criminalidad

¿Qué son crímenes sin víctimas? Un análisis de su significado, sus elementos y características. La influencia de la libertad y los daños producidos.

Crímenes sin víctimas, el concepto

En muchas partes se escucha la noción del victimless crime —que puede traducirse como crímenes sin víctima.

Y, por llamarles así, se da por supuesto que son inocentes, o que al menos, la autoridad debe permitirlos.

En lo que sigue, exploro la definición de los crímenes sin víctima, tratando de proponer que en realidad que es un concepto un tanto débil.

Cuando sí hay víctimas

Comienzo por lo obvio, el de los crímenes que sí tienen víctimas —y que son con facilidad posibles de comprender.

Un robo tiene una víctima con facilidad identificable. Un asesinato, aún más. Lo mismo sucede con otras acciones, como fraudes y similares. Dejo estos a un lado, para explorar los otros.

Cuando no hay víctimas

¿Qué acciones criminales no tienen víctimas? Generalmente, la lista de estas incluye al consumo de drogas, al suicidio, a la prostitución, al consumo excesivo de alcohol y otros parecidos.

Crímenes sin víctimas, definición

Ellos han sido entendidos así:

«El término crimen sin víctima, se refiere a las infracciones del derecho penal sin ningún individuo identificable que haya sufrido daños en tal infracción (la víctima). Normalmente se incluyen las violaciones de leyes relativas a la decencia pública, la embriaguez en público, el consumo de drogas ilícitas, la vagancia y la desnudez pública, entre otras, muchas veces asociadas a prohibir o restringir acuerdos consentidos entre adultos». es.wikipedia.org

Y también así:

«[…] hacen referencia a todas aquellas conductas que implican siempre una transacción o intercambio voluntario, entre adultos, de bienes y servicios con una fuerte demanda y que están legalmente proscritos. Se pueden considerar ejemplos de delitos sin víctimas a la prostitución, el uso y tráfico de drogas, los juegos de azar o ciertas conductas sexuales». crimina.es

Crímenes sin víctimas, sus características

De lo anterior puede concluirse que ellos tienen las siguientes características.

1. Actos voluntariamente decididos

Los deciden quienes participan en ellos —sea una o más personas. No hay coacción entre quienes intervienen y sus consecuencias directas se limitan a ellos.

Por ejemplo, el acto voluntario de consumir cocaína —o bien, la compra-venta de esa substancia entre dos o más.

2. Actos que producen daño

Las acciones esas personas producen un daño a al menos una de ellas, sean físicos o mentales —pero el daño es aceptado por las personas.

En el consumo de drogas, por ejemplo, la persona las usa por decisión libre, comprándolas a un proveedor en un intercambio voluntario entre ellos.

En un suicidio, la persona ejecuta una acción que es voluntaria y libre. En otro caso, la persona acepta hacer un pago por los servicios de una prostituta, la que también de manera voluntaria acepta el trato.

Estos y otros actos similares son los llamados crímenes sin víctima y puede ser explorados bajo dos ópticas.

3. Son castigados por la ley

Esta es la esencia del concepto de crímenes sin víctimas —la de ser actos voluntarios de una o más personas y que no causan daño a ninguna otra.

Un robo daña a un tercero que es una víctima clara, pero el consumir droga no daña directamente a nadie más que al consumidor de ella, pero es prohibido por la ley.

La tesis central

¿Por qué se prohibe y castiga legalmente a actos que no tienen víctimas involuntarias? La ley no debería considerar esas acciones como crímenes, perseguirlos y castigarlos.

Este es el reclamo esencia de la idea de los crímenes sin víctimas, el de no prohibir ni castigar a los actos en los que no hay víctimas involuntarias —y solo hay personas que deciden libremente aceptando las consecuencias de sus acciones.

Análisis y precisiones

Para comprender mejor al concepto de crímenes sin víctimas deben examinarse estas características.

A. ¿Hay o no víctimas?

Es el examen de si efectivamente sí o no producen víctimas. La respuesta es simple: sí, sí hay víctimas, pero ellas son de dos tipos.

  • Víctimas involuntarias directas: las que lo son sin quererlo ser.
  • Víctimas voluntarias directas: las que aceptan serlo de manera libre.

En el caso de la prostitución, es posible identificar víctimas —la persona que se prostituye y que, por eso, está en riesgo de contraer enfermedades y vivir en un medio de alto riesgo físico. El suicidio igualmente tiene una víctima, la persona que muere.

