Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Pregunta Adicional
Eduardo García Gaspar
25 mayo 2009
Sección: FALSEDADES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Un suceso reciente arroja una luz útil para comprender la pobreza de razonamiento de la clase política, en este caso la mexicana, lo que me imagino que sea un rasgo universal de los políticos.

Todo inició con lo que dijo Zedillo, el ex presidente mexicano, proponiendo hace unos días una reforma fiscal en serio. La verdad no importa tanto qué reforma, sino la reacción de los políticos actuales ante esa idea. Rechazaron la propuesta de Zedillo, no por medio de un análisis de su contenido, sino usando distintos argumentos que vale la pena examinar.

Primer argumento: no es el momento oportuno para una reforma. Los coordinadores del PRI, PAN y PRD de la Cámara de Diputados dijeron que reforma fiscal en estos momentos no es oportuna por la crisis económica que se tiene. Es un argumento muy usado y consiste en sostener que nunca es el momento de hacer las cosas a las que alguien se opone.

El argumento es vago, inútil y pobre, pero muy usado porque permite salirse de la discusión sin tener que examinar ni evaluar lo que el contrario dice. Todo lo que se necesita decir es que no se está en el momento adecuado y eso basta para deshacerse del contrario.

Una variante más suavizada de esta forma errónea de razonar es decir que lo que ha propuesto Zedillo es bueno y positivo, pero que debe esperarse a otro momento y darse tiempo para pensar y analizar las cosas. Es una táctica de retraso que persigue olvidar las propuestas a las que alguien se opone.

Segundo argumento: descalificar a quien hace la propuesta. Es una de las falacias más usadas y se trata, en este caso, de decirle a Zedillo que es un irresponsable, que no sabe del tema porque vive fuera del país. Se le conoce como el argumento ad hominem y consiste en insultar al contrario.

Quizá sea la falacia más usada en política. Tiene la ventaja de ahorrar tiempo y esfuerzo: el gobernante que la usa no requiere de tiempo ni de esfuerzo para analizar lo que su opositor dice. Todo lo que tiene que hacer es arrojar algunos insultos y descalificaciones personales. No importa que Zedillo haya dicho las cosas más razonables, toda su propuesta se desecha porque no vive en el país (lo que haría inválido lo que digan los diputados que no vivan en Guadalajara y pretendan imponer impuestos allí).

Tercer argumento: conclusiones sin demostraciones. También muy usado en política, consiste en negar la posición del contrario sin razonarla. Por ejemplo, decir que la propuesta de Zedillo no produciría efectos positivos, al contrario… y ya. No se dan razones, no hay evaluación. No hay nada.

Cuarto argumento: acudir a las complejidades y complicaciones. Consiste en argumentar diciendo que lo que el opositor dice es demasiado difícil de realizar, o muy complicado. Eso es todo y tiene la facilidad de poder hacer declaraciones a los pocos minutos de que el contrario haya hablado.

Todos estos argumentos, primitivos y falaces, fueron usados por los diputados mexicanos para descartar lo que sea que haya propuesto Zedillo. Los argumentos tienen en común una falla, la de no pensar ni analizar. Ninguno de ellos examinó la naturaleza de la propuesta, a la que se hizo de lado. Es el mismo tipo de argumentos que usaron quienes negaban las ideas de Einstein porque eran una Física Judía.

El tema bien vale una segunda opinión no por el hecho en sí mismo, ni como una defensa de la propuesta del ex presidente. Lo que merece ser destacado es la superficialidad del razonamiento de los coordinadores de los partidos. De ellos se esperaría, al menos, un análisis siquiera mínimo. Sus argumentos, si los usan en un salón de clase, les darían una calificación de reprobados.

Esto es lo que realmente llama la atención, la pobreza de análisis y la miseria de su razonamiento. Los puestos de los coordinadores no son menores. Ellos están a cargo de hacer leyes y eso es un arte complejo que requiere una sutileza de razonamiento que ellos no muestran.

¿El remedio? Uno de ellos sea el esperar un plazo largo, hasta que desaparezcan esas personas y lleguen otras más capaces, una esperanza demasiado idealista. La otra, más de corto plazo, es el entrenamiento de reporteros para que den el paso adicional que tanto se necesita y usen más una pregunta simple, “¿Por qué dice eso?”

Post Scriptum

Otro ejemplo de pobreza de razonamiento fue el dado por uno de los altos directivos de la Secretaría de Hacienda en México. Dijo él que se descarta la idea de quitar el impuesto llamado IETU porque quienes proponen esa anulación están viendo solamente su beneficio personal pero no el beneficio del gobierno (que necesita de dinero para no tener déficit). Dijo que si se anula el IETU, se tendría que tener otro impuesto para compensarlo o bien reducir el gasto público, una opción que se descarta.

Una columna de la página provee una Guía Contra Propaganda Política, con una lista de trucos empleados en las elecciones de gobierno.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “La Pregunta Adicional”
  1. Rubén Rodríguez Dijo:

    Esto nos demuestra una vez más cómo se lleva la política en México. La "clase política" demuestra una vez más que no es merecedora de su posición.





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