igualdad

¿Qué es es discriminación? La definición tradicional del concepto no basta. Aquí se propone una nueva y mejor definición de discriminación, más estricta que la acostumbrada.

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Introducción

Un hombre señala con el dedo una mujer y le dice, «Estás en un error, la pintura que mencionaste no la pintó Goya, sino El Greco».

¿Es este caso una acción discriminatoria? Muchos dirán que sí. Al final de cuentas, un hombre señala un error a una mujer.

Lo que quiero hacer es proponer una definición de discriminación, más clara y real que las que se suelen dar y que adolecen de serios defectos.

Para esto, primero examino la definición tradicional, a la que considero demasiado vaga para ser de utilidad. Y, a continuación, propongo una definición más estricta, sin los defectos de la primera.

Discriminación, la definición tradicional

Uso como punto de partida una definición que coincide, en lo general, con la acepción común del término que he visto:

«La discriminación es todo menosprecio, maltrato, ofensa, exclusión o restricción que se hace a una persona o a un grupo debido a algún rasgo específico: etnia, idioma, apariencia, condición económica, creencias religiosas o políticas, preferencias sexuales, capacidades». Conde, S. (2008). Formación Cívica y Ética I (secundaria, segundo grado) (2a ed.). México, p.118.

Tres elementos básicos

1. Las acciones que la discriminación incluye y que señala como todo tipo de menosprecio, maltrato, ofensa, exclusión o restricción.

Con el defecto de usar palabras muy vagas y aplicarlas a toda situación sin excepciones. La clave está en la frase «todo tipo»

2. Acciones dirigidas en contra de una persona o varias de ellas y que pueden formar un grupo de acuerdo con algunos criterios predeterminados.

Un elemento cierto y válido, pues la discriminación funciona en contra de una o más personas. Pero no es un elemento suficiente para presuponer discriminación ya que puede tener otras causas.

3. Esos criterios predeterminados son rasgos de la persona. Por ejemplo, discriminación por raza, o sexo.

Con el defecto de ser predeterminados y olvidarse de otros posibles.

Esta definición es lo suficientemente vaga como para ser inútil, ya que podría ser aplicada a una infinidad de situaciones que no son en realidad discriminatorias.

Si a una persona se le corrige diciendo que la pintura fue realizada por El Greco y no como dijo ella, por Goya, según la definición anterior podría tratarse de discriminación.

Quizá por causa de menosprecio y aunque sea un caso aislado.

Sería juzgada así, si esa persona cae bajo los criterios de, por ejemplo, nacionalidad de origen.

Una definición mejorada de discriminación

Quiero proponer la siguiente definición —cuyos elementos explico a continuación:

Discriminación es un conjunto de acciones voluntarias y repetidas, que forman un patrón de conducta claro por parte de una o más personas en contra de una o más personas que son directamente maltratadas o excluidas por causas ajenas a las propias y naturales de la situación en la que se encuentran.

1. Conjunto de acciones voluntarias y repetidas

Con lo que pretendo señalar su naturaleza intencional y consistente en el tiempo.

Esto va en contra de la definición anterior que consideraría discriminación a toda acción sin importar que se trate de actos aislados, accidentales, o involuntarios.

Va en contra también de definiciones como la siguiente y que podría ser la definición de «mala educación» (negritas mías)

«La discriminación es una práctica cotidiana que consiste en dar un trato desfavorable o de desprecio inmerecido a determinada persona o grupo, que a veces no percibimos, pero que en algún momento la hemos causado o recibido». conapred.com.mx

2. Forman un patrón de conducta claro

Con lo que refuerzo la idea anterior. Para considerarse discriminación tienen que existir varios actos que muestren con claridad un común denominador, ese patrón de conducta.

Es necesario que se perciba por parte de un tercero, de manera razonablemente clara, que existe un modo consistente de actuar.

3. Por parte de una o más personas

Esto apunta el origen de las acciones que deben provenir de una fuente única y fácilmente identificable, y no de varias diseminadas y que no pueden agruparse.

Este elemento ataca la idea de orígenes vagos y generales de la discriminación y que causa percepciones que crean visiones ilusorias. Una acusación de este tipo es seria y merece un tratamiento realista.

4. En contra de una o más personas

Así se procede a señalar que la discriminación se da solo entre personas que actúan intencional y consistentemente en contra de otras.

Y ello sucede dentro de una relación en la que una de las partes claramente identificable resulta directa y claramente dañada.

5. Personas que son directamente maltratadas o excluidas

Este elemento de la mejor definición de discriminación enfatiza que para considerarse discriminación el daño recibido debe ser consecuencia directa del patrón de acciones voluntarias e intencionales.

Y que, adicionalmente, ese daño debe ser fácilmente reconocible como maltrato personal o como exclusión deliberados.

6. Por causas ajenas a las propias y naturales de la situación en la que se encuentran

Entro a un terreno escasamente explorado y que explico de la manera siguiente.

Todas las decisiones humanas implican la elección de una opción y el abandono de las otras. Y muchas de esas decisiones involucran decisiones en el trato con el resto de las personas.

Es en este terreno de relaciones donde puede existir la discriminación: elección del modo de tratarlas y elección de las personas mismas.

El caso más simple de tratar es el de la elección de personas, por ejemplo, para un puesto en un equipo de futbol, cuando por definición se excluyen algunas personas. A esas que no cumplen con las características requeridas por el puesto.

Quien tiene amputada una pierna, quien es de edad avanzada y muchos otros no pueden alegar discriminación por pertenecer a etnias, ser creyentes de cierta religión, o cualquier otro rasgo, cuando ellas no son seleccionadas para un equipo de futbol.

Un caso más complejo es el de la elección de trato a las personas. Un profesor malhumorado que a todos responde de manera grosera no es un caso de discriminación, sino de mala educación.

Solo podría ser discriminatoria su conducta cuando su maltrato sea dirigido solamente a un grupo de personas claramente identificable, pero no a otros.

Concluyendo

Lo que he hecho es precisar ideas que ayudan a tener una mejor definición de discriminación.

Un concepto que merece tratamientos más serios de los que suele tener con, por ejemplo, definiciones imprecisas que calificarían como discriminatoria a cualquier acción humana.

Bajo definiciones imprecisas, hasta la más inocente de las acciones podría ser tachada de discriminación. Y eso debilita un concepto que necesita ser más claro y posible de determinar con escasas dudas.

Desde luego, no he solucionado todos los problemas al respecto, pero sí creo haber dado un paso adelante con una mejor definición de discriminación.



Y unas cosas más…

Debe verse

¿Qué es racismo?
Discriminar es Complicado

Otras ideas relacionadas:

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Ejemplos de discriminación y su dificultad

Una idea de G. S. Becker.

Ejemplos de discriminación. Casos de admisión a universidades y discriminación bancaria muestra la dificultad de ser demostrados. Más aún, los remedios de cuotas por grupos causan efectos colaterales negativos.

Introducción

Los ejemplos de discriminación son, desde luego, un tema recurrente en los discursos políticos que explotan el clasismo. Uno que no está exento de gran dificultad de demostración, según afirma Becker. 

Su enfoque rebasa el terreno de la Economía y tiene el mérito de dirigirse a las causas de la desigualdad de oportunidades y al cuidado que debe ejercerse cuando se tienen estudios que intentan demostrar que hay prácticas discriminatorias.


La obra consultada para esta carta es la de Becker, Gary Stanley, Nashat, Guity, The economics of life. New York. McGraw-Hill, pp. 117- 120. 


Discriminación y desigualdad de oportunidad

Becker inicia señalando que los casos y ejemplos de la discriminación a minorías es uno caliente en el terreno político. Y, al mismo tiempo, uno que recuerda que la mayoría de los ciudadanos de su país se oponen a políticas que imponen cuotas de minorías en acciones de empleo o educación.

Esta oposición incluye a miembros de esas minorías a quienes las medidas se proponen defender. Dice que las medidas y leyes destinadas a evitar prácticas discriminatorias no tienen la capacidad para remediar la causa de la desigualdad de oportunidades entre las personas.

La causa de esa desigualdad de oportunidades son las diferencias en las experiencias familiares de cada una de las personas.

Por tanto, según el autor, el origen de esa desigualdad que las leyes pretenden corregir, como ejemplos de discriminación, con cuotas de contratación está en las familias y en ambiente en el que se han educado las personas durante su infancia.

Hay pequeños que se educan en ambientes familiares que son inestables, dentro de zonas en las que predomina la criminalidad y que reciben una educación de mala calidad.

Las cuotas de minorías no funcionan

Una efectiva medida contra la discriminación estaría dirigida a remediar los efectos de esos problemas para levantar las habilidades de las personas.

Esto se llama inversión en capital humano, aumentar la capacidad y las habilidades de las personas para competir en condiciones similares con los demás. 

Los esfuerzos de la autoridad deben dirigirse no a la imposición de cuotas, sino a la solución de los problemas de falta de habilidades y talentos que forman el capital humano de las personas.

Por ejemplo, el combate al crimen es una acción primordial, uno de cuyos efectos es mostrar a los pequeños que el crimen es una ocupación que no tiene beneficios. Especialmente a los niños que viven en zonas de alta criminalidad.

Igualmente, más que imponer cuotas, debe haber preocupación por elevar la calidad de la educación que reciben los niños.

Y cuanto más pronto se comience, mejor. Los pequeños de poca edad son más receptivos a estas enseñanzas. La capacitación destinada a adultos tiene menos efectos, pues enfrentan el problema de cancelar costumbres e ideas malas aprendidas durante su crecimiento y no entendidas durante su educación.

Los mejores programas en contra de la discriminación de minorías no pueden elevar el capital humano a la altura de quienes han tenido mejor educación, crecido en ambientes familiares estables y mejorar su vida sobre la base del mérito personal.

