó que no existe esa nueva influenza y efectivamente no existe en la realidad.

La opinión de la persona ha coincidido con la realidad y ella tomará decisiones sobre una base verdadera, la de existir o no la nueva influenza —lo que no quiere decir que sus decisiones serán las correctas, sino que se tomarán sobre una base sólida y real. Pero existen otras dos posibilidades —las de error:

3. Ve las evidencias presentadas, las examina y rechaza como real y verdadera la existencia de un nuevo tipo de influenza.  —pero en la realidad sí existe ese nuevo tipo de influenza que las evidencias presentan como altamente contagiosa y mortal. Esto se llama Error Tipo 1.

4. Ve las evidencias presentadas, las examina y acepta como real y verdadera la existencia de un nuevo tipo de influenza.  —pero en la realidad no existe ese nuevo tipo de influenza que las evidencias presentan como altamente contagiosa y mortal. Esto se llama Error Tipo 2.

En resumen, el tomador tiene frente a sí dos posibles errores —el rechazar lo que es cierto y el aceptar lo que es falso.

El Error Tipo 1 o α, en este caso, es sencillo de definir —el tomador de decisiones rechaza que sea cierta la existencia de un nuevo tipo de influenza, basado en las evidencias presentadas y su intuición. Pero su percepción es errónea y en realidad sí existe ese nuevo tipo de influenza mortal y altamente contagiosa. Posiblemente la persona que toma la decisión decida hacer nada y mantener el status quo del sistema de salud y emergencias del país.

El Error Tipo 2 o β, en este caso, también es fácil de entender —el tomador de decisiones acepta como cierta la existencia del nuevo tipo de influenza, basado en las pruebas que se le han presentado y su estilo personal de tomar decisiones. Pero su percepción es errónea y no existe en verdad ese nuevo tipo de enfermedad. Posiblemente la persona tome una serie de decisiones severas y de emergencia nacional que no tienen razón de ser.

Los dos tipos de error están relacionados —cuanto más se quiere evitar el Error Tipo 1 más se va a cometer el Error Tipo 2: cuanto más se quiera evitar rechazar lo que es cierto, más se va a aceptar lo que es falso y viceversa.

La Parte Subjetiva

Si la persona que toma la decisión —o grupo de ellas— quiere evitar a toda costa correr el riesgo de descartar la existencia de la influenza cuando en realidad sí existe el virus, entonces aumentará el riesgo de aceptar su existencia cuando en realidad no existe tal enfermedad contagiosa y mortal.

Es decir, la toma de decisiones, que puede ser analizada muy objetivamente en esas cuatro posibilidades, tiene también un componente subjetivo muy dependiente del estilo de toma de decisiones de la persona, incluyendo su experiencia sobre el tema, en este caso de epidemias.

Es una posibilidad que la decisión sea tomada con precaución extrema, dadas las posibles consecuencias fácilmente percibidas de una epidemia severa debida a un virus desconocido, muy contagioso y mortal — pero si en la realidad no existe tal enfermedad y se trata de una influenza normal, se cometerá un Error Tipo 1 y se tomarán decisiones extremas, de alto costo, que eran innecesarias.

Del otro lado, es una posibilidad que el tomador de decisiones adopte una actitud más severa y al menos por un tiempo decida rechazar la existencia de esa nueva enfermedad tan grave y contagiosa —pero si en la realidad la enfermedad existe, no se tomarán las medidas inmediatas necesarias y posiblemente aumente la epidemia.

Es decir, un estilo de decisión demasiado cauteloso que quiera evitar rechazar lo que puede ser cierto elevará las posibilidades de aceptar lo que es falso. En el caso de esta enfermedad, si se acepta por precaución excesiva que la influenza existe y es altamente riesgosa, cuando en realidad no lo es, se realizarán acciones extremas —quizá cerrando todas las escuelas y clausurando durante días eventos públicos—, lo que lastimará con dureza el bienestar de millones.

Del otro lado, un estilo de decisión contrario, querrá evitar el riesgo de aceptar como cierto lo que es falso y tenderá a no declarar ninguna urgencia médica ni tomar medidas severas como las anteriores —, pero si resulta real la nueva influenza se tendrán más contagios, enfermos y fallecimientos.

Finalmente, es obvio que no existe una decisión única, sino una serie continua de ellas en la declaración o no de una emergencia nacional, como se hizo en México a finales de abril de 2009 —con cada nueva evidencia la decisión puede cambiar pero siempre presentará esas cuatro posibilidades.

En México, con claridad, las autoridades prefirieron evitar el Error Tipo 1 —rechazar lo que es cierto—, pero después de un tiempo, comenzó a percibirse que habían cometido un Error Tipo 2, aceptar lo que es falso: la nueva influenza no era tan grave como se pensaba.

Con lo anterior puede mostrarse la gran dificultad de tomar una decisión, la que sea y lo sujeto a críticas que ella está por parte de quienes con ingenuidad piensan que las decisiones pueden tomarse sin riesgo.

Los siguientes datos (Grupo Reforma, 27 mayo 2009) son ilustrativos: las medidas sanitaria debidas a la influenza A H1N1 generó cerrar 6,500 restaurantes en todo el país, según la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac). Se perdieron 55 mil empleos. El promedio de reducción en los ingresos de los restaurantes a nivel nacional fue 40%. En Ciudad de México, Cancún y Los Cabos, los ingresos bajaron 80%.

Addendum

De acuerdo con la OMS, la influenza A H1N1, que en algunas partes sigue siendo llamada influenza porcina, son 141 las muertes causadas por la enfermedad en todo el mundo. Las muertes anuales que produce la influenza estacional son medio millón. El día 11 de junio de 2009, la OMS elevó a la fase 6 la amenaza de la influenza A H1N1. El lector puede sacar sus conclusiones.

Da toda la impresión de que puede estarse queriendo evitar el error tipo 1, el de rechazar como falsa la idea de que el virus es mortal. Pero al no querer cometer ese error, se está cometiendo el otro error, el de aceptar como realmente pandémico un virus que no lo es —al menos si se comparan las cifras de muertes provocadas por influenza estacional y por el A H1N1. Aún con un serio error en las cifra de 141 muertes y que en verdad hayan sido mil, la influenza estacional no ha sido merecedora de la fase 6.

Aceptar como verdadero lo que es falso, es decir, creer que el A H1N1 es realmente merecedor de la fase 6, tendrá consecuencias difíciles de calcular, especialmente en actividades económicas, que dañarán a personas no contagiadas ni en peligro de serlo.

La elevación a fase 6 fue reportada así por el Washington Post el 11 de junio:

News Alert: WHO Raises Threat Level on Swine Flu to Highest Level

Elevation to Phase 6 is scientific confirmation that a new flu virus has emerged and is quickly spreading. The action addresses only where a new virus is spreading, and not the severity of the disease it causes. The move will trigger drugmakers to speed up production of a swine flu vaccine and prompt governments to devote more money toward efforts to contain the virus.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “Epidemias y Decisiones”
  1. A. P. C. Dijo:

    Realmente una explicación accesible a todos en un tema que suele ser ignorado por los medios. Muy buen trabajo, felicidades.





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