Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Números Espeluznantes
Eduardo García Gaspar
20 febrero 2009
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
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Fue reportado en los medios que el paquete económico de rescate del gobierno de los EEUU está contenido en un documento de 1,073 páginas. Lo podemos imaginar lleno de texto y números.

Digamos que cada página necesita dos minutos de lectura, lo que significa 2,146 minutos.

Esos minutos representan casi 36 horas sólo de lectura: unos cuatro días y medio en turnos de ocho horas diarias. Y eso, sin considerar el tiempo de discusión de cada propuesta de gasto, ni el estudio de su costo de oportunidad.

Podía allí estar escondida la serie más absurda de gastos, que nadie la hubiera detectado.

Por su mismo tamaño, el documento se hace imposible de estudiar. Cualquier voto a favor o en contra era por necesidad un voto a ciegas que sólo podía haberse justificado por un principio general de apoyo o rechazo a una medida extraordinaria y a la teoría que la apoya. Pero hay más.

En números redondos, el paquete de gastos extraordinario aprobado es de 800 mil millones de dólares. Es una cantidad imposible de manejar en su asignación de gasto partida por partida.

Si propusiera 800 proyectos de gasto, cada uno de ellos sería de mil millones, una cantidad digna de considerar por separado y estudiada con cuidado, pero no hay 800 de ellos, en realidad hay muchos más, algunos de unos pocos millones.

Serían necesarios poco más de tres años para discutir 800 de ellos, uno por día hábil, llegando a acuerdos ese mismo día. A pesar de esto, el paquete de rescate se aprobó en muy poco tiempo. Obviamente no pudo ser estudiado con siquiera mediano detenimiento.

Fue imposible hacer un buen trabajo. El cálculo de Karl Rove en el WSJ señala que en menos de 700 horas desde su toma de posesión, Obama firmó el gasto más grande en la historia de su país.

Un economista, Arnold Kling, hizo otra comparación también reveladora. Piense usted en que esos 800 mil millones de dólares son dados a un grupo de personas, los grandes expertos gubernamentales que decidirán el gasto a realizar. Ahora imagine el poder que esas personas tienen.

Es inimaginable. Las fortunas combinadas de los más grandes billonarios son enanas con respecto a esta cantidad.

Esas personas estarán gastando dinero ajeno, dinero que es del ciudadano. Kling hace cuentas: si son 800 mil millones de dólares y 500 personas las que deciden, cada una de ellas tendrá la obligación de decidir el gasto de más de 1.5 miles de millones, en teoría creyendo que lo harán de una mejor manera que un ciudadano normal.

No hay manera razonable de aceptar que 500 personas podrán analizar con sentido y cuidado un gasto urgente de esas dimensiones. El dinero no es de ellos. Tienen urgencia para asignar el gasto. Están rodeados de personas que los presionan para gastar en sus proyectos consentidos.

Gastar una cantidad como esa supone que se tiene un principal de 16 billones de dólares colocado al 5 por ciento anual, con un problema: el gobierno no tiene ese principal y tendrá que recurrir al crédito con una demanda enorme que presionará las tasas de interés hacia arriba, dificultando el crédito de los particulares.

Los números son espeluznantes y estarían justificados si hubiera evidencia de que funciona la teoría. El gasto y por tanto el déficit está justificado creyendo que él tiene un efecto benéfico en el empleo. La evidencia que se tiene no lo justifica.

Los números de déficit y desempleo que tiene H. Hazlitt, señalan que no hay relación entre empleo y déficit. El keynesianismo no probó su afirmación sobre el déficit y tampoco el efecto esperado de la reducción de la tasa de interés, el otro pilar de Keynes.

Los datos anteriores son dignos de comentar y se refieren, todos ellos, a un par de ideas muy claras.

La primera y más obvia es la del simplismo. La economía es al final de cuentas el estudio de la acción humana y las decisiones que tomamos. Nuestra conducta es demasiado compleja como para concluir que con tener un gran déficit gubernamental, todo estará arreglado.

Es un problema el trabajar con números acumulados y creer que moviendo un par de botones, el del gasto gubernamental y el de la tasa de interés, la gente se comportará como robots.

La segunda tiene que ver con esa simplicidad: sólo mentes muy soberbias pensarán que ellos tienen más sabiduría que el resto y harán las cosas mejor.

El simplismo y la soberbia son una combinación fatal en el gobernante que se ve como salvador social y que apresura a aprobar un gasto pantagruélico siguiendo una teoría primitiva.

Post Scriptum

Hay una cita de la idea de Arnold Kling en TCE. Los datos de Hazlitt están en las últimas páginas de su libro Hazlitt, Henry. The Failure of the New Economics. Ludwig von Mises Institute, 2007.

La idea de que un gasto muy grande ocasiona favores a grupos con influencia política y a proyectos favoritos de legisladores, que nada tienen de estímulo a la economía, es un riesgo que ha sido muchas veces mencionado. El riesgo se crea y valida por medio de la justificación keynesiana, que establece que cualquier gasto es bueno por el efecto multiplicador que tiene, o mejor dicho, que cree tener.

Lo obvio fue reportado hoy:

Washington, 20 Feb (Notimex).- El presidente Barack Obama demandó hoy a los alcaldes del país responsabilidad en el manejo de los fondos federales que recibirán del paquete de estímulo económico y advirtió que no dudará en detener proyectos que los despilfarren.

Es decir, se necesitará un gasto improductivo adicional, el de la labor de supervisar el gasto hecho por los burócratas en cada localidad.

ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Los enlaces internos de ContraPeso.info siempre serán válidos.



No hay comentarios en “Números Espeluznantes”
  1. Horacio Méndez Dijo:

    Bravo por encontrar el significado de las cifras que los medios reportan sin ver lo que significan. Es increíble que la gente crea que lo que hace Obama será bueno para el mundo.





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