Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Sí, Sí Hay Absolutos
Eduardo García Gaspar
8 diciembre 2009
Sección: ETICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


El tipo, un hombre de apariencia educada, dijo durante una cena algo muy llamativo. Dijo con todo aplomo, “No hay absolutos posibles, no existen los principios morales absolutos. Nadie los posee. Si me dicen que no matar es un absoluto, yo les digo que eso es lo que se hace en las guerras y en defensa propia”.

En esta ocasión era una cena relativamente formal y no nos conocíamos todos. No quise iniciar una discusión que podía terminar mal, pues demasiadas personas tienen la piel muy delgada Me limité a decir al hombre que eso que dijo era un absoluto y que él se contradecía. Decir que no hay absolutos es una afirmación absoluta.

Allí paró la cosa, aunque no creo que me entendiera, porque al despedirnos insistió en afirmar que no había un sólo absoluto moral. Ya no respondí por respeto a la situación que no se prestaba a iniciar una controversia. De seguro usted ha escuchado cosas similares.

Y en estos casos, confieso que me siento como el doctor House: me obsesiono con encontrar la respuesta correcta a la afirmación con la que estoy en desacuerdo. Decir que no hay absolutos es una afirmación absoluta y, por tanto, niega lo que afirma. Se niega a sí misma y por tanto es inválida.

Significa, por tanto, que sí pueden existir los absolutos. En el terreno de lo moral, por supuesto, es donde esto se alega. Un mandato moral absoluto muy fácil de encontrar es no dañar a tu prójimo, es decir, a otras personas. Y de allí se derivan otros que son sencillos de encontrar: no matarás es uno de ellos.

Ese hombre, en este caso, alegaba excepciones como una guerra, digamos justa, o el caso de defensa personal. La excepción probaba, según él, que no existe el absoluto de no matar. La verdad es que sí existe y el mandato moral absoluto significa no asesinar, que es una regla absoluta, sin excepciones. La fidelidad conyugal es otra regla absoluta que no admite excepciones.

Mi punto es que con facilidad pueden encontrarse mandatos absolutos y que me sorprende que se crea lo opuesto. Sea usted o no religioso, reconocerá que el mandato de amar a Dios es absoluto, igual que el de amar al prójimo, o el de cuidar de los hijos y el honrar a los padres, y el de ser compasivo con los que sufren.

Lo que creo que sucede es una combinación de cosas que hacen que en nuestros días se crea que no hay valores absolutos. Ellos nos imponen deberes fuertes, muy fuertes. Pero si creemos que no hay absolutos, ello nos da una salida para evitar tales deberes. Eso es lo que hace alguien que conozco.

Dice este amigo que ama a su mujer y que no la dejaría por nada (un deber absoluto sin duda), pero tiene una amante a la que justifica como algo que no puede resistir y que no entiende como una falta a su compromiso de fidelidad. Cuando se casó, él prometió fidelidad sin excepciones. Pero se justifica a sí mismo con la idea de que no hay absolutos. Es cómodo hacerlo.

El problema es uno de excusa fácil y eso es una tentación que puede ser irresistible para muchos. En esto hay que añadir una distinción un tanto sutil. Tomemos a ese marido infiel y veamos que él puede en la realidad tener otra reacción ante su falta. Ahora él se justifica y piensa que no viola su promesa de fidelidad a pesar de tener una amante porque nunca dejará a su mujer.

Pero podría reaccionar de otra manera, podría sentir culpa y reconocer que ha fallado a su promesa de fidelidad. Prometerá no hacerlo de nuevo porque reconoce que está mal lo que hizo. Esto es muy diferente a lo anterior.

Si reconocemos que hay mandatos absolutos podremos faltar a ellos, al fin que somos humanos. Y trataremos de no volver a fallar. El sentido de culpa nos ayuda a mejorar y actuar en concordancia con esos mandatos. Pero si no cree que haya absolutos, la falta para él no existirá. Se sentirá inocente de cualquier falta que se le impute.

La cena en la que el tipo habló con tales aseveraciones fue una aburrida, mala, a la que asistí por obligación. Y sin embargo, un pequeño detalle me echó a andar y ella terminó siendo divertida. No cabe duda que en todas las ocasiones se encuentran motivos de entretenimiento y ésta fue una de ellas.

Desafortunadamente, creo que la opinión más popular en esa cena fue la del otro. Era la más fácil de aceptar, la que menos obligaciones impone y la políticamente correcta. Podía ser fácilmente destruida, pero en tiempos en los que la televisión impide el uso de las neuronas, las cosas se complican más.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Sí, Sí Hay Absolutos”
  1. angel Dijo:

    He de decir que el ser humano necesita una meta, porque su finalidad en la vida es vivir y para ello necesita una meta y esa meta nunca se va poder alcanzar, lo que quiero decir es que nunca vamos a ser capaces de llegar al final aunque a su vez necesitamos creer que podemos llegar.
    Necesitamos creer que hay absolutos porque sino estariamos muertos.Con esto no quiero decir que los haya.





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