Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Economista en Caída Libre
Selección de ContraPeso.info
26 febrero 2010
Sección: DERECHOS, ECONOMIA, Sección: Asuntos
Catalogado en: , ,


ContraPeso.info presenta una idea de Samuel Gregg. Agradecemos al Acton Institute el amable permiso de publicación.

Una rara industria en crecimiento, después de la crisis financiera de 2008, ha sido la de los comentarios a esa crisis. Un caudal aparentemente sinfín de libros y artículos de diversos expertos y académicos continúa explicando lo que salió mal y cómo resolver nuestros problemas actuales.

En este contexto, era casi inevitable que un Joseph E. Stiglitz aceptara ser proveedor de acusaciones y de políticas. Hubiera sido sorprendente que nada tuviera que decir el economista ganador de un Premio Nobel, antes presidente del Consejo de Asesores Económicos en los EEUU y miembro de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales.

Más aún, Stiglitz ha asumido el papel de demócrata-social-público-intelectual-en-jefe desde su ruidosa salida del Banco Mundial en 1999. Desde su punto de vista, Stiglitz opina sobre, bueno, sobre casi todo. También, a quien está en desacuerdo con él le coloca la etiqueta de “fundamentalista de mercado” o “periodista conservador”.

Sin embargo, a pesar de su reputación iconoclasta, Stiglitz en su última oferta, Freefall: America, Free Markets, and the Sinking of the World Economy (Caída Libre: América, Mercados Libres y la Economía Mundial en Hundimiento), se revela a sí mismo como alguien más bien convencional inclinado al keynesianismo, el que, como la mayoría de esos economistas, piensa que todo comenzó a ir mal en los años 80.

Pero antes de entrar en el detalle de los problemas con el análisis de Stiglitz, anotemos lo que su libro tiene de cierto. Stiglitz observa correctamente que la crisis financiera muestra problemas profundos en la Ciencia Económica dominante. Estos incluyen una sobreconfianza en modelos matemáticos y supuestos cuestionables sobre la naturaleza de la racionalidad.

Son correctos también sus lamentos sobre la falta de rendición de cuentas de Wall Street por su excesiva toma de riesgos, la que afectó la objetividad de las agencias calificadoras, y la mal manejada política monetaria de la Federal Reserve.

Los argumentos de Stiglitz, a pesar de lo anterior, comienzan a desgastarse cuando afirma que el origen del actual desorden financiero radica en la liberación económica que empezó en la última parte de los 70. Si eso es cierto, ¿cómo entonces explicar que las economías hiper-reguladas de Europa Occidental están ahora en aún peor estado que la de EEUU?

Hoy, Grecia es una nación que está en cuidados intensivos financieros. Sin embargo, por largo tiempo ha sido una de las economías más reguladas e intervencionistas de toda la Unión Europea. No impide esto a Stiglitz proponer una masiva expansión de la regulación,

Esto, dice él, debe tomar la forma que le den “expertos financieros en sindicatos, organizaciones no gubernamentales… y universidades”, es decir, personas como Joseph E. Stiglitz.

Más en general, nada nuevo hay en lo que Stiglitz llama “Nuevo Capitalismo”. Es un regreso a las viejas modas keynesianas de manejo de la demanda y la consecución de “pleno empleo” —ese eslogan keynesiano— por medio de la dirección gubernamental de cualquier número de sectores económicos.

Uno pensaría que el fiasco de Fannie Mae y Freddie Mac (empresas patrocinadas por el gobierno con un mandato de ingeniería social aprobado por el congreso), haría notar la necedad de tales enfoques. Pero vale la pena hacer notar que Stiglitz es coautor de un documento de 2002 titulado Implications of the New Fannie Mae and Freddie Mac Risk-Based Capital Standard (Implicaciones del Nuevo Estándar de Capital de Riesgo de Fannie Mae y Freddie Mac).

En él se dice que “sobre la base de experiencia histórica, el riesgo de un default potencial de gobierno en [empresas patrocinadas por el gobierno] es efectivamente de cero”. El pequeño detalle no se menciona en su libro.

También está la propuesta de Stiglitz de un Sistema Global de Reserva para en realidad asumir el manejo de la demanda de la economía mundial. Para ser justos, no es ésta una instancia de megalomanía por parte de Stiglitz. Keynes argumentó en favor de algo similar hace casi 75 años.

En esto Stiglitz, de nuevo, se contradice. Habiendo enfatizado la inhabilidad de la Fed para manejar a la economía de EEUU, ¿Por qué Stiglitz imagina que un banco central mundial podría manejar la política monetaria del mundo entero?

Más exactamente, podríamos preguntarnos cuál es el nivel óptimo de tasas de interés para la economía mundial. Sólo Dios lo podría saber.

En el último capítulo, sin embargo —Toward a New Society (Hacia una nueva sociedad)— Stiglitz se demuele. Habiendo aseverado que la vida económica debe ser organizada de manera que se respeten seriamente derechos políticos y económicos, Stiglitz afirma:

“lo que debe ser claro… estos asuntos de derechos no son otorgados por Dios. Ellos son conceptos [constructs] sociales. Podemos pensar en ellos como parte del contrato social que rige cómo vivimos como una comunidad”.

¿Son los derechos meros conceptos sociales? Bueno, eso puede ser la opinión del burócrata promedio de la ONU, o de un profesor de la Ivy League, pero no era la opinión de quienes crearon la Carta Magna, ni la Declaración de Independencia.

Brevemente, no es tan obvio que los derechos sean creados por el hombre. Si los derechos son simples concepciones sociales, no son en realidad derechos en el sentido de deberes inalienables que se deben a la gente y que no pueden ser creados ni desaparecidos por la voluntad del gobierno.

En lugar de derechos, serían privilegios concedidos a nosotros por el estado. Y lo que el estado concede, el estado puede quitar.

Al final, el libro es una obra en la que un viejo progresista moderno nos da una vieja respuesta progresista moderna digna de F. D. Roosevelt o de Lyndon B. Johnson frente a la mayor crisis desde la Gran Depresión.

Es triste ver tanta falta de originalidad a alguien que ha hecho admirables contribuciones a la Economía. Pero en esta instancia, parece que Joseph E. Stiglitz, como los Borbones, nada ha aprendido y olvidado todo.

Nota del Editor

Quizá sea especialmente recomendable Crisis; 14 Ideas.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras