Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Un Mito Más
Leonardo Girondella Mora
19 octubre 2009
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Asuntos
Catalogado en: ,


Recibí hace unos días un correo electrónico —de los que pertenecen al género que intenta explicar alguna situación indeseable.

En esta ocasión, la explicación buscada era el por qué había caído la economía de los EEUU. Es asombroso lo que el correo decía.

La explicación toma la forma de una historia ficticia, pero basada en supuestos hechos reales, que cuentan un día en la vida de un estadounidense —la reproduzco casi en su totalidad:

John Jones inició su día con su despertador japonés, a las 7:15 am. Usando una cafetera eléctrica (hecha en China) terminó de desayunar y se afeitó con una rasuradora eléctrica fabricada en Singapur. Vistió una una camisa producida en Vietnam, pantalones  manufacturados en México y zapatos brasileños.

En su oficina, usó una computadora fabricada en China. Vio su reloj, hecho en Suiza, para no llegar tarde a la comida, en un restaurante de carnes argentinas. Regresó a su casa en un auto alemán, al que puso gasolina importada de Medio Oriente. Ya en casa, abrazó a su mujer, le dio flores importadas de Colombia y ambos se sentaron a ver televisión, en un aparato fabricado en Corea.

Cenaron mariscos traídos de Chile acompañados de un vino español. Conversaron de todo, incluyendo la oportunidad de conseguir un mejor trabajo con más ingreso, que Jones buscaba sin encontrar. No se había dado cuenta de que él podía hacer despertadores, cafeteras, camisas, zapatos…

Me imagino que la intención de la historia es criticar a la importación de productos —apuntando que debido a todas esas importaciones de bienes el personaje no podía encontrar un mejor trabajo.

Es un argumento falso, pero es el que piensan la mayoría de los gobernantes: si se prohiben esas importaciones, todos esos bienes se producirían en el país y entonces se crearían más empleos.

Razonar así es como leer la primera mitad de Hamlet y concluir que al final de la obra todos deben haber vivido muy felices y contentos.

La mitad que le falta a la historia es fácil de explicar —para comprar zapatos brasileños, carnes argentinas, o cualquier otro bien del extranjero, se necesita antes tener con qué hacerlo, dinero, y para tener dinero se necesita sin remedio, haber producido y vendido algo.

Sin haber producido y vendido algo, no se puede comprar nada a nadie, ni en Sri Lanka, ni es Houston.

Si la historia trata de demostrar que el comercio exterior daña al país, necesariamente debe concluirse que el comercio en general es dañino —aunque se trate de compras y ventas entre ciudades dentro de un mismo país.

La idea, además, está basada en una inexactitud —un país no le compra a otro.

Si se dice que México le vendió autos a EEUU, o que España le vendió vinos a México, eso es una figura literaria que se llama sinécdoque. Palabras que se usan para que una parte represente el todo, o el todo a la parte.

En realidad México no le compra nada a nadie, ni le vende —el país es una abstracción en este caso, en el que realmente un mexicano le compra a otro que puede estar en Chile o en China o en Guadalajara.

Y si alguien le compra algo a alguien es que antes de eso sucedió otra cosa, ese alguien vendió algo a otro. Todos son intercambios. No puede haber compras si no hay ventas.

Por tanto, la historia narrada allí y que explica la razón de la caída de la economía de EEUU es exactamente lo opuesto a lo que sucede —las economías no pueden decaer por actividades comerciales, al contrario, a más actividades comerciales más crecen.

Es una lástima que circulen correos como el que muestro —pero es más lastimoso que sean creídos.

La historia termina diciendo que el personaje podía hacer los relojes, los autos, todo lo que importa —otra sandez de consideración.

Es precisamente porque conviene a la persona que deja a otros producir lo que piensan que pueden vender, que ella logra beneficios. ¿Para qué hacer uno zapatos si otros los pueden fabricar más baratos y mejores, en Brasil o en Vietnam?

Y para comprar esos bienes, uno puede producir lo que quiere alguno en Europa, lo que da recursos para comprarle a un chino o a un colombiano.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Un Mito Más”
  1. Eetión Dijo:

    Y además, el escritor de la historia desconocía la Ley de los Costos Comparativos. NOTA DEL EDITOR: ¿ventaja comparativa?





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