Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Falacia De La Novedad
Leonardo Girondella Mora
25 febrero 2009
Sección: FALSEDADES, Sección: Asuntos
Catalogado en:


La falacia de lo nuevo o de la novedad consiste en sostener una conclusión usando razones o argumentos basados en lo nuevo, o reciente —por ejemplo, decir que es cierto que las úlceras estomacales son causadas por bacterias porque ese es el pensamiento más novedoso del momento. El razonamiento es falaz porque presupone que lo nuevo por serlo es prueba de la verdad.

Puede ser cierto, pero el que sea nuevo no da una razón contundente para apoyar la conclusión. Tendría que adicionarse una mejor serie de pruebas, como estudios clínicos que probaran lo que se afirma.

Se está en el terreno de las modas y nuevas tendencias, en donde suele argumentarse que la persona debe estar vestida de cierta manera porque eso es lo nuevo, o que debe decorarse una casa con algún estilo porque es lo último, o que debe comprarse un cierto aparatejo electrónico porque es el más novedoso.

Desde luego, existe la parte contraria —la de argumentar que algo debe aprobarse o rechazarse porque es viejo. Es el argumentun ad antiquitam y es muy usado cuando se rechazan posturas morales por causa de ser parte de la tradición. El que lo sean o no, carece de importancia en sí mismo, Lo que es vital es su examen en sí mismas.

Visto esquemáticamente, el error consiste en rechazar algo, o aceptarlo, usando argumentos de novedad o antigüedad. Ese algo puede ser aceptado o rechazado con argumentos de peso y razonables, adicionales a la novedad. Si se rechaza la instalación de un sistema viejo de aire acondicionado, se hace eso no por viejo, sino porque no es eficiente o algún otro criterio sólido.

La falacia ad novitam se comete muy a menudo cuando se concluye que las opiniones de un viejo son equivocadas porque es un viejo quien las expresa —el mismo error se comete al aprobar o descartar las opiniones de un joven por el hecho de serlo.

Si se va a expresar una opinión en contra de la noción de valor económico basado en costo de producción, es erróneo argumentar que la noción debe ser rechazada por ser vieja, de los tiempos de Smith y Marx —si se hace eso, debería rechazarse con más razón la teoría del valor subjetivo que es más vieja… y correcta.

Las dos falacias son populares y suelen ser aceptadas con ingenuidad por demasiados —es común escuchar que tal o cual nación no debe ser ajena a la nueva fuerza de la globalización: el ser nueva de poco importa y podría justificar acciones opuestas si ellas fuesen nuevas también.

Una ilustración de la falacia ad novitam es el rechazo que hacen los progresistas de las normas morales tradicionales, cuando dicen que esas son cosas del pasado que deben rechazarse aceptando lo nuevo porque es nuevo. El mismo error cometen quienes rechazan las opiniones de los progresistas porque son nuevas y deben aceptarse las tradicionales porque son viejas. Los argumentos de ambas partes deben ir más a fondo que eso.

Otro ejemplo en política es la creación de los nuevos derechos de segunda, tercera y demás generaciones, que se acostumbra defender porque son nuevos adelantos de mentalidades actuales y modernas. Sí lo son, pero eso no prueba que sean mejores que posturas diferentes anteriores.

Si se aceptara por definición que lo nuevo es mejor que lo viejo, como prueba suficiente, se tendría que aceptar que las pinturas de Velázquez podrían ser destruidas sin pena alguna —o que existiera la prohibición de tocar a Bach, o que en el sitio de la catedral de León  en España sería mejor construir un edificio de departamentos.

Y lo opuesto, si el ser nuevo basta para rechazar lo que sea, tendría que renunciarse a computadoras, frenos de disco —también a aviones y autos más eficientes.

La falla de estas falacias consiste en un desvío de la argumentación a razones que no tienen un gran valor de prueba para justificar una opinión. Si se dice que los salarios mínimos conducen al desempleo, ello no puede defenderse argumentando que es una idea del siglo 17, ni tampoco porque es una idea del siglo 21. Tendrían que ofrecerse otras pruebas adicionales y de mayor contundencia.

Una de las manifestaciones más diáfanas de la ad novitam es la que se expresa diciendo que la juventud deberá llevar las riendas de la sociedad, o cosas de igual calibre —como la juventud es nuestro futuro, o ella es la fuerza social. Son engaños: la juventud, ni la ancianidad, son argumentos para probar una conclusión.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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