Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Depende de la Definición
Eduardo García Gaspar
12 abril 2010
Sección: DERECHOS, Sección: Una Segunda Opinión
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La noticia presentó hace poco un reto mental que es imposible de resistir. En la radio, escuché que el presidente mexicano procederá a emitir un decreto. Una noticia que en sí misma es irrelevante, pero que gana cierto interés por su contenido.

Se decretará un día especial en mayo por parte del gobierno mexicano, algo así como el Día de la Lucha Contra la Homofobia. Una continuación de la tradición políticamente correcta establecida por la ONU y que asigna ciertas fechas a alguna causa que goce del favor progresista: uno de los activismos dentro de la lista usual y acostumbrada.

Si lo recuerdo bien, se dijo también que antes un par de organismos gubernamentales, de esos que tienen siglas imposibles de memorizar, realizó ese proyecto de decreto. Lo que se trata de hacer es dar una respuesta a conductas homofóbicas, intentando prevenirlas, eliminarlas e incluso penalizarlas.

Traducido al castellano, la idea es evitar la discriminación de personas por causas de su preferencia sexual. Es parte, me imagino, de la filosofía de derechos humanos, los que se poseen con independencia de creencias religiosas, edad, sexo, raza y demás. Es algo que en realidad no se necesita.

Si los derechos humanos son aplicables a todos, sin excepción, resultaría ridículo tener un Día de la Lucha Contra la Roquerofobia, es decir, contra la discriminación de los músicos de rock. Cada día tendría que dedicarse a luchas contra la fobia potencial a algunos segmentos. Un amigo estaría dispuesto a luchar contra la Abogadofobia.

Pero lo políticamente correcto no tiene sentido del absurdo y todos los políticos se mueven cómodamente dentro de él. Aún así, la idea merece verse más de cerca, para lo que conviene entender qué es eso de la homofobia. Una definición razonable diría que es la discriminación en contra de los homosexuales, hombres o mujeres, incluyendo a quienes tienen preferencias sexuales misceláneas.

Hasta allí no hay problema. Creo que serían reprobables acciones como penas legales en contra de ellos. Pero insisto, no hay necesidad de dedicar un día a la no discriminación de un segmento en un derecho que es universal. Tampoco nadie debe ser apresado por sus gustos musicales.

Pero los problemas surgen cuando la homofobia amplía su definición a incluir otras reacciones vagas ante los homosexuales. Si esa definición incorpora aspectos vagos como molestia, disgusto, prejuicio, reprobación y otras similares, las cosas cambian totalmente. Me explico con otro ejemplo.

Un amigo, por ejemplo, reacciona de cierta manera frente a la música rap: le disgusta, la reprueba, le molesta y tiene prejuicios sobre ella, algo que también comparto. ¿Es eso rapfobia? Depende de la definición usada. Si se pidiera meter a la cárcel a esos músicos, estoy de acuerdo que sería un caso de discriminación clara.

Pero el sólo hecho de reprobar al rap, no quiere decir que se les discrimine. Si eso fuera posible, entonces yo podría acusar de liberalifobia a quienes sienten molestias por mis opiniones liberales económicas… y ellos me acusarían de socialistofobia. Es un disparate.

Veamos las cosas del otro lado. De seguro usted conoce a alguien a quien no soporta ver y trata de evitar todo contacto con esa persona. ¿Es usted culpable de discriminarlo? Por supuesto que no. Lo discriminaría en caso de que la ley lo apresara por caerle mal a usted. El gusto y la aprobación de las personas no puede ser forzado. A nadie se le puede obligar a tener como amigos a ciertas personas.

Y esto nos lleva al asunto de verdadero fondo y que bien vale una segunda opinión. Todas las personas, todas, deben ser tratadas al menos sin dañarlas. El Cristianismo da un buen paso más allá y pide amar al prójimo. No está nada mal. Esto implica tratar bien a todos, de acuerdo con su naturaleza humana.

Pero no implica la aprobación de todas sus acciones y conductas. Algunas de ellas pueden ser equivocadas o indeseables. Usted puede tratar como persona a un ladrón, pero eso no quita la reprobación de sus actos. La distinción es importante. Reprobar conductas homosexuales no significa dejar de considerarlos personas humanas.

Total que como sucede a menudo, ese decreto presidencial revuelve conceptos, como les sucede a tantos gobernantes sin mentes claras que sucumben a lo políticamente correcto, e impide analizar las cosas con mayor perspicacia, que es lo que he intentado hacer… con el riesgo de ser acusado de homofobia a lo que respondería acusando de libre-expresión-fobia.

Post Scriptum

El el diccionario de la RAE homofobia está definida como “aversión obsesiva hacia las personas homosexuales.” Una idea un tanto vaga. Si la aversión obsesiva, por ejemplo, se plasma en leyes que imponen la pena de muerte, no habrá duda de que se trata de una discriminación extrema e indebida.

Si la aversión obsesiva se tiene por parte de una persona que simplemente evita el trato con esas personas, sin ningún daño directo hacia ellas, no puede hablarse propiamente de discriminación. El problema es la imposibilidad de entrar dentro de la mente y obtener un dato comprobable, por lo que todo lo que puede hacerse es examinar acciones observables y juzgarlas con objetividad.

Una idea de Gary Becker, en Discriminar es Complicado, contiene un elemento ingenioso que hace que una conducta realmente pueda ser considerada discriminatoria: cuando la conducta propia en contra de un grupo produce un daño en la persona que la realiza. Creo que es clave ilustrar esto: si dos personas realizan un trabajo en mi empresa, pero una de ellas muestra un desempeño muy superior y notorio, pero la despido por ser homosexual, eso es discriminación; si la persona en cambio realiza un trabajo mediocre y es despedida, no puede ella reclamar discriminación.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “Depende de la Definición”
  1. Eduardo Trueba Dijo:

    Como siempre, Eduardo, excelente artículo. Exacto, preciso, balanceado, sin prejuicios en todos sentidos.
    Ojalá la sociedad entera no se deje apabullar por la insultante condenación de "homofóbicos" a quienes sienten un rechazo natural por conductas antinaturales.
    Mi propuesta final: No matemos a los homosexuales, amémolos, aunque NO APROBEMOS su conducta.

  2. Corina Dijo:

    Es increible todo el esfuerzo que se ha dedicado por oficializar la homosexualidad, en todos los frentes, y sobre todo ahora que el Inquilino de la Casa Blanca… llegando al extremo que en las escuelas los niños que no acepten el comportamiendo homosexual, de algunos de sus compañeros seran sancionados.Pero nunca se ha dicho como llegaron estas personas a ser homosexuales, no se ha dicho que la mayor parte de estas personas fueron violados es su niñez, dejandolos con traumas terribles, convirtiendoles en los que son ahora, y que estos mismos van a observar el mismo comportamiento con los niños… solo ahora se trata de glorificar las homosexualidad, como si fuera la mejor conducta, siendo que es una conducta pervertida, y conste que lo que digo es la conducta de los homosexuales, y que ellos pueden tener salida a todo esto

  3. felix regino Dijo:

    tienes razon es una conducta producida por una violacion a menores por culpa de esos padres pedofilicos y de la iglesia catolica la prostituta mas grande de este mundo… eres bueno cuando hablas de politica pero de religion y homosexualismo la verdad se nota que eres muy parcial no se si eres homosexual de closet pero la verdad con esos comentarios me hace dudar. NOTA DEL EDITOR: acusaciones gratuitas como ataques a posiciones opuestas es una forma de hablar sin usar las células grises.





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