Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
De la Imperfección al Engaño
Eduardo García Gaspar
26 julio 2010
Sección: MEDIOS DE COMUNICACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Todos tenemos una expectativa razonable cuando leemos un periódico o vemos un noticiero o lo escuchamos. Esperamos una cobertura más o menos objetiva de los sucesos. No es una expectativa de perfección absoluta. Esperamos, sin embargo, una objetividad sensata.

Más aún, sabemos que somos seres imperfectos, que tenemos defectos, y que nuestras acciones y palabras tienden a hacernos ver las cosas de cierta manera. Mostramos preferencias por aquello con lo que simpatizamos.

De un periodista, se esperaría que abandonara sus simpatías personales en aras de la objetividad, aunque nunca lo podrá hacer del todo. Es decir, un periodista tenderá a reportar con cierto sesgo, el de sus simpatías. No lo podemos evitar.

El tema viene a cuento por una razón, la queja tradicional en los EEUU, la de que los medios favorecen consistentemente a las ideas progresistas, socialistas y de los Demócratas. No está desencaminada la crítica, la mayoría de quienes trabajan en esa industria tienen simpatías de ese tipo.

¿Podría hablarse de una conspiración? No lo creo. Se trata simplemente de un sesgo en el reportar y que puede llegar a situaciones realmente notables, como la de ocultar noticias desfavorables a las simpatías de los reporteros. En ocasiones puede ser serio el problema, pero es parte de nuestra imperfección.

El asunto no habría pasado a mayores si no fuera por un evento reciente. Hay evidencias contundentes de que algunos periodistas con ese sesgo en los EEUU se han reunido con el objetivo no de reportar sucesos, sino con el de promover las ideas con las que simpatizan.

Son periodistas de izquierda y que entre ellos crearon lo que se conoce como Journolist. La revelación de correos entre ellos descubrió que discutieron el calificar como racistas a los conservadores durante abril de 2008, cuando la carrera de Obama para la presidencia corría riesgos.

No es ése un problema de imperfección humana inevitable, ya es un asunto de malas intenciones y sustitución de deberes. Esos periodistas convirtieron a su profesión en una herramienta de difusión de sus ideas y de promoción de los políticos que con ellas coinciden. Debían haber reportado realidades con fidelidad, toda la posible. No lo hicieron.

La diferencia es profunda. Una cosa es que las simpatías políticas de un reportero le lleven a reportar noticias de tono favorable sobre sus preferidos y de tono negativo sobre sus contrarios… pero otra cosa muy distinta es discutir entre varios formas de distorsionar noticias para atacar a los contrarios.

No sé en qué puede terminar el asunto que lleva unos días en los medios de EEUU, pero sí puedo apuntar algunas ideas sobre esto. La más clara es la libertad de prensa que produce la diversidad de medios: por mucho que los más dominantes intenten hacer algo, los demás podrán tratar lo que ellos no cubren. Es una maravilla de la libertad.

Otra idea menos clara es el efecto sobre el ciudadano. Si él concentra su atención en un sólo medio, correrá riesgos de estar expuesto a sólo ciertos puntos de vista, no necesariamente reales. Quizá nada más vea, por ejemplo, reportajes que apoyan lo del cambio climático y no los que lo ponen en duda. Esa persona tenderá a creer en ese cambio como algo incuestionable.

Esto es lo que creo bien merece una segunda opinión, el tema de la responsabilidad del ciudadano. Y ello, por necesidad, implica adoptar una actitud de escepticismo sano, que equivale a no creer literalmente lo que lee o escucha o ve. Acudir a puntos de vista opuestos es siempre un buen ejercicio.

El caso de la Journolist ilustra esto en su extremo y la capacidad del reportero de introducir, sin mucho notarse, elementos que sesgan la realidad. Recuerdo uno de la BBC, en la que el reportero dijo que la Gran Depresión se había alargado por ser anulados mayores gastos de gobierno, que era lo que hoy podía pasar y prolongaría la recesión.

Lo que dijo es al menos discutible, muy posiblemente falso, pero fue parte de un reportaje que debía ser objetivo y no doctrinal. Este tipo de situaciones hacen necesario ese sano escepticismo del ciudadano, para evitar que sucumba sin darse cuenta a lo que alguien quiere hacerle pensar. Uno no es perfecto, por supuesto, pero tampoco lo son los reporteros. Saberlo es un adelanto.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “De la Imperfección al Engaño”
  1. Antonio Limón López Dijo:

    La relación entre socialismo y capitalismo es la relación de un hijo con su padre.
    Ambos sistemas tienen el mismo ADN. NOTA DEL EDITOR: espero que no sea usted médico.





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