Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Cuba: Dos Bloqueos
Santos Mercado Reyes
21 enero 2010
Sección: Sección: Asuntos, SOCIALISMO
Catalogado en:


Seguramente los cubanos cometieron un horrible pecado que lo están  pagando con un largo y penoso castigo comunista. Aquél país que era un paraíso por su clima, paisaje, playas y diversión turística se transformó en un infierno.

Allí surgían modas y se estrenaban los nuevos modelos de  automóviles norteamericanos y europeos. Nadie imaginaba que se acabaría la fiesta por la llegada de los izquierdistas de Fidel Castro en 1959.

Hace 50 años los comunistas de Castro tomaron el poder y desde entonces nunca han tenido la intención de soltarlo. Las promesas almibaradas de Fidel surtieron su efecto y cautivaron rápida e irreflexivamente  a la población: el Estado, o sea Fidel Castro,  garantizaría educación, salud, vivienda, bienestar y diversión para todos…una promesa que nadie podía rechazar.

Inmediatamente los cubanos cedieron el poder a esos guerrilleros llenos de folclor con aire de héroes salvadores; greñas y gorras que aparentaban juventud, lozanía y alegría…no sabían los cubanos los alacranes que se estaban echando encima.  Los chamaquearon por completo.

Inmediatamente Fidel empezó  a hacer reformas estructurales de sello socialista: expropió la industria eléctrica, los ferrocarriles, los puertos y aeropuertos y sin darles un centavo a los dueños (cubanos, norteamericanos, franceses, judíos, árabes y mexicanos) sólo les ofreció un boleto de avión para que abandonaran la isla con la ropa que llevaban puesta, sin joyas ni dinero.

A los grandes productores agrícolas también les expropió las tierras, los cañaverales, las tabacaleras  pues en adelante todo debía estar organizado por la gente de Fidel, los revolucionarios que le ayudaron a tomar el poder.

A Ernesto (Che) Guevara le encargó el ministerio de Industria y Comercio. De manera inmediata Guevara decretó la prohibición del comercio entre cubanos. Ningún cubano debía tener el derecho de comerciar nada con nadie.  La abolición del comercio tenía como fin evitar el enriquecimiento de algunos cubanos pues ello crearía una clase social de gente rica y la revolución, según decían los revolucionarios, era para acabar con los ricos.

Pero no se podía eliminar el comercio si antes no se tomaban mediadas radicales, de fondo.

La medida radical consistía en eliminar la propiedad privada en Cuba. A partir de entonces ningún cubano podría soñar con ser propietario de un pedazo de tierra, una casa, una fábrica o una tienda, ni siquiera debía sentirse dueño de los zapatos que usaba, pues todo era del gobierno. De esta manera un cubano no podría vender nada pues nada era de él, todo era de Fidel y su grupo de revolucionarios.

Nadie debía poseer derechos de propiedad privada y por lo tanto nadie podía vender nada. Aquél cubano que vendiera una casa, una bicicleta o unos zapatos, estaba vendiendo la propiedad del Estado y eso era delito que merecía cárcel. Incluso, ningún cubano podía vender su fuerza de trabajo, pues también era propiedad del Estado.

De esta manera, todos los cubanos  tendrían que ser empleados del gobierno, el sueño largamente acariciado por Vladimir Ilich Lenin, padre de la revolución socialista de la extinta URSS.

Por supuesto, estas medidas no fueron del agrado de los empresarios norteamericanos, ni franceses, ni alemanes. ¿A quién le va a gustar que el gobierno le despoje de sus propiedades?  Estos empresarios presionaron al gobierno norteamericano para que los Estados Unidos no vendieran ni compraran nada de Cuba hasta que el gobierno castrista les regresara sus propiedades.

Naturalmente Fidel Castro nunca tuvo la intención de regresar nada y desde entonces sigue el bloqueo contra Cuba.

En resumen, los pobres cubanos están sufriendo dos tipos de bloqueo, uno por el lado internacional, de los países que no comercian con Cuba y otro nacional pues el gobierno cubano impide que sus ciudadanos tengan propiedad privada, comercien y prosperen bajo su propio esfuerzo.

¿Cuál de los dos bloqueos es más criminal?

Si desapareciera el bloqueo internacional, poco beneficiaría a los cubanos pues el único que tiene derecho de ejercer comercio es el gobierno cubano. Es decir, ningún particular de Cuba puede importar o exportar por su cuenta. Los productos que entraran a Cuba serían únicamente los que importara  el gobierno, es decir, Fidel.

Y ni soñar que un ciudadano cubano fabricara puros y los exportara a Japón, pues también la exportación está monopolizada por el gobierno.

Desde mi punto de vista, el bloqueo más criminal que sufren los cubanos es el bloqueo interno, el de Fidel Castro. Y es el más criminal porque Fidel tiene todas las posibilidades de eliminarlo y dejar que los cubanos tengan propiedad privada, comercien, sean dueños de las casas que habitan, de las tiendas o de los automóviles viejos que aún conservan.

Si Fidel levantara el bloqueo interno, la economía cubana crecería vertiginosamente, aun suponiendo que persistiera el bloqueo externo.

¿Por qué Fidel Castro no levanta el bloqueo interno en Cuba? Porque si los cubanos disfrutaran de derechos de propiedad privada  ya no sería tan fácil manipularlos. Ya no se les podría movilizar para hacer frente a una supuesta invasión norteamericana a Cuba, el gobierno sentiría que estaría perdiendo poder sobre sus subordinados. Por eso Fidel nunca va a levantar el bloqueo interno.

Así que, pobres cubanos, solo les queda esperar y esperar para que Fidel y luego Raúl se vayan al cielo, esperando que no  dejen el changarro (la isla) a los hijos de Fidel o de Raúl, que pueden resultar peores.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “Cuba: Dos Bloqueos”
  1. MYRIAM SANTAMARIA Dijo:

    … llegué de Cuba el l2 de enero/10 y me pareció triste, muy triste y muy acabada la Habana, Varadero si bonito por las plyas, y los hoteles atienden muy bien. El aeropuerto me pareció la gente despota, desatenta y lenta para trabajar. Qué pesar, por eso no debemos dejar acá esos gobiernos.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras