Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Democracia Personalista
Selección de ContraPeso.info
3 marzo 2009
Sección: LIBERTAD POLITICA, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info presenta una idea de Antonio R. Rubio Plo. Agradecemos a Análisis Digital el amable permiso de publicación. El autor es historiador y analista de relaciones internacionales.

La idea central del escrito es destacar una de las desviaciones de la democracia, la del personalismo simple, que crea un mundo de caricatura. El resultado del reciente referéndum de Venezuela, dirigido a la reelección indefinida de altos cargos, tenía en realidad el objetivo de perpetuar a Chávez en el poder en la próxima década o más allá.

Era obligado en su estrategia caudillista que el presidente venezolano convocara otro referéndum y lógicamente era más adecuado para él ganarlo.

Pero si lo hubiese perdido, no por ello habría renunciado a sus proyectos revolucionarios de socialismo del siglo XXI.

Por el contrario, habría proclamado a los cuatro vientos una aceleración de la revolución, antes de hacer mutis por el foro en 2013.

Conociendo además la historia de los últimos diez años que lleva en el poder, es seguro que Chávez habría intentado sacar adelante alguna otra enmienda constitucional para conseguir su propósito.

Es lógico porque el presidente se considera a sí mismo la encarnación viva del pueblo, el elegido de la Historia, y no puede considerarse como uno de tantos mandatarios que ha tenido el país, a los que un día se les acabó el mandato y tuvieron que dar paso a otro político, a lo peor de un partido diferente.

Este es el gran riesgo de ver la política como un escenario de “buenos” y “malos”, en unos caracteres más exagerados que los de una película o los de una novela: así se ve la política como la continuación de la guerra por otros medios, por todos los medios, porque los “buenos” nunca deben perder.

La democracia, entendida de este modo, reduce al adversario político a la de una especie de superviviente del Antiguo Régimen. Sugerir la alternancia es un crimen de lesa majestad porque es llamar al poder a quienes encarnarían todos los vicios.

Nunca deberían gobernar porque no sería “justo”, pero la justicia así entendida nada tiene que ver con las leyes de un Estado de Derecho. Antes bien, es el camino más corto para un régimen cesarista o plebiscitario.

Si alguien replica que esto lleva a un sistema totalitario, semejante a los fascismos de los años treinta, recibirá como respuesta que el único fascismo es el de la oposición.

Los “buenos” nunca son fascistas y sus métodos expeditivos o arbitrariedades siempre deben de serles perdonados porque lo hacen por el bien del pueblo. Si lo hacen por el pueblo, representan a la mayoría. Por tanto, ellos son los únicos demócratas.

Estas reflexiones no son sólo aplicables a Venezuela. Pero lo peor es que en Europa, y por supuesto en España, haya políticos y periodistas que no se alarmen ante un referéndum cuya única finalidad es que un jefe de Estado se perpetúe en el poder.

Hay columnistas que, sin dejar de censurar los métodos de Chávez, dan como único argumento que otros presidentes también buscan prolongar sus mandatos como el caso del colombiano Álvaro Uribe, auténtica bestia negra de la izquierda en Iberoamérica, considerado como uno de los últimos aliados del imperialismo yanqui, pese a que en su país tenga popularidad por empeñarse en combatir a las FARC.

Pero lo que realmente deja que pensar es otro argumento: en España no hay límite de mandato para presidentes del gobierno o presidentes autonómicos, y lo mismo podría decirse de otros jefes de gobierno en países europeos.

¿Por qué nos escandalizamos de Chávez? Pues sencillamente porque en América no hay regímenes parlamentarios sino presidencialistas, y en éstos existen cláusulas constitucionales que limitan la reelección, empezando por EEUU, aunque no sea el espejo en que algunos quieran mirarse.

Pero si nos queremos mirar en el espejo mexicano, con tradición revolucionaria incluida, nos encontraremos con un presidente elegido por seis años y sin posibilidad de renovar su mandato.

Pero lo preocupante del caso venezolano no es tanto la victoria de Chávez sino la debilidad y desunión de la oposición, capaz de conformarse con las migajas del control del gobierno de algunos Estados.

Como en el caso de España, la oposición ha caído en el economicismo y en la falta de ideas: la crisis económica llevará a la caída de Chávez y sólo queda sentarse a esperar, confiados en las leyes inexorables de la economía, semejantes a una fuerza de la naturaleza.

Su pasividad nos le hace darse cuenta que el gobierno les acusará con facilidad de alegrarse de la crisis económica en función de sus intereses particulares, aunque esto perjudique a la totalidad de la nación.

¿Quién será entonces más patriótico, en vísperas del próximo bicentenario de la independencia de Venezuela? Hugo Chávez Frías, por supuesto.

Quizás el único talón de Aquiles del régimen venezolano sea su caudillismo personalista. Ese personalismo no tiene continuadores adecuados o conocidos. No es extraño que el presidente pretenda perpetuarse en el poder.

Post Scriptum

El tema del personalismo es uno que ha señalado ContraPeso.info como peligro sustancial de la democracia por causa de la consecuencia que tiene: reducir la democracia a la elección de los “buenos” y aceptar todo lo que ellos digan y hagan.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas. 





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