naturaleza humana

La definición y consecuencias de la idea de la dignidad humana. Un concepto ligado al valor de la persona y su naturaleza. Con énfasis en los efectos de creer en una dignidad igual para todos.

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Punto de partida: la vida en sociedad

¿Por qué se vive en sociedad? Porque así es mejor para el ser humano —la vida aislada no conviene ni a su bienestar material ni a su salud espiritual.

En otras palabras, se vive en sociedad porque es mejor que la opción opuesta, la de vivir en una situación de aislamiento —pero por qué es mejor. Hay dos respuestas:

1. Un ser naturalmente social

La más común es la que afirma que el humano es un ser social por naturaleza, que en su esencia misma está el vivir con otros. Tendría, a modo de ilustración, escasa utilidad el poder hablar si no hay nadie que escuche. El punto central aquí es de esencia humana.

2. Mayor bienestar

Menos común, pero también aceptada es la idea del pragmatismo: se vive bajo mejores condiciones en sociedad que aisladamente. El ser humano no puede ser autosuficiente.

Son cuestiones como la de una más fácil defensa personal en grupo que de manera aislada —y, muy considerablemente, la división del trabajo, que eleva el bienestar material.

Pero falta algo

Con esos dos elementos solamente podría argumentarse en favor de una sociedad de amos y esclavos, o algún otro régimen que causaría repulsión.

Lo que quiero explorar es eso mismo —la idea de que hace falta tener un concepto sobre el ser humano para sobre ese cimiento determinar la naturaleza de la sociedad que es compatible con esa esencia humana.

Si solo se especifica que es necesario vivir en grupos y que eso tiene ventajas prácticas, muy poco se dice del tipo de sociedad deseable al humano.

Se necesita tener alguna idea sobre la naturaleza humana para sobre ella y sus consecuencias lógicas determinar las características de la sociedad conveniente al ser humano.

Existe una propuesta muy conocida sobre esa naturaleza humana y que es de ayuda para establecer los rasgos de una sociedad.

La dignidad humana

Este es el elemento que se necesita para afinar la idea de la sociedad que es la mejor acomodada a las personas. Consiste en afirmar que todas las personas tienen igual dignidad e igual valor.

«La dignidad, o “cualidad de digno»” (del latín, grandeza»),​ hace referencia al valor inherente al ser humano por el simple hecho de serlo, en cuanto ser racional, dotado de libertad.​ No se trata de una cualidad otorgada por nadie, sino consustancial al ser humano.​ No depende de ningún tipo de condicionamiento ni de diferencias étnicas, de sexo, de condición social o cualquier otro tipo». es.wikipedia.org

Esa definición permite encontrar sus elementos.

A. Una cualidad humana

Es decir, aplicable sola y únicamente a las personas y a nadie más —lo que no significa que los demás seres carezcan de valor, sino que la dignidad humana está por encima de ellos.

B. Inherente a todos

La dignidad es inseparable de la esencia personal —por lo que no existe persona que no tenga dignidad. No hay excepciones. No depende de edad, raza, sexo, nacionalidad, de nada.

C. Dignidad igual

Todos los seres humanos tienen dignidad y, más aún, ella es igual en todos —por lo que no hay dignidades variables y todas las personas tienen una dignidad idéntica. Tampoco hay excepciones.

D. Es propia e irrenunciable

Nadie puede retirar la dignidad a la persona, ni ella puede renunciar a ella. No es algo que sea otorgado por leyes, constituciones, u organismos internacionales, las que solamente pueden reconocerla.

E. Parte de la esencia humana total

Se toma e interpreta en conjunto con las nociones propias de la persona, como su racionalidad y su libertad —lo que forma un todo imposible de separar.

Su origen

¿De dónde proviene la dignidad humana? Ya que ella no es otorgada sino solamente aceptada por ser inherente a la persona, es neceario un origen externo que la revele y justifique.

La idea cristiana

Bajo la creencia cristiana, Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza, y que por eso tiene dignidad en sí misma —tan alta es esa dignidad humana que está destinada a la inmortalidad a todos por igual.