Los ejemplos de discriminación en aceptación de alumnos

Hay datos que demuestran esto, dice Becker. Por ejemplo en la Universidad de California en Berkeley, las minorías negras e hispanas admitidas gracias a cuotas de estudiantes obtuvieron peores calificaciones y tasas de graduación inferiores a las de estudiantes blancos y asiáticos que no lograron sus lugares por medio de cuotas.

El resultado colateral de esas medidas que persiguen un objetivo loable es desafortunadamente malo. Los malos resultados de esos estudiantes admitidos por cuotas minan de confianza personal de ellos y perpetúan la percepción que se tiene de las minorías.

Queriendo evitar la discriminación de grupos en su admisión a estudios superiores por medio de cuotas, no se remedia el problema y se sufren efectos no intencionales.

Los malos resultados crean estereotipos de las minorías y producen resentimiento entre quienes no fueron admitidos a esas instituciones por dar lugar a las minorías.

No tiene esto que ver con la falta de capacidad mental, pues existen miembros de grupos no minoritarios que también tienen desempeños pobres en su educación.

También debe considerarse el fenómeno de percepción por el que los profesionales pertenecientes a grupos minoritarios se ven como capaces de menor calidad en su trabajo que sus equivalentes profesionales de grupos no minoritarios.

Esto produce una reacción negativa entre los profesionales de grupos minoritarios que sí tienen una alta calidad profesional, pero que las personas piensan que no la tienen.

La causa de esto, desde luego, es la obligación de aceptar estudiantes sin considerar sus capacidades.

La solución de esto no está en la imposición de cuotas de minorías para evitar discriminación, sino en la serie de esfuerzos destinados a solucionar los problemas que en las personas crea el crecer y desarrollarse en medio ambientes opuestos al desarrollo de habilidades.

Ejemplos de discriminación económica

Otra área de discriminación puede darse en la actividad económica. 

Becker señala que en resumen la discriminación en un mercado se tiene cuando hay una renuncia voluntaria a utilidades, ingresos y salarios justificada por un criterio de prejuicio en contra de otras personas.

La definición del autor es importante porque coloca en la superficie el corazón del asunto. La discriminación contra grupos existe cuando ella produce una disminución de los beneficios propios de quien discrimina.

Discriminación al otorgar hipotecas

Uno de los ejemplos de esta práctica es un estudio de supuesta discriminación en el otorgamiento de hipotecas a diversos grupos en Boston.

En la superficie, los datos arrojaron que los miembros de las poblaciones negra e hispana tuvieron índices de rechazo de solicitudes de hipoteca mayores a los de la población blanca (17% contra 11%). 

Sin embargo, miembros de otro grupo minoritario, el asiático, tuvieron índices de rechazo inferiores a los de los blancos.

Este tipo de datos son parciales, pues no son acompañados por información acerca de las tasas de retraso en pagos o cuentas incobrables. La falta de información impide concluir que exista discriminación en contra de grupos minoritarios.

Si en verdad los bancos discriminaran en contra de alguna minoría, esos bancos impondrían restricciones adicionales a miembros del grupo minoritario realmente comparables con personas de grupos no minoritarios. Por ejemplo, seleccionado a los solicitantes de grupos minoritarios que son verdaderamente excepcionales clientes.

Al hacer esta discriminación, necesariamente se tendría como resultado que los miembros de esa minoría que hayan sido aceptados serían clientes mucho más redituables que los de la mayoría.

Es decir, uno de los efectos netos de una política de discriminación en contra de un grupo minoritario sería la de tener resultados mejores en los préstamos a esas personas que el promedio de resultados de los grupos que no fueron discriminados.

Las personas seleccionadas del grupo minoritario pasaron por filtros más estrictos que el resto de los clientes que no fueron discriminados.

Señalar estas fallas en los estudios que pretenden mostrar que existe discriminación en contra de minorías no significa que no existen casos de discriminación real. Pero sí sirve para indicar el cuidado que debe tenerse al realizar esos estudios.

La calidad de esos estudios es vital y debe ser una consideración obligada antes de emitir juicios sobre supuestas situaciones de discriminación.

Un dato a considerar es el desempeño de bancos que se especializan en préstamos a miembros de minorías, por ejemplo negros e hispanos, los que según el autor no se han distinguido por ser instituciones redituables.

Si efectivamente hubiera discriminación en los bancos tradicionales, los resultados de los bancos especializados serían mejores.

La Economía, dice Becker, puede ayudar a entender las situaciones de discriminación ofreciendo sus principios para comprender mejor los resultados de estudios que pretenden mostrar que sí existe discriminación.

Concluyendo

Cada uno de los casos y ejemplos de discriminación en contra de grupos presenta dificultad de demostración. La comprobación de que en ellos exista una renuncia voluntaria a utilidades, ingresos y salarios justificada sería una evidencia convincente.

Los remedios que intentan evitar a la discriminación por medio de la imposición de cuotas de grupos producen efectos colaterales contraproducentes. Ellos no tienen en cuenta el origen de la desigualdad que pretenden corregir.

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[La columna fue revisada en 2020-08]