Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Romper la Invitación
Leonardo Girondella Mora
27 noviembre 2009
Sección: FAMOSOS, Sección: Asuntos
Catalogado en:


La noticia es del USA Today —de final de noviembre. El personaje de la noticia es un actor inglés —Ian MacKellen, muy conocido por aparecer en cintas como las de la serie de El Señor de los Anillos (Gandalf), El Código da Vinci y muchas otras.

Nació en 1939 y, según se reporta, en 2008 formó parte del London’s Gay Pride Parade. Es un homosexual que lo reconoce públicamente con orgullo. No cabe duda de que se trata de un buen actor, con estudios y amplia experiencia —pero la noticia no hace referencia a sus facetas talentosas, sino a una costumbre que tiene: la de arrancar páginas de las Biblias que encuentra en los hoteles en los que se hospeda. Son páginas seleccionadas, las de uno de los libros,  el Levítico.

Concretamente el capítulo 18 —que cito parcialmente a continuación para mejor comprensión de lo que viene:

El Señor dijo a Moisés: Habla a los israelitas en estos términos: Yo soy el Señor, su Dios. Ustedes no imitarán las costumbres de Egipto… ni tampoco las de Canaán… cumplirán mis leyes y observarán mis preceptos…

Son, muy claramente, mandatos divinos contenidos en el Antiguo Testamento —y, en esa parte tratan un tema muy claro:

Ninguno de ustedes se acercará a una mujer de su propia sangre para tener relaciones con ella… No tendrás relaciones con tu madre… No tendrás relaciones con tu hermana… No tendrás relaciones con tu nieta… No tendrás relaciones con la hija de una mujer de tu padre…

No tendrás relaciones con la hermana de tu padre… No tendrás relaciones con la hermana de tu madre… No tendrás relaciones con la mujer del hermano de tu padre… No tendrás relaciones con tu nuera… No tendrás relaciones con la esposa de tu hermano… No tendrás relaciones a un mismo tiempo con una mujer y con su hija…

No te casarás con la hermana de tu esposa ni tendrás relaciones con ella mientras viva tu esposa… No tendrás relaciones con la mujer de tu prójimo…

Hasta aquí, como dije, el tema es claro —consiste mayoritariamente en mandatos que rigen el tener relaciones sexuales y, en su esencia, se refieren al subtema de incesto y familia, si bien ampliado, y que resultan prácticas seguidas también en el resto de las culturas. El problema surge en el versículo 22 que dice,

No te acostarás con un varón como si fuera una mujer: es una abominación.

Los siguientes establecen,

No tendrás trato sexual con una bestia… No se harán impuros de ninguna de esas maneras… ustedes observarán mis preceptos y mis leyes, y no cometerán ninguna de esas abominaciones…

Esas son las páginas arrancadas de las biblias que en los hoteles colocan. Ahora ya, el reporte del suceso puede ser explorado planteando algunos puntos.

• Primero: la noticia pertenece al género de la irrelevancia. Nada tiene que ver con la celebridad que la protagoniza, que es un actor talentoso y de fama. Sus costumbres personales no son causa de su celebridad y son de escaso mérito noticioso.

• Segundo —muy obvio—, arrancar páginas de cualquier libro que no es propiedad de uno mismo es una violación de mandatos sociales básicos. Cierto, es menor, pero si eso sucediera en una biblioteca, se pagaría el daño causado.

Del otro lado, si un creyente arrancara páginas de un libro en pro de la homosexualidad, causaría un revuelo de indignación —lo que no sucede en este caso, que se toma sin aspavientos siquiera menores.

• Tercero, el arrancar páginas del Levítico por decir que “No te acostarás con un varón como si fuera una mujer: es una abominación” es parcial: tendrían en realidad que arrancarse todas las páginas, tirar el libro por la ventana, pues en todas ellas está el mismo espíritu de ese mandato, que es el autocontrol de las inclinaciones instintivas.

Con esto llego al punto que deseo hacer claro —y que es el contexto general. Poner atención en el versículo 18: 22 es un tanto miope. Él se encuentra dentro de una serie de disposiciones que atañen a la regulación de la actividad sexual (una sola de las disposiciones se refiere a la homosexualidad, todo el resto a poner fuera de límites a ciertas personas con quienes existe parentesco).

Y toda la Biblia es eso mismo, una serie de mandatos, sugerencias, exhortaciones, llamadas, para ser una mejor persona —lo suficiente como para ser salvados por Dios a la vida eterna junto a Él. Ninguna es impuesta por la fuerza y se deja a la decisión de cada persona.

Si este personaje decide no hacerlo, eso es su responsabilidad: obviamente está al tanto del llamado de Dios y aún más claramente lo ha rechazado. Ha sido su decisión y la noticia, como la veo, es posible de expresar de otra manera: Ian MacKellen ha recibido una invitación múltiples veces y siempre la ha rechazado rompiendo públicamente el papel en el que las recibe.


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