Es lógico concluir, de acuerdo con esta propuesta, que la dignidad humana está por encima de la sociedad, la trasciende —una serie consecuencia que hace reprobable que los gobiernos la violen.

Por supuesto, esta idea cristiana de la esencia humana individual que hace a cada persona un fin en sí misma, tiene problemas —es un acto de fe en muy buena medida, lo que choca con las mentes que no aceptan las creencias religiosas, o quienes pertenecen a otras religiones.

Pero estas mentes se enfrentan a un problema: si rechazan la idea cristiana de la dignidad individual de la persona tendrán que aceptar que la persona humana no es digna, o que hay dignidad en unas, pero no en otras.

La idea racional

Otra posibilidad es el encontrar a esa idea por medio del razonamiento concluyendo que es verdad que todos tienen igual dignidad —a lo que ayuda especular sobre cómo sería una sociedad en la que ciertas personas no tuvieran dignidad y otras sí.

Consecuencias de la dignidad humana

Aceptar como realidad a la dignidad humana produce efectos.

1. Nadie puede sacrificar a otro en su favor

Y si se acepta esa dignidad individual, ella puede ser el cimiento de la sociedad conveniente al ser humano —será muy fácil concluir que en esa sociedad, por ejemplo, se considerará malo matar.

Pero también será malo esclavizar —siendo el punto central de todo esto el igual valor de cada persona y su vida: nadie puede sacrificar a otro en su favor.

De ese nivel que puede llamarse primario puede derivarse una consecuencia lógica —si cada persona es igualmente digna, entonces, no puede dañársele. Es la corroboración de una regla de prohibiciones: no hacer a ningún otro lo que sería opuesto a la dignidad propia.

2. Tratar a otro como uno quiere ser tratado

Hay otra consecuencia lógica también, derivada de la dignidad humana igual en todos —no solo debe evitarse hacerle el mal a los demás, también debe procurarse hacerle el bien.

El mal va en contra de esa dignidad, el bien va a su favor. Se le puede llamar solidaridad, compasión, regla de oro, o cualquier otro apelativo, que al final de cuentas es tratar a otros como uno desearía ser tratado.

3. Apoyo a la susidiariedad

De las dos consecuencias lógicas anteriores emerge otra que altera el tipo de régimen de esa sociedad —puede verse como el principio de subsidiariedad y que suele interpretarse negativamente como el evitar la sustitución de las capacidades personales con acciones gubernamentales.

Es cierto, pero debe irse más allá de esa interpretación tan limitada.

Si la persona es digna y tiene valor en sí misma, eso significa que es inevitable reconocer su autonomía —solamente a un ser sin esa dignidad se le podría considerar incapaz.

Es decir, la dignidad manda reconocer la libertad humana y es esa libertad la que hace reprobable la sustitución de las decisiones personales con las de otro.

Ese otro solo podría ordenar a los demás a hacer lo que él quiera presuponiendo que los demás no tienen dignidad, que valen menos que quien les ordena.

4. Miscelánea de consecuencias

El concepto sirve como criterio central que arroja luz sobre otros problemas y conflictos que se presentes, como el del aborto, la libertad religiosa y, señaladamente, la discusión entre socialistas y liberales, y progresistas y conservadores.

Las guerras culturales también encontrarían una sólida base para discusiones productivas.

Concluyendo

Al final, la exploración ha llevado a grandes conclusiones sobre el tipo de sociedad que es compatible a la naturaleza humana:

• Sustentada en un principio tan inmutable como el de la dignidad humana, la regla de no hacer a otros lo que daña a la dignidad propia.

• Sustentada en ese mismo principio, está la regla de tratar a otros como una persona digna quiera ser tratada ella misma —ya no se trata de evitar el mal, sino de hacer el bien.

• Y, además, si toda persona es digna en sí misma, resulta lógico que ninguna persona pueda sustituir a otra —evitar que alguien actúe por sí misma sería igual a negar esa dignidad. Y esto pone en entredicho a la expansión del poder estatal.

Sobre estos principios y consecuencias está cimentada la sociedad compatible con la naturaleza humana —cuando ellos sean violados, se estará actuando contra la dignidad humana que es la base de la sociedad.


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[Actualización última: 2020-08]