Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
No hay Ética de Negocios
Eduardo García Gaspar
1 abril 2009
Sección: ETICA, NEGOCIOS, Sección: Una Segunda Opinión
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No hace mucho que en la radio escuché a una persona hacer grandes exaltaciones de la ética de los negocios, de la responsabilidad social de las empresas y otras barbaridades con las que el entrevistador en la radio estaba muy entusiasmado. El gran énfasis radicó en eso de la ética de los negocios.

Como la existencia de la justicia social, la ética de los negocios, comete el mismo error. Es el error de asignar una responsabilidad moral a un ente que no es responsable. Así como la justicia no puede ser social, la ética no puede ser de negocios.

De lo que sí puede hablarse es de ética en los negocios, o de justicia en la sociedad. Lo que eso significa es algo muy distinto: la justicia y la ética sólo pueden ser comprensibles en la conducta de las personas. Ni un perro, ni una montaña pueden ser justos, ni morales. Tampoco lo puede ser un negocio.

Lo único que puede ser calificado de justo o de ético es la conducta de cada persona, en lo individual, una por una. La distinción, por sutil que sea, es vital y muestra el error de fondo de esos dos conceptos, el de la justicia social y el de la ética de negocios. Un negocio es neutral en lo moral, pero sí es aplicable la moral a las personas que son sus propietarias o lo administran.

El negocio del narcotráfico y el del acero siguen las mismas reglas económicas y financieras y de mercado. Entre ellos no hay diferencias, excepto en un aspecto, el de la conducta de sus propietarios, empleados, proveedores y clientes. Es fácil ver un comportamiento no ético en las personas involucradas en el narcotráfico. Son las personas en las que radica el problema, el negocio es neutral.

Y si se habla de un negocio legal, como el de los autos, o la banca, o cualquier otro, la diferencia estará en la actuación de las personas. Podrá, dentro del negocio, haber conductas éticas y justas, pero también las opuestas. Será inmoral el fraude que, por ejemplo, puede cometer una institución financiera que engaña a sus clientes con el esquema de las pirámides. La decisión de engañar fue de una o más personas, no del negocio.

Una ética en los negocios tiene un primer paso obvio, el de cumplir con las leyes, que es una responsabilidad de accionistas y administradores. Pero allí no acaba, las personas tienen que cumplir con otra obligación más amplia, la de la ética y que manda a tratar a otros como quisiera uno ser tratado. Es decir, cumplir con la ley no basta.

Esa iniciativa de ir más allá de la ley, sólo puede ser personal. Aplicada en un negocio, pero personal. Y condiciona a que sí la ley permite una acción éticamente dudosa, ella no se realice a pesar de que sea legal hacerlo. Esa decisión no puede ser genérica de negocios, tiene que ser personal.

Es bajo esas condiciones que entonces puede hablarse de la responsabilidad del hombre de negocios y que es una muy simple de establecer: maximizar el valor de la empresa, es decir, hacerla exitosa en el largo plazo. Esto puede expresarse diciendo que se trata de maximizar el valor presente de las utilidades futuras.

Es decir, esa maximización debe realizarse bajo los mandatos legales y también los morales. No hay mucho más que eso en una ética en los negocios. Un negocio de narcotráfico, por ejemplo, podrá estar maximizando su valor, pero sus administradores violan leyes y preceptos éticos. Esto me da pie a otra consideración que suele ser ignorada.

Es responsabilidad el maximizar ese valor de empresa. Realizar acciones opuestas a esto va contra la ética. En otras palabras, tener utilidades es un deber y nada de malo hay en ello, al contrario. Hago esto explícito porque dentro de la ética de los negocios, suelen verse a las utilidades con recelo y sospecha. Debería ser lo opuesto.

Tener utilidades significa que se están usando provechosamente los recursos de la empresa. Recursos que no son infinitos y que sí son desaprovechados en empresas con pérdidas sostenidas.

No hay mucho más que lo anterior para una ética en los negocios. El resto son pamplinas, como la “responsabilidad social” y sus similares, que son conceptos erróneos porque olvidan la existencia de las personas. Son ellas las únicas que pueden ser éticas o no, responsables o no, justas o no.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “No hay Ética de Negocios”
  1. Nayelli Dijo:

    En mi universidad nos dan un curso de etica de negocios que es un rollo que ni el profesor entiende y que suena como a populismo. Creo que aprendí más leyendo esto que el semestre que dediqué a esa materia.





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