Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Cambiar y Seguir Igual
Eduardo García Gaspar
3 junio 2010
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en:


Existe una especie de mentalidad estándar sobre la fórmula que debe seguir algún país para progresar. Ella fue muy bien ilustrada por Alicia Bárcena, que es secretaria ejecutiva de la CEPAL. Intentaré exponerla.

Primero, Latinoamérica, se dice, tiene problemas de desigualdad y falta de crecimiento. Es cierto, todos lo sabemos.

Segundo, para solucionarlos existe una fórmula como la de reorientar la política económica, lo que es demasiado vago y toma forma con alguna propuesta más concreta, como aumentar la carga tributaria, que es lo que propone la CEPAL.

Es en serio, para resolver problemas de desigualdad y pobreza recomiendan elevar impuestos. Suele alegarse que los países de la región tienen bajas tasas de tributación, como México, con 12%, mientras que Europa tiene 30% (como si Europa fuese un ejemplo de dinamismo económico). O variaciones sobre el tema. Incluyendo un tema real, el de la evasión.

Los dos puntos anteriores, nos llevan al tercero que es vital.

En esta mentalidad estándar se presupone que sea el Estado el que debe resolver esos problemas económicos y que por eso la gente debe pagar más impuestos. El asunto queda así al desnudo: la mentalidad estándar pide que crezcan los gobiernos y lo pide porque así se cree que crecerán las economías y se terminará con la desigualdad.

La frase clave es la muy usada que dice que se necesita “mayor protagonismo del Estado”, es decir, gobiernos más grandes y poderosos. Lo fascinante de esta mentalidad estándar es que es extraordinariamente simple y se basa en una medida clara: dar más dinero a los gobernantes. Las palabras bonitas visten la idea y la hacen atractiva, pero en su esencia es absurda.

Piense usted en esto. Para darle más dinero a los gobiernos no hay otro medio que el quitárselo a la gente que produce, es decir, elevar los costos de los bienes producidos. No tiene lógica. Nunca en ninguna parte del universo puede funcionar esa receta económica. No puede elevarse el bienestar de nadie quitándole los recursos que necesita para vivir y progresar.

Es como proponer que los objetos no son atraídos a la tierra, sino que salen volando por el espacio. Así de absurda es la mentalidad estándar a la que me refiero y que es sostenida con gran seriedad en foros mundiales, reuniones gubernamentales y, por supuesto, como en este caso, en la CEPAL… los chicos que nos trajeron el proteccionismo.

Pero supongamos que se hace y los gobiernos terminan con más dinero. En palabras llanas eso se llama robo: quitar por la fuerza propiedades personales.

Si se hace, de cualquier manera, no se creará nada. Todo lo que podrá realizarse es distribuir los recursos retirados menos la parte de desperdicio que los gobiernos realizan. No sólo no se creará nada, sino que los recursos nacionales totales disminuirán.

Peor aún, los gobernantes distribuirán parte de esos recursos robados entre sus clientes, es decir, los que votan por ellos en elecciones. Se creará un corporativismo galopante. Todo por querer que los gobiernos sean más protagonistas. ¿Aún más? Sí, todavía más de lo que lo son.

¿Por qué se propone con toda seriedad un absurdo digno de un manicomio? En parte, porque la retórica es barroca: tan bonita y de un formato tan complejo que pocos ven el fondo. También, porque no hay placer mayor para un gobernante que tener más poder. A los ciudadanos ingenuos les atrae porque es una mentalidad estándar: simple, directa y falsa.

El tema se pone interesante por otra razón poco explorada. La situación de América Latina es producto de las políticas gubernamentales, es decir, los culpables de desigualdad, poco crecimiento y miseria, han sido los gobiernos mismos. ¿Le daría usted más dinero a los chicos que crearon todo este embrollo?

Suena a broma, pero es serio. La CEPAL quiere que los gobiernos tengan más dinero, que sean más poderosos, que dominen a los ciudadanos, que se encarguen de su felicidad. Esta es la mentalidad estándar a la que me refiero y que sostiene demasiada gente, como en este caso la CEPAL.

En otras palabras, la mentalidad estándar quiere más de lo mismo que la región ha tenido por décadas. Es absurdo.

Post Scriptum

La medición correcta sería no ese porcentaje de tributación, sino el porcentaje de gasto gubernamental total contra el tamaño de la economía.

La mentalidad estándar quizá merezca el calificativo de paradigma, una manera de ver las cosas, entender los problemas y proponer las soluciones, sostenida en premisas subyacentes que no se cuestionan y que sólo pueden cambiar muy lentamente. Una especie de modelo oculto que detecta situaciones de cierta manera y se convierte en una forma de pensar.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.


No hay comentarios en “Cambiar y Seguir Igual”
  1. Ruben Rodriguez Dijo:

    Definitivamente la desigualdad viene de una mala política económica y de gobiernos que la han aplicado así durante años. Yo creo que cada persona sabe lo que le conviene hacer con su dinero y que ellos son los que deberían hacerse cargo de sus vidas, no el gobierno.

  2. felix regino Dijo:

    entonces para que necesitamos gobierno en ese caso no deberia haber elecciones ni campañas donde promete de todo para ganarse el voto si la unica funcion del gobierno es brindar seguridad y hacer respetar aplicando las leyes entonces deberia haber un adelgazamiento y aprovechar todo ese desperdicio de dinero de sueldos de burocratas en crear verdadera riqueza que genere empleos de verdad





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