Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Paradoja de la Libertad
Textos de un Laico
8 julio 2009
Sección: LIBERTAD GENERAL, Sección: Asuntos
Catalogado en: , ,


ContraPeso.info presenta una idea de Kevin E. Schmiesing Ph.D. Agradecemos al Acton Institute el amable permiso de publicación. La idea central del escrito es recordar el nexo que tiene la libertad con lo bueno y las tentaciones que se nos presentan para romperlo.

Hay una paradoja en el corazón de la libertad, una tensión entre nuestro deseo por lo que es bueno y nuestra voluntad de sacrificar la verdadera felicidad por una satisfacción efímera. Dijo Wendell Phillips, el abolicionista, “El precio de la libertad es su vigilancia eterna”.

Lord Acton (1834-1902), hizo eco a esa idea, llamando a la libertad “el fruto delicado de una civilización madura”.

La fragilidad de la libertad no puede ser explicada si acudir a las realidades del bien y del mal. La libertad en todas partes es buscada y está en riesgo por causa de la imperfección de la naturaleza humana. Somos seres que buscan lo que es bueno, pero somos tentados por lo que es malo.

La libertad —la capacidad para saber y escoger lo que es bueno— es el camino a la realización, pero la razón está nublada y la voluntad comprometida por nuestra inclinación a ir tras lo que es vil.

Por esto es que la libertad florece sólo en una sociedad madura, una cultura en la que la disciplina de actuar virtuosamente es general. Ella requiere un orden político en el que la inclinación para adquirir poder es contenida por los límites constitucionales y, más críticamente, por la formación moral del electorado y los gobernantes por igual.

La tentación de cambiar a la libertad por otros bienes aparentes siempre está presente. La igualdad radical aparece como una meta deseable; oculto bajo un velo acecha el poder para unos pocos y una posición inferior para el resto.

La seguridad financiera sin esfuerzo personal es igualmente atractiva; pero también a su tiempo ser revelará como ilusoria, la prosperidad material finalmente desapareciendo con la libertad personal.

Esas tentaciones penetran nuestros debates de gobierno. Las promesas de la seguridad social en manos del gobierno, habiendo socavado nuestro deber en la libertad de proveer a nosotros, a nuestras familias, a nuestros vecinos, están sostenidas en una cada vez más inestable base decreciente de trabajadores.

Abdicando nuestra responsabilidad de proveer para la educación de nuestros hijos y dirigirla, un sistema de gobierno ha bajado a un estándar de mínimo común denominador vacío de contenido moral o religioso —y con frecuencia ineficaz para desarrollar habilidad y conocimiento.

Frente al terrible problema de hacernos cargo del costo de cuidados médicos para nosotros y nuestras familias, muchos están dispuestos a ceder el control basados en decisiones sesgadas de cuidado médico de las agencias gubernamentales.

El Papa, Benedicto XVI entiende la paradoja de la libertad. Escribió en Spe Salvi, “Ya que el hombre siempre permanece libre y que su libertad es siempre frágil, el reino del bien nunca será definitivamente establecido en este mundo”. Se nos llama a defenderla, “La Libertad deberá siempre ser ganada para la causa del bien”.

El nexo entre la libertad y lo bueno es irrompible, pero siempre existe el peligro de ser olvidado. Las ideas de que ser libre significa “dejar de tener cuidado” y de que la libertad no entraña límites, están profundamente enraizadas en nuestra política y nuestra cultura.

Pero mientras que podemos negar quiénes somos como humanos creados a semejanza de Dios, no podemos derrocar a la naturaleza. No hay felicidad real en despojar a otros los frutos de su trabajo, en ejercer poder sobre las decisiones de otros, o en seguir cada impulso sin mirar las consecuencia en nosotros y quienes nos rodean.

La vigilancia que demanda la protección de la libertad es la vigilancia de los abusos potenciales de las poderosas instituciones: políticas, comerciales e incluso religiosas. Pero sobre todo es un escrutinio concienzudo de nuestros propios motivos y acciones.

Por que es cuando gran número de individuos se tornan complacientes e indolentes, que esos que buscan poder son capaces de hacerlo. Este nexo fundamental fue expresado antes que Phillips, Acton, o Benedicto: “Conocerán la verdad y la verdad os hará libres”.

Post Scriptum

El autor hace una referencia a la celebración de la independencia estadounidense en una frase que fue omitida de la traducción: “July Fourth is a fitting time to recommit ourselves to acting toward the genuine good of ourselves and others–in other words, to remind ourselves always to conform our freedom to what is true”.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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