Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Dos Costos Burocráticos
Eduardo García Gaspar
7 junio 2010
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en: ,


El dato reciente es escasamente una sorpresa. Se trata, tan sólo de una cifra concreta, quizá desconocida hasta ahora, pero que hace específica una situación que a nadie toma desprevenido. La escuché en la radio y decía que del PIB en México la burocracia representa el 13.5%.

En otras palabras, los sueldos de los burócratas consumen ese porcentaje de todo lo que en México se produce. La cifra resulta en sí misma enorme, pero para dar una idea de lo que significa, se dijo con con ella podrían hacerse más de 20 copas mundiales de futbol, como la de Sudáfrica.

En los presupuestos de gobiernos estatales, se dijo además, el 70% se dedica a sueldos de burócratas. Casi tres cuartas partes de lo que se paga en impuestos se dedica a sueldos de empleados de gobierno, lo que deja en un mínimo al gasto para servicios públicos: una pésima proporción de gasto público.

No hay sorpresa, insisto, sólo existe la especificidad de una cifra o dos cifras. La idea se mantiene: el gobierno mexicano es obeso y pesado. Demasiado grande. Poco eficiente. Caro en exceso. Pero la historia no se detiene allí, que es lo que quiero apuntar.

La burocracia cuesta bastante más que eso.

Es posible señalar, de acuerdo con esa noticia, que los sueldos, pensiones y demás prestaciones de los burócratas significan más del 13% del PIB. Pero el cálculo de ella parte de un supuesto que debe ser puesto sobre la mesa. Me explico. Suponga usted que los burócratas detienen su trabajo. No hacen nada y sólo cobran por ir a los edificios a sentarse y ver televisión.

Aun sin hacer nada, ellos recibirían el 13% del PIB o algo alrededor de esa cifra. Pero no se quedan sin hacer nada. Ellos hacen algo. Por ejemplo, un policía sale a vigilar y perseguir delincuentes. Un juez emite fallos judiciales. Y así sucesivamente. La medición importante aquí es una de eficiencia de ese trabajo.

¿Podría hacerse con menos dinero ese mismo trabajo? No tengo cifras al respecto. Sólo puedo apuntar que la respuesta es con toda probabilidad positiva debido a la estructura burocrática en la que no existen incentivos de productividad y una escasa rendición de cuentas. Mi cifra estimada es de un 30% de desperdicio, al menos.

Es decir, como mínimo se podría hacer ese mismo trabajo con el 70% del gasto actual. La nómina burocrática podría reducirse significativamente y lograr los mismos resultados. La consecuencia es clara: el aumento de eficiencia del gobierno y su personal llevaría a una reducción de impuestos e inyectaría recursos en la economía, lo que aumentaría la inversión y crearía empleos estables.

Lo que suele quedarse debajo de la mesa es otra cosa adicional, el costo oculto de la burocracia y que no es el monto de sus sueldos y prestaciones. La burocracia eleva los costos de vida del resto de la población, es decir, cuesta más de lo que se dice. Me refiero al tiempo y dinero que a la población le cuesta atender las peticiones burocráticas.

Cuando usted pide un permiso de construcción, una licencia de manejo, una solicitud de jubilación… cuando usted declara impuestos, paga cuotas de seguridad social… y muchas otras cosas, usted tiene que seguir un proceso burocrático. Quizá tenga que ir varias veces a una oficina de gobierno, pagar por copias de documentos, obtener sellos de aprobación, hacer filas, esperar turnos de atención, pagar cohechos.

Todo eso tiene un costo no contabilizado en ese más de 13% del PIB por nóminas y prestaciones a la burocracia. No tengo cifras que calculen ese desperdicio, pero no me sorprendería que fuese otro tanto: otro 13% del PIB en costos ocultos burocráticos que absorbe la población.

Supongamos que lo anterior sea cierto. Entonces más o menos una cuarta parte del PIB del país sería el costo de la burocracia. Esta cifra, en su primera reacción, causa lo obvio: irritación y enojo por parte de quienes pagamos impuestos, que somos todos, y sufrimos la ineficiencia gubernamental.

Pero lo que importa es la segunda reacción, la tranquila y pausada, que es la más prometedora. Imagine usted esta posibilidad, la de reducir y eficientar a la burocracia. Podríamos reducir su gasto del 13 al 8 o 9 % como mínimo. Este ahorro significaría menos impuestos y más dinero en el bolsillo de todos, aún de los que no pagan impuestos.

Pero hay más. Si también se reduce el costo que la burocracia impone en el resto, digamos a la mitad, tendríamos unos 7 puntos adicionales de ahorro. Sumado a lo anterior, se liberarían unos 12 puntos del PIB. Mejor combate a la pobreza no podría tenerse.

Post Scriptum

La estructura actual del gobierno mexicano, como la de muchos otros, es en realidad una estructura redistribuidora de ingreso: los redistribuye tomándolo de los ciudadanos y lo lleva a la burocracia.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.


No hay comentarios en “Dos Costos Burocráticos”
  1. Juan Hernández Santos Dijo:

    Su conclusión es inexacta, falta sumar los costos de la deshonestidad burocrática y el precio más alto es el de los líderes, las autoridades de alto nivel que no saben conducir personas, diseñar procesos, organizar instituciones…





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