¿Quién es el emprendedor? La visión económica de este personaje ayuda a comprenderlo y definirlo. A entender qué hace y qué papel juega en el desarrollo económico y la prosperidad.

Introducción

El emprendedor puede ser comprendido como el agente que echa a andar a la economía y la mantiene en movimiento.

Sin su acción, no existiría acción económica. Es como una chispa que arranca todo el proceso de creación y producción. Es el que concibe en su mente la idea que más tarde implementa.

La siguiente es un definición razonable:

«Un emprendedor es una persona que tiene la capacidad de descubrir e identificar algún tipo de oportunidad de negocios y en base a ello organiza una serie de recursos con el fin de darle inicio a un proyecto empresarial». economipedia.com

Tengo la impresión de que en tiempos recientes, esta labor emprendedora ha comenzado a entenderse mejor —con lo que quiero decir que se ha iniciado el reconocimiento de la idea central acerca del emprendedor.

Sin él no habría economía, ni libre mercado. Sin embargo, ese reconocimiento no ha ido hasta donde debe llegar. La visión de los siguientes personajes ayudará a entender quién es un emprendedor.

Carl Menger

En su libro, Principios de Economía, de 1913, toma al emprendedor como un elemento necesario en el proceso económico.

Uno que realiza acciones importantes: recolectar información, realizar los cálculos que confirmen la eficiencia de la producción que piensa implantar, asignar recursos a tareas, supervisar el proceso.

No creo que sea una visión clara. Carece de un elemento clave, que es la creación de ideas previas a la producción, como también carece de la anticipación del futuro.

Es un entendimiento limitado, aunque meritorio y corrige el terrible olvido que otros economistas cometieron, como Marx o Smith.

Joseph Schumpeter

En su obra, Capitalismo, Socialismo y Democracia, va un paso muy grande adelante.

El emprendedor es la fuerza vital que alimenta a la economía —no sólo con ideas de nuevos productos, también con nuevas formas de organización, de nuevos sistemas de distribución. Es una visión de innovación.

Y es una mejor visión del emprendedor, aunque tiene subyacente una idea que merecería ser exaltada. Si el emprendedor es el innovador, eso significa que también debe ser el visionario, el que anticipa el futuro y lo que en él sucederá.

Todo lo nuevo que crea está basado en lo que él piensa que sucederá.

Aún con ese olvido, Schumpeter hace entender mejor al emprendedor —como un creador de cosas nuevas y mejores y que se mueve en planos adicionales al de la competencia de precios, que es la forma ortodoxa de entender la actuación empresarial.

No sólo son precios lo que importa. También hay competencia en naturaleza de productos, su calidad, su distribución, su producción, su tecnología.

Y en esa acción hay un ciclo de renovación: destrucción creativa, le llama el autor.

Ludwig von Mises

En otra obra genial, Acción Humana, reconoce al emprendedor muchas veces, abiertamente —asignándole una naturaleza que ya incluye la idea de la anticipación del futuro, la especulación sobre lo que él piensa que sucederá.

Lo diferencia del propietario de capital, al que el emprendedor acude en busca de recursos para implantar su idea. Y los dos forman un equipo que fracasa o tiene éxito en conjunto, lo que hace del capitalista un emprendedor también.

El emprendedor es un actor que basa su acción en lo que percibe del mercado y actúa en consecuencia, anticipándose.

Puede imaginarse con facilidad como una persona inquieta, con ansias de hacer cosas y poder para descubrir discrepancias en el mercado, a las que tratará de aprovechar.

Es un especulador siempre porque trata con situaciones inciertas y su éxito se debe a la habilidad con la que anticipa sucesos.

El emprendedor usa recursos de producción, de la manera que él cree más conveniente, con un objetivo claro: lograr el mayor beneficio personal posible bajo la condición de un mercado libre, sólo lo puede lograr con la aprobación de sus consumidores.

El emprendedor, sobre todo, actúa afectado por el futuro no por el pasado. El pasado es para él sólo un dato y no el más importante. Toda su motivación está en lo que el futuro depara.

Israel M. Kirzner

Otro autor que reconoce abiertamente al emprendedor. Lo ve como un corrector de desequilibrios, de oportunidades de mejora en los mercados.

Es el especulador que resuelve lo malo que tiene la economía a la que pone en dirección a un equilibrio que nunca llega.

Es un contraste interesante en relación a Schumpeter, quien ve al emprendedor como alguien que es un destructor-creador. Para Kirzner es un agente equilibrador que corrige los desajustes económicos. Dos maneras de ver la acción del emprendedor.

Pero Kirzner añade algo valioso, una dimensión mental. Habla de la intuición incluso inconsciente del emprendedor de lo que será en el futuro una oportunidad de ganar dinero produciendo algo, para lo que tendrá que solicitar los recursos del capitalista.

El emprendedor se ve aquí más en su proceso mental: la intuición que tiene, corazonadas sin pensarlas, oportunidades vagamente definidas para transformar en medios los que ahora no lo son.

Es un proceso de descubrimiento mental de una oportunidad que va adquiriendo forma y se sustenta en la anticipación del futuro.

San Bernardino de Siena

El «rígido y ascético santo franciscano», según Rothbard, quien vivió de 1380 a 1444, anticipa extraordinariamente al emprendedor.

Le asignó una naturaleza con cualidades: saber del negocio que trata; poner atención a los trabajos; saber esforzarse; aceptar riesgos.

El emprendedor, una conclusión

Apuntar las ideas anteriores sobre el papel del emprendedor y dar elementos para su definición y comprensión ha tenido un propósito único.

Retirar de la mente el marco mental que hace pensar en el trabajo obrero como él único factor económico.

La idea del trabajo debe ser ampliada mucho, hasta hacer entender que el gran iniciador de ese proceso económico es el emprendedor y que este es también un trabajo humano que debe ser expresamente considerado.

La visión económica de esos cuatro economistas y un santo, ayudan a entender que el emprendedor es quien realmente hace arrancar a la economía en beneficio de todos. Quitarle ese dinamismo a la economía tiene que ser uno de los actos mas destructivos que pueda hacerse en un país.

[La columna fue revisada en 2019-07]