Lo que sucede es que en esos casos, las víctimas aceptan el daño que se producen ellas mismas —lo que no sucede en el caso de la víctima a la que le es robada su computadora.

B. No castigo a las víctimas voluntarias

Este es realmente lo que solicita el concepto de crímenes sin víctimas —el no aplicar castigos legales a quienes aceptan libremente ser dañados por sus propios actos.

Piden que esos actos no sean calificados como crímenes legales merecedores de castigos, aunque en realidad sí existan víctimas, las personas que realizan esos actos.

C. Las víctimas indirectas

A los dos tipos de víctimas anteriores hay que añadir un tercer tipo, el de las víctimas indirectas:

  • Víctimas involuntarias directas: las que lo son sin quererlo ser.
  • Víctimas voluntarias directas: las que aceptan serlo de manera libre.
  • Víctimas indirectas: las dañadas como efecto colateral por causa de los actos de acciones de personas que voluntariamente aceptan el daño a sí mismas.

El drogadicto lastima a familiares y amigos, lo mismo que el alcohólico o el que se suicida. Bajo la misma situación está la persona que se prostituye.

Creo que no necesito pasar mucho tiempo en esto —sí existen víctimas: las personas involucradas directamente en las acciones, pero también quienes los rodean y son cercanos a ellos.

C. Daño aceptado en libertad

La forma de ver esto es la libertad con la que estas acciones se realizan —contrario a lo que sucede en otros crímenes en los que una de las partes, la víctima directa, no actúa de manera voluntaria, en estos crímenes sí hay libertad de ambas partes.

No significa esto que no haya víctimas, sino que hay consentimiento entre ellas.

La persona que adicta al juego de azar, realiza una acción que la daña, pero que es voluntaria y se realiza sin violencia entre el casino y ella. Lo mismo entre una prostituta y su cliente.

Pero esa voluntariedad, no significa que no haya víctimas, simplemente que son actos libres —lo que no convierte a esos actos en algo bueno, pero que, sin embargo, se solicita que no sean calificados como crímenes legales.

La decisión central

La conclusión es cristalina: no se trata de crímenes sin víctimas, sino de crímenes en los que no existen acciones forzadas, sino voluntarias —decisiones libres de todas las partes involucradas directamente y que no deben ser prohibidos nii castigados legalmente.

Se trata de actos que son descritos como crímenes y la discusión siguiente es si ellos deben o no ser castigados o prevenidos por el gobierno.

📌 Un principio general que tiene sentido es el de no castigar ni perseguir los actos que son voluntarios, aunque produzcan víctimas —la ley, se dice, podría solo tener capacidad para intervenir cuando una de las partes es forzada a realizar una acción en contra de su voluntad.

Por ejemplo, el secuestro para fines de prostitución debe ser considerado crimen con castigo legal, pero no cuando eso es voluntario y la víctima directa tiene la mayoría de edad.

Además, la ley sólo podría intervenir cuando la persona que abusa del alcohol o de las drogas realiza actos que ponen en riesgo a otros, como conducir bajo su influencia —pero no si ese consumo se realiza en, por ejemplo, la casa de la persona.

Este principio no se aplica de forma congruente —se tienen situaciones en las que el juego está permitido, igual que el consumo de alcohol, pero no las drogas y la prostitución en ocasiones.

Si bien es claro que los llamados crímenes sin víctimas no existen y sí tienen víctimas directas e indirectas, lo que no lo es tanto es el tema de si la ley debe castigarlos o no —el que es el tema de mayor envergadura en este campo.

Conclusiones

No existen crímenes sin víctimas —todos los tienen, de manera directa e indirecta por tratarse de actos opuestos a la naturaleza humana. El mismo hecho de que existan personas lastimadas indica que existen víctimas directas de una acción.

Sí son crímenes, pero en los que existen una naturaleza que los hace especiales: ellos se realizan con el consentimiento voluntario de las partes.

Esa libertad de decisión apunta, en lo general, a que el gobierno no deba castigarlos legalmente —excepto en casos en los que alguna de las partes directamente involucrada sea forzada.

Son acciones que deben ser toleradas a pesar de saber que son dañinas a las personas. Es decir, no tiene sentido que el gobierno prohiba el alcohol para evitar su abuso, ni las drogas para evitar su consumo, ni los alimentos chatarras para evitar obesidad.

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Y unas cosas más para los curiosos…

Conviene ver alguna de estas ideas;

[la columna fue revisada en 2020-03]