Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
3 Domingo Adviento A (2010)
Textos de un Laico
10 diciembre 2010
Sección: Sección: Asuntos, Y TEXTOS DE UN LAICO
Catalogado en:


[Aquí se presentan las lecturas que corresponden al 3 domingo ordinario del ciclo A, las lecturas para la celebración de Nuestra Señora de Guadalupe]

• La primera lectura (Isaías 35, 1-6a. 10) habla de la alegría que llega: “Mirad a vuestro Dios… Duda de Santo Tomásviene en persona, resarcirá y os salvará. Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará”.

“Volverán los rescatados del Señor, vendrán a Sión con cánticos, en cabeza, alegría perpetua; siguiéndolos, gozo y alegría. Pena y aflicción se alejarán”.

Es la misma idea del domingo anterior, la preparación a un nuevo tiempo: “El desierto y el yermo se regocijarán, se alegrarán el páramo y la estepa, florecerá como flor de narciso, se alegrará con gozo y alegría”.

• En el evangelio de hoy (Mateo 11, 2-11) se plantea la pregunta esperada, ¿quién es el que viene? Dice, “En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, le mandó a preguntar por medio de sus discípulos: ‘¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?’”.

La respuesta de Jesús es inequívoca. Dice: “Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios, y los sordos oyen; los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio. ¡Y dichoso el que no se escandalice de mí!”.

Es la llegada de Dios mismo, en persona como anunciaba Isaías en la primera lectura y Jesús mismo usa palabras similares a las de Isaías, a lo que añade, “a los pobres se les anuncia el Evangelio”.

La gran nueva es ahora diáfana, el Salvador ha llegado, algo que en el salmo vuelve a repetirse: “El Señor abre los ojos al ciego, el Señor endereza a los que ya se doblan, el Señor ama a los justos, el Señor guarda a los peregrinos. Sustenta al huérfano y a la viuda y trastorna el camino de los malvados”.

• En la segunda lectura (Santiago 5, 7-10) se redondea la idea central de las tres lecturas: “Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor. El labrador aguarda paciente el fruto valioso de la tierra, mientras recibe la lluvia temprana y tardía. Tened paciencia también vosotros, manteneos firmes, porque la venida del Señor está cerca”.

“No os quejéis, hermanos, unos de otros, para no ser condenados. Mirad que el juez está ya a la puerta. Tomad, hermanos, como ejemplo de sufrimiento y de paciencia a los profetas, que hablaron en nombre del Señor”.

Santiago da el panorama total de nuestra próxima celebración y cómo ella debe ser entendida. Celebraremos pronto el nacimiento de Jesús y con él el arribo de la buena nueva, causa suficiente de la más grande de las alegrías pero hay más que eso.

Para entender el nacimiento también debemos considerar el regreso de Cristo, que es a lo que Santiago se refiere y ante lo que pide paciencia y firmeza.

Contemplar el nacimiento de Jesús y las palabras que nos dejó es una parte del entendimiento del suceso. Sin la promesa de su regreso, de poco serviría su palabra y su pasión.

Las tres lecturas en su conjunto son en conjunto la preparación para el primer gran suceso, el nacimiento de Jesús. La celebración llama a tener alegría y gozo, pero también a tener firmeza de ánimo para el siguiente gran suceso, el regreso de Jesús.

La idea de Textos de un Laico nació en 2004: el intentar encontrar los comumes denominadores de las tres lecturas de la misa católica de cada domingo.

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Eclesiastés 3

1 Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa

bajo el sol:

2 un tiempo para nacer y un tiempo para morir,

un tiempo para plantar y un tiempo para arrancar lo plantado;

3 un tiempo para matar y un tiempo para curar,

un tiempo para demoler y un tiempo para edificar;

4 un tiempo para llorar y un tiempo para reír,

un tiempo para lamentarse y un tiempo para bailar;

5 un tiempo para arrojar piedras

y un tiempo para recogerlas,

un tiempo para abrazarse

y un tiempo para separarse;

6 un tiempo para buscar

y un tiempo para perder,

un tiempo para guardar y un tiempo para tirar;

7 un tiempo para rasgar y un tiempo para coser,

un tiempo para callar y un tiempo para hablar;

8 un tiempo para amar y un tiempo para odiar,

un tiempo de guerra

y un tiempo de paz.





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