Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Debemos Más de lo Creído
Selección de ContraPeso.info
2 agosto 2010
Sección: Sección: Asuntos, SOCIEDAD
Catalogado en: ,


ContraPeso.info presenta una idea de Luis Sánchez de Movellán de la Riva. Agradecemos a Análisis Digital el amable permiso de publicación. El autor es Doctor en Derecho, abogado y escritor. La idea central del escrito es apuntar que la civilización occidental debe a la Iglesia católica mucho más de lo que la mayoría de la gente, incluidos los mismos católicos, tiende a pensar.

Muchos prejuicios históricos residuales se han ido desplomando, pero hay uno que se mantiene y lo azuzan los izquierdistas más sectarios: el del anticatolicismo. Todo está permitido y no tiene freno cuando se trata de ridiculizar o parodiar a la Iglesia.

Casi todos los ciudadanos españoles, en mayor o menor medida, están al cabo de la calle en lo tocante a las supuestas “corrupciones” eclesiásticas. La mayoría de las veces (todo hay que decirlo) fruto de mentes perversas y de actitudes intolerantes que recrean la historia de la Iglesia como un compendio de ignorancia, represión y estancamiento.

La civilización occidental debe a la Iglesia católica mucho más de lo que la mayoría de la gente, incluidos los propios católicos, tiende a pensar.

Las universidades, las instituciones benéficas, el Derecho Internacional, las ciencias y tantas otras cosas están en deuda con la Iglesia. Ésta es la clave de lo que entendemos como el Occidente cristiano. Sin ella y su benemérita labor de siglos, no podemos entender Europa.

Naturalmente que nuestra civilización no tiene su origen sólo en el catolicismo, sino que también tenemos que reivindicar el legado grecorromano o el de las distintas tribus germánicas que heredaron el Imperio romano de Occidente. Sin embargo, lejos de repudiar todas estas tradiciones, la Iglesia las ha asimilado inteligentemente y ha aprendido lo mejor de todas ellas, transmitiéndolas a lo largo de las generaciones hasta el día de hoy.

En nuestro actual medio cultural resulta fácil olvidar lo mucho que nuestra civilización debe a la Iglesia católica, aunque la mayoría de la gente reconoce la influencia de la Iglesia en la música, el arte y la arquitectura.

Con la excepción de los estudiosos de la Europa medieval, la mayoría de la gente cree, por ejemplo, que los mil años que precedieron al Renacimiento fueron tiempos de ignorancia y represión, carentes de un debate especulativo enérgico y de un intercambio intelectual animado.

Y nada más alejado de la realidad, pues en el Medioevo la Iglesia desarrolló en Europa el sistema de las Universidades, en las que el debate intelectual, libre y sin cortapisas, alcanzó extremos impensables hoy en iguales centros de enseñanza superior.

La exaltación de la razón humana y sus capacidades, el compromiso con un debate racional y riguroso, y el impulso de la investigación intelectual y el intercambio académico —todo ello patrocinado por la Iglesia— proporcionaron el marco necesario para que se produjera la extraordinaria revolución científica que supuso el Renacimiento en la Europa cristiana.

La Iglesia ha dejado una huella indeleble en la geología (P. Nicholas Steno), en la egiptología (P. Athanasius Kircher), en la teoría atómica (P. Roger Boscovich), en la ciencia sísmica y en la astronomía (la Compañía de Jesús).

Y no digamos la tradición monástica que preservó la herencia literaria del mundo antiguo tras la caída del Imperio Romano. Y ello, sin olvidar el desarrollo del concepto del Derecho Internacional que surge en las universidades españolas del siglo XVI de la mano del P. Francisco de Vitoria, o la creación de la economía moderna por parte de los teólogos católicos españoles de la Escuela de Salamanca.

La Iglesia católica ha configurado nuestra civilización occidental y nuestra actitud como personas de modos mucho más diversos de lo que la gente cree.

La Iglesia católica no sólo puso fin a prácticas del mundo antiguo moralmente repugnantes, como el infanticidio (hoy tan siniestramente de moda con la nueva Ley del Aborto Libre) o los combates de gladiadores, sino que, tras la caída de Roma, fue la Iglesia la que restableció la civilización y permitió su progreso.

Empezamos enseñando a los bárbaros; y a los nuevos bárbaros nos volvemos a dirigir en estos hodiernos e inquietantes momentos.

&&&&

Nota del Editor

“Hodierno” es un sinónimo de actual, reciente, moderno, del tiempo de hoy.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras