Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Claudia y Pepe Son Novios
Leonardo Girondella Mora
8 abril 2010
Sección: ESCUELAS, ETICA, Sección: Asuntos
Catalogado en: , ,


Presento en lo que sigue una parte de uno de los libros de texto usados en México, en tercer año de educación secundaria —con el objetivo de conocer el tipo de educación que se da. Una que redefine a la Ética a un método de negocación y que viola principios mínimos de razonamiento.

El curso es el de Formación Cívica y Ética II, que está dedicado a alumnos de unos 14 años.

Dentro del bloque destinado a “Los retos del desarrollo persona y social” y bajo el título de “Toma de decisiones informada y basada en el respeto al derecho de los demás”, se encuentra un ejemplo que las autoras usan para ilustrar cómo,

“… nuestras decisiones deben basarse en principios éticos y legales que garanticen que respetamos la vida, la integridad y la dignidad humanas”.

El ejemplo comienza con el planteamiento de una situación entre estudiantes,

“Claudia y Pepe son novios. Se enamoraron desde primero de secundaria y han acordado casarse cuando terminen de estudiar una carrera. En una ocasión, Pepe le propuso a Claudia tener relaciones sexuales, argumentando que de todas maneras se casarán algún día; como ella se negó a aceptar, él amenazó con terminar la relación, porque, desde su punto de vista, Claudia no lo ama realmente”.

Qué tan común sea el caso es difícil de determinar —pero no obstante, la situación es clara y sencilla, muy fácil de entender. El texto sigue describiendo ahora la situación de Claudia:

“Ahora ella se encuentra confundida: por una parte ha decidido no tener todavía relaciones sexuales, pero por otro, teme perder a su novio. Así, la actitud de Pepe ha puesto en crisis su relación”.

Continúa la situación es su simplicidad —el novio quiere acostarse con la novia antes de casarse; si ella no acepta, el novio la amenaza con suspender el noviazgo; ella no quiere tener relaciones, pero si no las tiene piensa que puede perder al novio que ama.

Siguen las autoras explicando la situación,

“Han pasado unas semanas desde que se vieron por última vez; ninguno; de los dos ha abandonado su postura”.

Comienza ahora a explicarse la razón del ejemplo usado —que es el ilustrar una toma de decisiones informada y basada en el respeto a otros. Se narra ahora cómo Claudia toma su decisión:

“Mientras tanto, Claudia decidió, consultar a una persona de su confianza para que la ayude a poner en orden sus ideas”.

No está mal hacer eso de buscar a una persona de confianza, que es donde inicia lo sorprendente:

“Después de escucharla con atención, esa persona le dijo que su resolución no era un problema, porque se trataba de una decisión personal respecto a su propio cuerpo, a la cual tiene todo derecho, y que, más bien, el problema habría sido actuar en contra de sus propias convicciones. Asimismo, la alentó para que platique con Pepe sobre el tema y le exponga sus razones”.

Al no existir comentario alguno sobre el consejo dado, debe presuponerse que es lo que las autoras aprueban como deseable —una solución basada en hacer lo que Claudia quiera según lo que ella crea y justificada por el derecho sobre el propio cuerpo. Nada más que eso.

La narración continúa,

“Al final, Claudia resolvió que, cualquiera que fuera la solución definitiva a su conflicto, ésta se basaría en el respeto que se debe a sí misma”.

La vaguedad es extraordinaria al no especificar su decisión y apoyarla en una razón vaga también, como la de respetarse a sí misma, que puede justificar cualquier solución.

Del lado del novio, se cuenta que,

“Por su parte, Pepe también consultó a alguien de su confianza que le habló sobre la importancia de respetar a su pareja, de valorarla como persona y de solucionar sus problemas con ella mediante el diálogo”.

Es similar al consejo recibido por Claudia —un asunto de respeto personal y ajeno, pero que ahora completa la idea: resolver el problema por medio de una conversación entre los dos. A continuación,

“Así, Pepe decidió buscar a Claudia para platicar una vez más sobre su petición, pero convencido de que no ejercerá mayor presión sobre ella, de que respetará la determinación a que ella llegue y de que esto no dañará su relación”.

La exposición del caso termina allí —lo que interpreto que es la situación ideal mostrada pos las autoras del texto: lo que sea que esos dos personajes hayan decidido es bueno si se hace con consentimiento mutuo. Tener relaciones sexuales o no, antes del matrimonio, a los 14 o 15 años, es irrelevante con tal de que se converse y negocie un acuerdo entre las partes.

Todo ha sido envuelto bajo el disfraz —muy atractivo— del respeto mutuo, lo que debo reconocer como hábil al darle una apariencia benéfica. Pero examinado un poco siquiera, es una reducción de la Ética a un precepto de procedimiento: negociar y persuadir de tal manera que se haga lo que sea, mientras haya acuerdo mutuo.

Es una redefinición de la Ética, para convertirla en una técnica de negociación de opiniones y persuasión mutua —nada puede ser reprobable, al contrario, es admirable, si se realiza por medio de un diálogo que culmine en un mutuo acuerdo. Si el razonamiento de las autoras se aplicara a otra situación, se tendría la posibilidad de que Claudia y Pepe formaran una banda de asaltantes sin que en eso hubiera nada negativo. Podría contener este caso:

Pepe dice a Claudia que si quiere seguir siendo su novia, tiene que ayudarlo en un asalto. Ella duda porque lo ama y consulta a otra persona, que le dice que ella tiene derecho sobre su cuerpo y que es una decisión personal. Pepe busca el consejo de otro, quien le dice que dialogue con su novia. Al final, los dos se reúnen y toman una decisión de mutuo acuerdo, sin presionarse mutuamente.

Los alumnos sujetos a este ejemplo no sólo aprenderán una Ética redefinida por la carencia de normas universales que los llevará al caos de creer que todo acto libre por el hecho de creer que lo es, se convierte en válido y laudable —también aprenderán a no usar su mente: la situación ilustrada es resuelta sin lógica ni sustento.

Addendum

Insisto en mis dos conclusiones:

1. La historia de “Claudia y Pepe son novios” replantea la moral basada en la dignidad de la naturaleza integral del ser humano —la convierte en la exigencia de un sólo requisito: la negociación entre posturas individuales que no sea imposición de uno. Si este requisito se cumple, lo que sea que se haga es válido. El alumno que libremente decida dedicarse al narcotráfico tiene el camino aprobado según las autoras, mientras sea una decisión libre.

2. La historia viola principios de lógica y razonamiento, lo que impide siquiera dar un sostén medianamente inteligente a esa redefinición de la Ética —lo que daña las habilidades de análisis del alumno. Se ha hablado de la escasa habilidad analítica de los alumnos en México y esto muestra una de las razones.

Me permito recomendar Educando en la Esclavitud, donde demuestro cómo se adoctrina a los alumnos a depender del gobierno.

El libro analizado es el de Carbajal Huerta, E., & Villegas Reyes, R. A. (2008). Formación Civica y Etica II (3o. Secundaria) (1a. ed.). México: Ediciones Castillo.

En Contrapeso.info: Libros de Texto existe más material sobre el contenido de esas obras


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6 Comentarios en “Claudia y Pepe Son Novios”
  1. Ruben Rodriguez Dijo:

    Un desliz más por parte de la SEP. NOTA DEL EDITOR: ¿sólo un desliz?

  2. Iñaki Dijo:

    Lo descrito por el columnista es sorprendente al menos para mí. No estaba enterado de estas cosas y ahora me explico en parte el por qué los jóvenes tienen conductas aberrantes.

  3. anónimo Dijo:

    Como profesora en una universidad, conozco esa nueva ética que los profesores progresistas imponen en los alumnos. Me parece oportuno señalar que los alumnos así adoctrinados los he recibido en la universidad y ellos justifican la libertad como la capacidad para hacer lo que quieran.

  4. zofia Dijo:

    Soy profesora de educacion media superior. Y estoy de acuerdo en gran parte con el columnista. Los jovenes confunden libertad de actuar y de tomar decisiones. Recurren mucho a lo que consideran son sus derechos como jovenes, pero tienden a "olvidar" sus obligaciones. Hay una malinterpretacion total de valores morales y eticos por parte de las generaciones actuales.

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