Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Las Fallas del Pragmático
Eduardo García Gaspar
9 noviembre 2009
Sección: ECONOMIA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


La gente que se precia de poner a lo práctico por encima de todo lo demás, se apoya en lograr resultados y sólo eso. Lo que sea que dé resultados es lo bueno y todo lo demás es un dogma inútil, o una teoría inservible que debe ignorarse. Suelen estas personas usar ejemplos inmediatos.

Son los que toman los casos de moda y los vuelven modelos que deben copiarse. En estos días, hablan de China y de Brasil como los ejemplos a seguir, poniendo atención en sus resultados visibles y palpables. Son la gente que descuida los principios y las esencias. Es como decir que hay dos recetas de cocina muy buenas, una de pescado frito y otra de pastel de frambuesa, que deben copiarse para hacer un pavo horneado.

Un caso en verdad notable fue el de una conferencia, en la que el expositor era eso, un adorador de lo práctico. Todo lo que le importaba a él eran los resultados inmediatos sin mirar consecuencias futuras. Lo que quiero señalar en esta segunda opinión es el riesgo que estas personas corren y que es el de contradecirse sin darse cuenta.

El conferencista alabó el sistema de precios libres, determinados por la oferta y la demanda, como único medio para manejar a la economía. Estoy de acuerdo y hay buenas evidencias para probarlo. Los precios libres son los reales. Pero al mismo tiempo, él apoyó la idea de que la paridad de la moneda la fijara el gobierno para apoyar a los exportadores.

La contradicción es obvia: no se puede apoyar a los precios libres si al mismo tiempo se apoya que el precio de la moneda la fije un gobierno en un nivel en el que se busque favorecer a unos. Una moneda por debajo de su valor real, beneficiará artificialmente al exportador, pero dañará al importador, y por eso, al consumidor nacional.

Habló de que el comercio exterior es positivo y que la globalización no puede detenerse. Es correcto y en realidad se trata de compra-ventas entre personas en diferentes países. Pero al mismo tiempo, recomendó detener las importaciones porque ellas impiden la creación de empleos en el país. Es decir, crear empleos cimentados en un freno al libre comercio que apoyó como exportador.

Criticó la intención del gobierno de México para elevar impuestos que cubran el déficit fiscal del año entrante. Es acertado lo que opinó sobre lo dañino que es elevar impuestos, especialmente ahora en una crisis económica. Pero al mismo tiempo, apoyó la idea de que el gobierno incurra en un déficit para inyectar dinero a la economía como una medida contracíclica.

Otra contradicción: un déficit actual significa impuestos futuros y lo que el conferencista apoyaba era posponer el cobro de impuestos, no evitarlos. Peor aún, la elevación del gasto que él apoyaba, es precisamente lo que no debe hacerse pues produce un boom artificial que lleva a agravar el ciclo.

Dijo que es se necesita tener inversión porque ella crea empleos que son más productivos y mejor remunerados. Es correcto esto, pero al mismo tiempo, dijo que el objetivo económico es la creación de empleos por cualquier medio. No tiene sentido apoyar ambas ideas al mismo tiempo.

Dijo que convenía tener tasas reales negativas de interés, cuando antes había sostenido que la inversión era necesaria para tener empleos. Con tasas negativas, se fomenta el consumo, no el ahorro y se tendrán menos fondos para inversión.

Apuntar lo anterior es valioso por varias razones, pero una es la que más me interesa: el exceso de énfasis en los resultados, vengan de donde vengan, es la manera más segura de producir problemas imprevistos que son peores a los originales. Y esta creación de más serios problemas tiene una causa.

El pragmático terco cae en contradicciones, como las anteriores, porque no usa principios centrales que lo guíen. Su odio por lo que él considera dogmático y teórico, le hace caer en errores que combinan grandes verdades con terribles errores. En beneficio de los resultados inmediatos se producirán problemas futuros.

Lo que más me llamó la atención del conferencista es su desprecio por lo que no entiende y a eso que no comprende lo llama dogma y teoría. Al final de cuentas no se trata de otra cosa que de los efectos del más grande de los defectos humanos, la soberbia. Ella ciega a la mente.

Todo porque esa mente concibe una falsedad: cree que lo práctico se opone a lo teórico. Que lo teórico es rival de lo pragmático. Es cuestión de ver a nuestro alrededor si eso es cierto. ¿Volaría un avión que no considerara a la teoría física en su construcción?

Post Scriptum

Un buen ejemplo de pragmatismo se dio ayer en una reunión en México, llamada, “México, Cumbre de Negocios”.Se dijo allí que sigual que China tiene un plan que anualmente saca a miles de la pobreza, el país debe tener un proyecto similar inmediato, según digo el célebre Carlos Slim, presidente vitalicio de Grupo Carso.

Según el inversionista, el gran crecimiento de China es posible gracias a que sigue un plan de largo plazo, de 50 años, que se revisa cada 5 años, basado en la apertura comercial, la competencia y la competitividad, lo que significa que México también debe tener un plan urgente de tres años aprovechando las bajas tasas de interés.

Esto es a lo que me refiero: el creer que todo es posible con un plan que se parezca al que se percibe que aplica otro sin poner atención en las causas últimas. Los planes son nada, absolutamente nada, si ellos carecen de la dirección que les pueden dar los principios y las ideas.

Una visión más amplia del desempeño económico mexicano es la siguiente gráfica desde 1910 a la fecha. La línea azul es el prorcentaje de crecimiento. La línea verde es el promedio móvil de 6 años anteriores. Después del caos de 1910 hasta el inicio de la presidencia institucional que duró 6 años, hay un período más o menos satisfactorio hasta el final de la presidencia de López Mateos.

A partir de Díaz Ordaz, comienza una tendencia a la baja de largo plazo, con crisis muy marcadas desde el final de López Portillo. Es el agotamiento absoluto del desarrollo estabilizador, cuyas políticas en su mayoría se mantienen aún ahora. Ver un panorama más amplio permite ir más allá del clisé que se lamenta del mal desempeño desde el 2000. No, el mal desempeño se origina mucho antes, con Diaz Ordaz. Fuente.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.


No hay comentarios en “Las Fallas del Pragmático”
  1. Leonel Garcia Dijo:

    Lo que dice es sutil porque el pragmático está dispuesto a aceptar mayor gasto de gobierno porque da resultados inmediatos, pero no se fija en lo que sucede después que es una crisis económica como con LEA y JLP en México.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras