Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Otra Pobreza, la Mental
Eduardo García Gaspar
25 marzo 2009
Sección: EDUCACION, MEDIOS DE COMUNICACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es muy probable que exista una ley en la comunicación, la que establece que la información menos importante es la que más atención recibe. El corolario es el temible: la información que en verdad importa pasa desapercibida.

Ejemplos de lo anterior han sido situaciones como la del zapato arrojado a Bush y sus celebraciones posteriores; la atención desmedida a una parte mínima del rescate de AIG, la de los bonos ejecutivos; y el uso de aviones privados de los directores ejecutivos de las empresas automotrices para ir a una reunión en Washington.

Usted puede añadir a la lista los casos que considere que llenan algunos requisitos.

Primero, son temas tratados con frecuencia por los medios y en las conversaciones particulares. Segundo, se suceden uno a otro como tópico del día, en una cadena ininterrumpida. Tercero, no tienen en realidad consecuencias mayores. Cuarto, contienen un fuerte atractivo inmediato. Quinto, son simples de comprender y repetir.

Y, por supuesto, tienen una consecuencia: ocupan espacio y tiempo que no merecen. Muchas veces son noticias capturadas en video, que son curiosas y llamativas, y que en la televisión son muy atractivas. No digo que no deban ser reportadas situaciones triviales de este tipo, pero lo que sí sería deseable es darles su lugar y que no es muy importante.

Un ejemplo ayuda a entender esto. El presupuesto federal de ingresos en México es de unos 2.5 billones que se gastarán en una buena cantidad de partidas. Sería lógico que la atención de ese gasto se dedicara a las partidas mayores, no a las menores. Resulta una pérdida de tiempo poner atención en lo que reciben los expresidentes, que no llega a una fracción del 1% de ese total.

Algo similar sucede con los bonos de los ejecutivos de AIG. La aseguradora ha extraído unos 180 mil millones de dólares del gobierno de EEUU para su rescate y la atención está puesta en 165 millones de dólares otorgados como bonos. No tiene sentido.

Quizá sea todo esto debido a lo atractivo que resulta lo que es fácil de explicar. Es muy sencillo poner en video una protesta de los transportistas, como en México, pero es mucho más difícil entender la naturaleza de sus reclamos.

Puede quizá comprenderse lo que sucede, explicándolo de otra manera: lo que se tiene es una descripción de los sucesos, especialmente visual, pero no un entendimiento de ellos. El problema es que sin ese entendimiento, los sucesos se vuelven una cadena interminable de noticias inconexas que no tienen sentido más allá de su actualidad. Estar enterado del último suceso no es entender lo que sucede.

Ha sido dicho que los sucesos más importantes de todos los tiempos han acontecido en las publicaciones de libros que casi nadie ha leído, pero bajo cuya influencia todos vivimos. Keynes lo expresó diciendo que todo gobernante vive bajo la influencia de algún economista, a lo que puedo agregar que todo economista vive bajo la influencia de un filósofo posiblemente muerto y que no ha leído.

El tema vale una segunda opinión para señalar que somos criaturas que tienen ideas que tratan de explicar el mundo en el que vivimos, desde lo físico hasta lo espiritual. Y las ideas no pueden ser puestas en imágenes de video en un noticiero de televisión. Solamente puede ser expresadas con palabras. Perder a las ideas, es perder una parte de nuestra naturaleza.

Y es una pérdida muy lamentable porque nos hace ser como veletas de lo actual, sin medir sus consecuencias. Somos seres libres por naturaleza, pero si no tenemos ideas, seremos esclavos de lo que otros hagan y decreten. El primer paso de la libertad es tener una idea sobre ella, lo que se hace muy difícil cuando un zapato arrojado es lo que hace la noticia del día.

Es posible que el desprecio por las ideas se haya originado en México por la mala calidad de la educación, especialmente la pública, que no premia a la curiosidad intelectual y ha convertido al terreno de las ideas uno que se percibe como irrelevante, aburrido y sin aplicación práctica. Prueba de esto es la escasa venta de libros en el país.

Y ahora, llego a mi punto central. Se habla y se lamenta la situación que muchos viven por sus ingresos bajos. Mucho más lamentable y mucho más grave es otra pobreza, la pobreza educativa, y que es la falta de alimento mental. Lo trivial es como el alimento chatarra que daña el cuerpo. Se está dañando a la mente.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “Otra Pobreza, la Mental”
  1. PacoFrancisco Dijo:

    Una vez dijo el dueño de Televisa que hacía televisión para jodidos, pero se le olvidó decir que para hacer ese tipo de televisión se necesita que la hagan quiene son aún más jodidos.





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