Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Pichones con Derechos
Eduardo García Gaspar
3 noviembre 2009
Sección: DERECHOS, EFECTOS NO INTENCIONALES, Sección: Una Segunda Opinión, Y FABULAS E HISTORIAS
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La historia comienza con una granja, en la que todos tenían una vida normal. Cada uno de los animales vivía razonablemente feliz. Sí, tenían algunos problemas, pero no podían ser considerados como extremos.

Muy cerca de la granja vivían unos pichones, que la visitaban con frecuencia, aunque no sin cierto temor. Vivían en la granja dos gatos de mal temperamento, que tenían la costumbre de esconderse esperando que los pichones aparecieran para perseguirlos. De vez en cuando capturaban a alguno de ellos, que claramente se había descuidado.

La vida siguió normalmente, hasta que algunos de los pichones, que habían estudiado en las más afamadas de las universidades de su especie, tuvieron una reunión en la que hablaron de la necesidad de remediar la situación de los gatos. En general, los pichones no veían en esto un gran problema, pero los más educados creían que debían atenderse.

Los pichones intelectuales emprendieron una gran campaña de convencimiento, hablando del derecho de los pichones a no ser perseguidos por gatos. Se trataba, dijeron, de la liberación de los pichones y de un derecho de segunda generación que debía respetarse.

Pasó el tiempo hasta que convencieron a todos los demás pichones de que ellos tenían el derecho a no verse perseguidos por los gatos. Dos de los más viejos, experimentados y prudentes de los pichones, sin embargo, expresaron su opinión de manera sarcástica: “Ahora sólo falta convencer a los gatos de nuestro derecho de no ser perseguidos por ellos”.

No importó esa opinión, pues la mayoría de los pichones fueron convencidos: tenían ellos el derecho inalienable y progresista a no ser perseguidos por los gatos y debía hacerse realidad. No sabían cómo. Cuando trataron de hablar con los gatos, aquello fue imposible. Las varias embajadas que enviaron para dialogar con los gatos, tuvieron que huir para salvar sus vidas.

Pero un día, varios de los pichones intelectuales, tuvieron una idea que les pareció genial. Había ellos visto cómo un par de halcones que habitaban en la región eran capaces de ahuyentar a los gatos, que les temían mucho. Si consultar a nadie, fueron a hablar con los halcones, a quienes propusieron que les brindaran su ayuda a implantar su derecho a la liberación de los gatos.

Pues bien, habiéndolos convencido de que ahuyentaran a los gatos, regresaron y persuadieron ahora al resto de los pichones de su idea, quienes los aplaudieron y vitorearon. Al fin podía ser realidad su derecho de segunda generación, el derecho a no ser perseguidos por esos felinos. Llamaron a los halcones y comenzaron a gozar de su protección.

Al poco tiempo, los pichones, sin embargo, se dieron cuenta de que sus nuevos protectores les causaban más daño que los propios gatos. Muchos pichones desaparecieron sin que nadie supiera la causa. Y los halcones, sabedores de su poder sobre los pichones, les exigían trabajar para ellos varias horas al día.

Llegó el punto unas semanas después, cuando el granjero se extrañó de la ausencia de los pichones. También los gatos los echaron de menos. Nadie supo jamás qué sucedió con ellos.  Simplemente desaparecieron. Todo lo que vieron fue a halcones que volaban con frecuencia en esos lugares donde habitaban antes los pichones.

La historia, original de Esopo, a la que he añadido elementos, contiene una moraleja: evitar el remedio que es peor que la enfermedad. En realidad es el mismo refrán que conocemos. En este caso, podría ser aplicado a la esfera política: tener un gobierno más poderoso para que remedie problemas que tú puedes resolver lleva a que padezcas los problemas del gobierno poderoso y que son peores.

Sí, nuestras vidas no son perfectas. Tienen ellas cosas que podrían ser mejores, pero sin prudencia, las soluciones suelen causar problemas aún mayores. La falta de previsión suele darse sorpresivamente en quienes menos se espera: los intelectuales con ansias de encontrar una vida mejor, proponiendo remedios cuyos efectos ignoran.

Los ciudadanos comunes, como usted y yo, solemos impresionarnos ante la celebridad, fama y educación de la élite intelectual: académicos que elaboran grandes planes y ambiciosos proyectos que buscan la felicidad de todos si los logran implantar… pero que son llamadas a las aves de rapiña que terminan por mostrarse como son y saquean a la gente con el pretexto de aplicar derechos que nunca debieron serlo.

Post Scriptum

El asunto de los derechos de segunda generación no es brma, existe y sin defendidos con toda seriedad por algunos. Y, pero aún se enseña a los niños educándolos en la esclavitud al gobierno.

La crítica a los intelectuales ingenuos ha sido mencionada varias veces en esta página, como por ejemplo en el resumen de una idea de Hayek.

La idea del colapso de unna civilización debido a las exigencias y abusos de su gobierno es la base de la explicación del colapso de los mayas, según Lowe, J. W. G. (1985). The dynamics of apocalypse : a systems simulation of the classic Maya collapse (1st ed.). Albuquerque: University of New Mexico Press.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “Pichones con Derechos”
  1. Linda Picard M. Dijo:

    No mas queria decirle que tanto aprecia su trabajo aqui. Lllamo a usted Una Voz de Razon entre Tantos de Mentiras y Propaganda. He leido sus escritos por varios años, y me parece que son entre los pocos que muestran la capacidad de razonar que debmos ejercer, y no hacemos. El periodismo de hoy no paraece valorar la verdad, o opiniones basado en datos, pero de promover la propaganda de alguien sin confirmar datos o de ivestigacion. Gracias por compartir su Segunda Opinion.





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