Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Ya Lo Vimos Con Otros
Eduardo García Gaspar
1 octubre 2009
Sección: DIPLOMACIA, GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
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El encabezado decía, “Gadhafi y Chávez firman declaración antiterrorista”. Fue el Washington Post del martes 29 de septiembre. Trató el acostumbrado intercambio de elogios mutuos que se da entre gobernantes.

Se reportó que cientos de personas vitorearon a Gadhafi, de visita en Venezuela. Chávez comparó al mandamás de Libia durante 40 años con, por supuesto, Simón Bolívar. Y le obsequió una réplica en oro de la espada del Libertador.

Gadhafi se sintió conmovido y ambos prometieron tomar el papel de representar a las naciones pobres frente a las ricas… un autonombramiento que, por lo visto, es irresistible para los políticos que se creen liberadores de la humanidad.

No pudo faltar la crítica al imperialismo y al colonialismo, lo que sea que eso signifique. En fin, nada que no haya sido visto antes, especialmente durante los tiempos del movimiento de los no-alineados, el tercer mundo, con Nasser y el resto. Ideas que tiempo después hizo suyas Luis Echeverría, el presidente mexicano. Es como el reestreno de una obra de hace ya tiempo.

Un buen caso para explicar esa frase del déjà vu: ese sentimiento de ya haber visto algo, de haber estado en el mismo lugar, de haberlo escuchado antes. Pero hay algo que es nuevo. En la nota se habla poco de esto, pero se menciona que ambos dictadores firmaron una declaración el lunes 28, por la noche, opinando que los países poderosos occidentales tratan de calificar como terrorismo a las luchas contra el colonialismo que obviamente ellos realizan.

En otras palabras, los dos poderes ejecutivos eternizados en sus países rechazan que sea calificado como terrorismo toda lucha de los pueblos si ellos creen que es en favor de la libertad y la autodeterminación. Al mismo tiempo reiteraron que el terrorismo debe ser combatido en todas sus formas. La situación es realmente notable.

Por un lado, Gadhafi ha sido constantemente acusado de proteger y amparar movimientos terroristas. Y Chávez, también de lo mismo: protección y ayuda a las FARC, que llevan casi medio siglo peleando contra el gobierno colombiano. La mezcla de estas acusaciones, con los elogios mutuos y la pretensión de ser portavoces mundiales del anti-imperialismo, oscurecen el más importantes de los puntos de la noticia.

Ese punto es la redefinición de terrorismo. En su acepción común, terrorismo es el uso de violencia para fines políticos por parte de grupos clandestinos que atacan a civiles con el propósito de influir en las decisiones gubernamentales de uno o más países o incluso tomar el poder de una o más naciones.

Pero aún sin una definición de terrorismo podemos saber cuándo se sufre. Basta ver los actos de ETA para darse cuenta, o de las FARC, o el avión que cayó en Lockerbie. La intuición basta para darse cuenta de la esencia del terrorismo: uso de violencia, muchas veces extrema, en contra de la población civil. Los objetivos son lo de menos. La violencia contra inocentes es lo esencial, como en los atentados de Nueva York, Washington, Madrid y Londres.

Pero, los dictadores de Venezuela y Libia quieren redefinir al terrorismo de manera conveniente a ellos. No puede ser terrorismo lo que sea que, en su opinión, se haga contra el imperialismo y el colonialismo. El giro es realmente digno de señalar.

Autoriza el uso de la violencia, de cualquier violencia, si es que en opinión de ellos dos se trata de una lucha anti-imperialista o anti-colonialista. Es decir, ellos dan el sello de aprobación y justificación al uso de la violencia. Son el poder moral que justificaría, por ejemplo, colocar bombas o no en algún aeropuerto de EEUU, España, o Colombia.

Dentro de un mundo más o menos razonable, los deseos de participar en política suelen canalizarse por vías abiertas y pacíficas: partidos políticos, cabildeo, ONGs y demás. Formas, vías y maneras que no están disponibles en Libia, ni en Venezuela. No lo están por una razón: en las mentes de esas dos personas no existen esas opciones, sólo existe una, la de la violencia en su favor.

Por eso, un mismo movimiento liberador lo ven como positivo si se hace en Colombia en favor de las FARC, pero lo verían como injustificable si se hace en Venezuela o en Libia, en su contra. Lo sorprendente es que a estos personajes la ONU les de un trato oficial y les conceda tiempo para hablar. Son estos personajes violadores sistemáticos de derechos y libertades a quienes se da el mismo trato que a gobernantes legítimos.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.


No hay comentarios en “Ya Lo Vimos Con Otros”
  1. Corina Dijo:

    Solo para elogiar su articulo, pues en un periodico de gran circulacion del D. F. salio un articulo que la ONU condena a los golpistas de Honduras y apoya a Zelaya, y es cierto porque la ONU esta tan preocupada por Honduras, y no se preocupa por dictadores como Hugo Chavez, de Libia, de Iran que quieren acabar con la civilizacion, como ha sido conocida hasta ahora y llevar a la humanidad a la edad del obscurantismo, de eso la ONU no menciona nada y como ustedes dicen la ONU les permite todo como cualquier jefe de Estados hasta expresar groserias para otro mandatario, como Hugo Chavez se expresó del Presidente Bush, que el Presidente Bush solo estaba haciendo su trabajo de proteger a su gente y a su Pais, y de proteger a sus aliados, cosa que se esta perdiendo ahora con la administracion de Obama.





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