Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Propiedad y Función Social
Eduardo García Gaspar
11 mayo 2009
Sección: DERECHOS, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Es un tema interesante, pero tiene una desventaja. Usa un lenguaje políticamente correcto y por eso se complica sin necesidad. Sale con frecuencia a la superficie y quien sostiene la idea, suele ser visto con admiración. Estoy hablando de la función social de la propiedad.

Mi punto en el tema es muy bien sencillo de exponer: las propiedades no pueden tener una función social, los que la tienen son sus propietarios. Y más aún, no debe llamarse responsabilidad social, sino con sencillez: caridad, compasión y similares.

Cuando a las cosas se les da una función social, lo que sucede es que se debilita el derecho a la propiedad, que es precisamente lo contrario de lo que quieren hacer quienes defienden la idea de la función social de la propiedad. Me explico.

Muchas personas, muy bien intencionadas, defienden el concepto de la función social de la propiedad. Vagamente definido, trata de integrar una idea de amor por los demás dentro del sistema de propiedad privada, al que defienden. Estas personas son partidarias de la propiedad privada como un derecho. Por tanto, estas personas están en contra de los sistemas socialistas que no respetan a la propiedad privada.

Sin embargo, la consecuencia real y práctica de proponer el concepto de la función social de la propiedad es la de debilitar ese derecho y abrir paso a los regímenes colectivistas. Exactamente lo contrario de lo que pretenden esas bien intencionadas personas. Sin quererlo, por tanto, algunos defensores de la propiedad privada terminan socavando lo que defienden.

El ataque inconsciente se tiene en dos niveles.

• Por un lado, se habla de función social y así se usa un término colectivista para defender un concepto personalista. No tiene sentido. No puede hablarse lógicamente de lo colectivo cuando el concepto es propiedad privada. O es propiedad privada o es propiedad común. No puede ser las dos al mismo tiempo. Es otro ejemplo del mal uso de la palabra social, como en justicia social.

• Por el otro lado, hablar de función social es abrir la oportunidad para el intervencionismo estatal. Los gobernantes siempre están dispuestos a salirse de sus límites de acción argumentando que lo que hacen es de beneficio social. Y si la propiedad debe tener una función social, estarán más que dispuestos a limitar el derecho de propiedad de sus ciudadanos.

Lo que provocan quienes defienden la idea de que la propiedad privada tenga una función social es un daño terrible e inconsciente al derecho humano de la propiedad privada. Tratando de defender ese derecho terminan por debilitarlo. Llenos de buenas intenciones lastiman a lo que desean proteger. Y no se dan cuenta de ello.

En la realidad cotidiana, lo que la difusión de esa función social de la propiedad privada ha hecho es dar un arma que justifica moralmente la intervención estatal para limitar, debilitar y hasta anular el derecho a la propiedad privada.

Lo que le propongo a usted es otra manera de hacer las cosas. La función social de la propiedad privada debe ser voluntaria del propietario. Debe ser un acto individual realizado libremente por el dueño y no una obligación impuesta por el gobierno. Solamente así podrá tener algún mérito moral. La función social de la propiedad no está en la propiedad física sino en el propietario.

El tema bien vale una segunda opinión para corregir un serio error. Los proponentes de la idea de la función social de la propiedad privada desean lograr un objetivo admirable, la incorporación de los valores cristianos al sistema de propiedad privada. Defienden al derecho de la propiedad privada y no lo desean debilitar, pero de hecho lo hacen.

No tiene nada de malo, al contrario, el intentar integrar esos valores al sistema de propiedad privada. Así se incorporaría con intensidad una moralidad basada en el amor por el prójimo y en el tratar a otros como uno quisiera ser tratado.

Pero la idea de una función social de la propiedad crea una justificación moral para que los gobiernos adquieran más poder y debiliten a la propiedad privada. La cuestión sería resuelta de mejor manera si a la propiedad se le quita esa función social y ella se asigna al propietario como un acto decidido libremente, sin la coerción del gobierno.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.



3 Comentarios en “Propiedad y Función Social”
  1. laZ Dijo:

    hace tiempo que sabemos (decidimos) que la propiedad (como tantas otras cosas) no viene de dios ni del espíritu santo. es un “contrato social”, es decir, creado por nosotros, como seres humanos que vivimos en sociedad. como tal, pues, puede ser revisado y redefinido y acotado tantas veces como sea necesario… NOTA DEL EDITOR: extraordinaria justificación del totalitarismo.

  2. rocio Dijo:

    hablar de función social de la propiedad es un engaño, en pleno siglo xxi con los avances en la economía de la información y el A.E.D. Supongo que arrastramos la concepción cristiana de la antiguedad, realmente saludable ,pero inaplicable en plena globalización.

  3. Wilson Dijo:

    we… quisiera decirte que tu punto de vista fue muy bueno… ya que hablas clara y eficazmente de lo que se trata el tema y no de lo que lo el estado le hace creer a uno





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