Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Explicando a Chávez
Eduardo García Gaspar
15 julio 2010
Sección: LIBERTAD POLITICA, POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
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Se llama Guillerno Zuloaga. Es venezolano y dueño de Globovisión, una de las tres televisoras que aún permanecen en manos privadas en ese país.

Ha sido atacado por el gobierno de Hugo Chávez, amenazado, llevado a la cárcel, liberado y de nuevo mandado apresar.

Huyó de su país y apareció en los EEUU. La causa de su persecución es su independencia, la defensa de la libre expresión.

Para Chávez, opinar es permitido siempre que coincidan esas ideas con las suyas. De lo contrario, opinar es un delito, algo que merece prisión.

Lo que sucede con Zuloaga es parte de la trayectoria natural de un régimen totalitario en construcción. El gobierno añade poder y más poder. Debe anular la independencia de las ramas del gobierno, el legislativo y el judicial.

Debe anular la independencia cultural, apoderándose de la educación y los medios. Debe anular también a la independencia económica, atacando a la propiedad particular.

Y debe intentar también anular otra de las fuerzas en una sociedad, la religión. Lo está haciendo. Hace unos días se presentó un proyecto de ley, la que lo nombraría Obispo Mayor de iglesias evangélicas, las que se someterían a su mando a cambio de dinero y jubilaciones. No es broma.

Todo lo anterior es conocido. Nadie puede decir que no lo sabe y esto es lo que hace a esta situación algo realmente notable ya que existen personas que públicamente han declarado su admiración por Chávez y lo que hace.

Quizá los más conocidos sean algunos personajes del espectáculo, como Oliver Stone, Sean Penn, Danny Glover, Kevin Spacey, Harry Belafonte, Naomi Campbell.

Todos ellos tienen una excusa: su profesión no les exige saber de lo que opinan y lo que dicen sólo tiene el valor de su fama para salir en revistas. Lo realmente notable es el otro tipo de admirador de Chávez, o mejor dicho, diversos tipos de admiradores. Los clasifico en las siguientes categorías.

Una de ellas es la del partidario por conveniencia. Este grupo está formado por personas que apoyan lo que Chávez haga y diga por una razón primaria importante, su beneficio personal. Gracias a Chávez, ellos tienen más poder y más dinero. Estarían dispuestos a apoyar al que sea que les dé eso, una posición mejor.

Un subgrupo de esta categoría es el del meramente egoísta. Es la del empresario que obtiene negocios de Chávez, la del gobernante que acumula dinero por corrupción y peculado, seguramente colocado en cuentas en el exterior. Sus ambiciones son meramente materiales.

Existe otro subgrupo del partidario conveniente. Es el formado por personas cuya motivación central es el poder. Para ellos el poder es una droga de la que nunca puede consumirse demasiado. Apoyan a Chávez porque de él obtienen esa droga a cambio de su total sumisión.

Otra de las categorías es la del partidario ideológico. Esta persona es el aliado doctrinal, el socialista extremo y radical que apoya a quien quiera que sea que intente implantar sus dogmas. No hay en esta persona un beneficio material. No obtiene ella dinero. No obtiene poder. Sólo logra la satisfacción mental de estar viendo implantadas sus ideas políticas, no importa que se violen leyes y libertades.

Basados en lo anterior, podemos pensar en el apoyo interno que tiene Chávez. Toda esa serie de personas que se ve que le escuchan y aplauden en las imágenes. Son ellas una combinación de las categorías mencionadas arriba.

Y podemos especular que el apoyo que recibe es centralmente uno de partidarios por conveniencia, esos que obtienen dinero, poder, o, lo mejor, ambos. Como quienes propusieron la ley que lo nombraría Obispo Mayor, que buscan su beneficio personal.

Los partidarios ideológicos, creo, son los menos. El partidario ideológico puro es escaso y mucho más propio del intelectual que del político.

Por eso, parte del apoyo a Chávez se da en las comunidades académicas fuera de Venezuela entre quienes la ideología socialista es el valor máximo. Nada o poco ganan ellos con el apoyo que dan.

Si lo anterior es cierto, al menos en alguna proporción, el apoyo que tienen los regímenes totalitarios como el de Chávez se sustenta en razones más pedestres que su pensamiento doctrinario.

Sus defensores están en busca de beneficios personales, entre los que incluyo a aquellos que venden su apoyo por un regalo ocasional, como un sandwich y un refresco. Y por supuesto a quienes se venden a cambio de un puesto gubernamental.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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