Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Argumentos Mejores
Leonardo Girondella Mora
10 febrero 2010
Sección: Sección: Asuntos, SEXUALIDAD
Catalogado en: ,


Cuando el gobierno de la capital mexicana aprobó, en diciembre pasado, una ley que permitía los matrimonios entre personas del mismo sexo, inició una discusión intensa —hubo quienes aplaudieron la medida, pero también otros que la reprobaron.

Es muy desafortunado que esa discusión use muchos argumentos que son en verdad pueriles y que no sirven a ninguna de las dos opiniones. Esos argumentos de baja calidad los traté en otra columna anterior, Argumentos Tontos.

En lo que sigue exploro algunos de los otros argumentos en pro y contra de los matrimonios de personas del mismo sexo, a los que considero de mejor calidad y que ayudarían a la discusión pausada.

1. El argumento de la libertad

Es uno de los argumentos que pueden ser usados en favor de las dos posiciones. Quienes argumentan en favor de esos matrimonios suelen afirmar que ellos son producto de las decisiones voluntarias de las personas —lo que es cierto, pero no valida que esa decisión libre sea digna de ser aprobada. Por decisión libre también, una banda de ladrones ejecuta sus robos.

Del otro lado, quienes argumentan en contra de esos matrimonios usando a la libertad, razonan diciendo que la libertad necesita un código de comportamiento que debe ser respetado —es decir, para ellos la libertad es en realidad la selección voluntaria de lo moralmente bueno.

Son dos concepciones muy diferentes de libertad —siendo una de ellas la que cree que toda decisión, si es libre, es buena; y la otra entendiendo que no toda decisión libre es buena. Ya es ganancia conocer que ambos bandos entienden a la libertad de manera distinta.

2. El argumento del poder gubernamental

Este argumento está sustentado en el papel que cada uno de los bandos asigna al estado. Quienes defienden los casamientos homosexuales asignan al gobierno la responsabilidad de respetar la libertad personal —y, por tanto, ser sólo testigos de los actos libres. En este caso, el matrimonio es un contrato civil libre que el gobierno simplemente registra y más tarde puede usar para solucionar judicialmente detalles de disolución y conflictos entre las partes.

Por su parte, quienes se oponen a esos matrimonios asignan al gobierno esa misma función de registro, posible disolución y solución de conflictos —pero añaden que las leyes bajo las que esos contratos se hacen, deben estar sustentadas en premisas morales superiores a la ley y que no legitiman a los actos libres simplemente por serlo.

Debe señalarse el serio riesgo en el uso de este argumento —un trance muy peligroso para ambos: cuando se transfiere al gobierno la responsabilidad de decidir lo que es bueno y lo que es malo, ambos bandos se arriesgan a que sea la burocracia dominante la que dé un fallo a su favor o en su contra por medio de la fuerza y la coerción. Ambos pierden con esto —causa suficiente como para alejarse de este argumento todo lo posible.

3. El argumento del laicismo

Quienes defienden los casamientos homosexuales argumentan usando la separación entre iglesia y gobierno —diciendo que las iglesias pueden prohibir a sus fieles esos matrimonios, pero no pueden hacer que esa misma prohibición la realice el gobierno: si acaso el gobierno los prohibe, eso sería igual a la imposición de una creencia religiosa en un estado laico.

El bando que se opone a esos matrimonios, por su parte, argumenta usando razones religiosas, como citas bíblicas cristianas y a veces de otras religiones, que se oponen muy claramente a la homosexualidad.

La discusión que usa este argumento suele no conducir a parte alguna. La razón de esta inutilidad es la diferente serie de supuestos que tienen ambos bandos. Unos no creen en religión alguna y obviamente rechazan lo que cualquiera de ellas afirme en contra de su posición. Los otros suelen no ir más allá de los mandamientos religiosos y citas de escrituras.

La falla central en el uso de este argumento de laicismo es una que no es sencilla de comprender. Ella puede ser mejor vista así: el laicismo supone independencia de poder dentro de una sociedad, pero no oposición esencial entre iglesias y gobiernos. En esa independencia puede haber muchas coincidencias.

Es un error muy infantil el suponer que un mandato moral sostenido por las iglesias e implantado en leyes significa una imposición religiosa que debe ser evitada —podría ser interpretada al revés y verse como una imposición gubernamental en las religiones. Por ejemplo, existen mandatos religiosos que prohiben el robo, pero también leyes que contienen esa misma prohibición. Sería un yerro de lógica creer que se trata de una imposición religiosa en el gobierno.

Este argumento contiene una esencia de provecho: la posibilidad de considerar la existencia de algo, lo que sea, que constituya la fuente de las dos, de los mandatos religiosos y de las leyes —algo que los haga coincidir en reglas que, por ejemplo, consideran malo al asesinato. La noción del derecho natural sería prometedora en este sentido.

4. El argumento del daño a terceros

Es uno de los argumentos más usados por ambas partes. Quienes defienden la legalización de esos matrimonios señalan con toda seguridad que no causa daños a terceros. Quienes se oponen afirman exactamente lo opuesto, que sí existen daños y que ellos son de consideración.

La discusión que usa este argumento es realmente compleja porque no aclara términos, ni bases de razonamiento. La frase “daños a terceros” debe ser mejor entendida —puede haber daños directos e indirectos, de corto y largo plazo, propios y en terceros. Además, puede hablarse de razonamientos lógicos, pero también de investigaciones de campo. Lo que revienta a este argumento es la simplicidad con la que se usa, sin aportar ni pruebas ni razones.

El error potencial de este argumento es el de colocar toda la atención en los efectos inmediatos y fácilmente percibidos de esos matrimonios. La exploración de sus efectos debe ser más profunda y conjuntar tanto efectos medibles como no medibles —es decir, observablestanto como filosóficos.

5. El argumento de la perversión moral

En este argumento se razona sobre terrenos morales. Para unos, la sodomía es parte de las prohibiciones religiosas claramente señaladas, o bien una acción que es contraria a la naturaleza humana. Para otros, es una forma de amor, la manifestación específica de un cierto tipo que no puede reprobarse por ser eso mismo, amor, un mandato religioso y moral.

Quizá sea éste el argumento central, en el que las discusiones deban centrarse. Se trata de examinar la moralidad del acto sexual entre personas de un mismo sexo —que es lo que en el fondo se pretende elevar a una conducta legítima: no sólo indiferente ante la ley, sino explícitamente aprobada por ella como si se tratara de la familia tradicional.

Esto es el núcleo del problema y muchos de los argumentos usados dificultan la discusión llevándola por avenidas inútiles. Si la discusión se centrara en este argumento y el de la libertad, ella sería más productiva y mostraría que en el fondo, ambos bandos opinan de manera diferente porque sus concepciones de moral-libertad son muy distintas.

Los argumentos explorados, usados con gran frecuencia, son de mejor calidad que los otros sobre los que antes escribí —lo son porque muestran mayor riqueza en la posibilidad de conocer lo que existe detrás de cada opinión.

Mi intención fue clara —no he apoyado a quienes apoyan a esos matrimonios, ni a quienes se oponen a ellos. Todo lo que he intentado hacer es una exploración de los argumentos de mayor calidad que se usan en esa discusión. Y de esa exploración puedo sacar algunas conclusiones:

• Alejarse del argumento estatal y del argumento del laicismo —los que afirman que el gobierno es capaz de determinar lo que es bueno y lo que es malo. Acudir al estado dañaría a ambos bandos a la larga.

• Concentrar la discusión en las diferentes concepciones de moral-libertad que sostiene cada bando y sobre éste, examinar el argumento de los daños a terceros con una mayor amplitud.

• Reconocer que no se trata de un problema legal y de poder estatal, sino uno moral y de libertades.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.




esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras