|
||
Todos hemos escuchado música a la que se llama clásica. En el cine es un recurso usual, lo mismo que en algunos comerciales. Una buena colección de muestras de esto está en Classics go to the movies y Classics go to the movies Vol. 4. También en Opera at the movies. Después de escuchar esas piezas, sin buscarlo intencionalmente, muchos solemos quedar con curiosidad y deseos de conocer más, de quizá comprar uno o más discos con las piezas escuchadas. Y si no lo hacemos, es porque no sabemos por dónde empezar. Es un problema de información sencilla que sirva de guía. Ese es el propósito de este documento, una guía muy básica y sencilla sobre música clásica dirigida al novato que se inicia en este campo y no quiere complicaciones. Los enlaces contenidos aquí llevan a la página de iTunes, en donde están las descripciones de los discos. Para escuchar sus fragmentos, sin embargo, usted necesita el programa de iTunes, que es gratuito y disponible en www.apple.com.
La siguiente es una prueba de que usted ha escuchado más de lo que se imagina. Vaya a The complete guide to piano classical music y escuche los fragmentos de los tracks 1, 8, 9 e intente otras. No todas serán conocidas, pero algunas las podrá tararear. O vaya a 20 best of classical music y escuche el fragmento del track 5, o del 9. Colecciones como las de estos dos discos proveen un buen inicio para el novato con interés, lo que da pie al primer consejo: iniciar con colecciones de lo mejor de la música clásica y que son muy variados y por lo general tienen precios accesibles. Y si no me cree aún que usted conoce más de lo que cree vaya a Carmina Burana y escuche el track 1. O a The 99 most essential Mozart masterpieces y escuche los fragmentos de los tracks 1 y 2. O la sinfonía 7 de Beethoven, el track 2. Compre varios de esos discos, los que usted decida y donde lo quiera usted. Escúchelos varias veces, a veces como música de fondo y otras poniendo atención.
Es vital mantener silencio, pues algunas piezas tienen pasajes con volumen muy bajo. No hable, no comente nada con el de al lado, no lleve comida en envoltorios que produzcan ruido. No tararee, ni silbe, ni lleve el ritmo con las manos. No se levante a cada rato para ir al baño o comprar comida fuera. Trate de no toser, es decir, no vaya enfermo de gripa o tos a un concierto. No caiga dormido pues eso produce ronquidos. No interrumpa la música con gritos ni aplausos hasta que claramente sea el final de la pieza. No lleve niños. Los conciertos tienen un costo, el de los boletos que se pagan y eso da derecho a todos a escuchar la música en total calma y sin ruidos. El boleto no da derecho alguno a causar molestias a otros contestando teléfonos móviles. Generalmente, en una pieza con tres movimientos, no se aplaude al final de cada uno, sino al final de los tres y por favor, no antes de que acabe la pieza en su totalidad.
El punto aquí es acostumbrar al oído a otros sonidos diferentes a los de la música popular, mucho más sutiles y finos. Es como cambiar de platillos a los que uno se ha acostumbrado y ahora prueba otro tipo de cocina. La clave está en lograr esa nueva costumbre del oído. No se trata de renunciar a la música clásica, pero sí de lograr desarrollar el gusto por otra, la que generalmente es de mejor calidad. En esa tarea de crear costumbre, intente lograr reconocer melodías, estilos y tipos, al igual que compositores. Es como el tomar notas mentales y reconocer como primera tarea una clasificación sencilla:
De esos cuatro tipos generales de música clásica, las personas sueles preferir uno o dos. El consejo que sigue a esto es el de seleccionar lo más simple y atractivo a la primer impresión. Eso suelen ser las piezas para orquesta o sinfónicas y las de coro, pero no las de cámara ni las de piano solo. Mi consejo es ése precisamente.
Si se tratara de Mozart, por ejemplo está The 99 most essential Mozart masterpieces. Si se trata de Beethoven existe una colección. O de Vivadi. Los precios suelen ser muy accesibles. Hasta ahora, el novato ha hecho una gran tarea. Ha escuchado una variedad de piezas de diversos compositores acostumbrado al oído a una nueva sensación. Y dentro de esas piezas ha formado preferencias de autores y conocido más sus piezas más populares. ¿Debe preocuparse por escoger buenas grabaciones? Sí y no. Aunque muchos estarán en desacuerdo, en esta etapa no debe preocuparse por encontrar los mejores intérpretes, sino por la variedad de sus compras. De la variedad saldrán los gustos más específicos y en esa variedad no es posible seleccionar a los mejores intérpretes. Por otro lado, hay quienes aconsejan algo sabio, que es el evitar arreglos comerciales. Algunos hablan de evitar a directores demasiado comerciales como von Karajan, o grabaciones al estilo de André Rieu, Luis Cobos y similares (o verlos sólo como un paso inicial un tanto primitivo). Usted decide. Deje la decisión de los intérpretes para una etapa posterior, pero si tiene información sobre los mejores intérpretes, adelante. Las compras de discos con música clásica presentarán ahora un problema, el de obtener una fuente de esas grabaciones: una tienda con buena variedad. Muchas tiendas de discos suelen tener una sección de música clásica que da pena. Es una fortuna que exista iTunes. Usted decide.
Recordemos que en las etapas anteriores ha existido un cierto desorden escuchando discos que son colecciones de lo mejor de la música clásica y que han sido destinadas a familiarizar al oído con otro tipo de sonidos, más refinados que los de la música popular. Ahora se pondrá en orden esto, comenzando con el barroco.
• Albinoni, Tomaso. El adagio en sol menor (G minor), que seguro ha escuchado antes y suele ser repetido en exceso. Si le agrada, vaya a los conciertos para oboe, opus 7 y 8. • Bach, J. S. El papá de otros Bach que se distinguen por otros nombres. Un genio. Los conciertos de Brandemburgo BWV 1046 a 1051. El BWV es una clave de catálogo para Bach (otros compositores tienen otras siglas). Si le gusta esto, vaya a la toccata y fuga en Re menor (D minor) para órgano BWV 565. Y si quiere profundizar, adelante con, por ejemplo, los dos conciertos para violín BWV 1041 y 1042. Será imposible terminar con él. • Handel, G.F. Quizá la Música Acuática (Water Music) es una buena entrada, junto con la Música para Fuegos Artificiales Reales (Royal Fireworks Music). Después de esto que es básico e inicial, el resto es decisión de usted. • Pachelbel, J. La pieza clásica es el canon en re mayor (D major), que quizá ya tenga en los discos primeros. • Vivaldi, A. La serie clásica es la de las Cuatro Estaciones, cada concierto tiene el sobrenombre de las estaciones del año. El resto depende de usted, pero son aconsejables los conciertos la violín, chelo, flauta y demás. Siéntase libre con Vivaldi y compre lo que le parezca atractivo a primera vista. • Hay muchos otros compositores que encontrará, como Abel, Corelli, Couperin, Fasch, Frescobaldi, Locatelli, Lully, Manfredini, Marcello, Pergolesi, Purcell, Scarlatti, Soler, Tartini, Telemann, Torelli y más.
• Beethoven, L. Colocándolo enteramente dentro del clasicismo lo que no es exacto, las sinfonías son generalmente el mejor comienzo, pero es muy difícil señalar sólo algunas de ellas. La mejor opción es comenzar el orden, de la 1 a la 9, para apreciar la complejidad creciente. Lo mismo con los conciertos para piano, vaya usted en orden, del 1 al 5. Y por supuesto, el concierto triple. El resto déjelo para después. • Haydn, F. J. Difícil de decidir el inicio, pero quizá sea hacerlo con las sinfonías de las que tiene muchas. Compre las número 94, 100, 101, 103 y 104. Luego, los conciertos para chello en do y re (C y D), más alguno que encuentre para trompeta. Si se siente con curiosidad, experimente con alguna misa, como la llamada “Nelson”. • Mozart, W.A. También, otra decisión difícil. Comience con los conciertos para piano, los número 20, 21, 23, 24, 25 y 27, pero incluya también a las sinfonías, las número 29, 35, 36, 38, 39, 40 y 41, especialmente las últimas dos. Deje las óperas y la música de cámara para después, pero si este compositor le agrada, resultan recomendables los conciertos para flauta, clarinete y violín y también las serenatas, especialmente la catalogada como KV 525, que tiene el sobrenombre de Pequeña Serenata Nocturna.
• Albeniz, I. Iberia, una suite para piano. • Berlioz, H. La Sinfonía Fantástica. • Bizet, G. Carmen, la única ópera de inicio para el novato. Compre una versión con fragmentos, no la completa. • Borodin, A. Las danzas potlovesianas, que quizá tenga en los discos iniciales. • Brahms, J. La sinfonía número 1. • Chabrier, E. La composición llamada España. • Chopin, F. Las piezas para piano solo. Aquí la recomendación inmediata es el disco de Martha Argerich. Y después de eso, explore lo que le produzca más curiosidad. • Debussy, C. Este autor se lo dejo a usted, pero quizá una buena opción de precio accesible es este disco. • Dvorak, A. Pronúncielo voryak. Las danzas eslavas y la sinfonía número 9. • de Falla, M. El Amor Brujo, música para ballet. • Liszt, F. Los Preludios para Orquesta. • Mendelssohn, F. Sueño de una noche de verano, música para teatro. Otra opción es la de sus sinfonías, usted decide. • Moussorgsky, M. Pinturas en una exhibición, que fue escrita para piano y luego orquestada en varias versiones. • Rachmaninoff, S. A veces lo escriben Rachmaninov. La decisión es sencilla, los cuatro conciertos para piano y luego usted decide qué más. Para el número dos, la interpretación de S. Richter. Para el número 4, la versión de Benedetti. • Ravel, M. El Bolero es un clásico, pero no hay que olvidar Daphnis et Chloé (ballet) y la Rapsodia Española. • Schubert, F. Las sinfonías, números 2, 4, 5, 8 y 9. • Tchaikovsky, P. I. Las composiciones obligadas son el Lago de los Cisnes y el Cascanueces. Está bien y es una buena introducción para muchos niños que encuentran melodías contagiosas. Pero vaya un poco más allá, a concierto para piano número 1 y la obertura 1812. Los románticos son muchos y la lista anterior es muy incompleta, pero adecuada como guía inicial para formar una colección privada de música clásica. La ópera no ha sido mencionada, excepto por Carmen de Bizet.
• Bartok, B. Música para Cuerdas, Percusión y Celesta. • Bernstein, L. Suite de West Side Story. • Gershwin, G. Un Americano en París y Rapsodia en Azul. • Holst, G. Los Planetas (cada movimiento está dedicado a un planeta y, por favor, no se impresione sólo con Marte, hay otros también). • Katchaturian, A. Arriésguese con Gayaneh y Espartaco, pero compre selecciones de estas composiciones. • Mahler, G. Prepárese para obras en verdad largas. Comience por la sinfonía número 1 y luego decida. • Orff. C. La obvia es Carmina Burana, tocada a veces hasta la desesperación, pero que contiene porciones desconocidas muy bellas. • Rodrigo, J. El conocido Concierto de Aranjuez, pero no se quede allí y vaya a la Fantasía para un Gentilhombre. Hay muchos más, pero una colección inicial tiene el propósito de ser una entrada más o menos ordenada a la música clásica. Los caminos que esa colección siga dependerán de los gustos particulares de la persona.
|















Buena idea para sacar a la gente de eso de que Di Blasio es un buen pianista y toca clásico. Lo de Karajan es exagerado, tiene muy buenas piezas dirigidas. NOTA DEL EDITOR: es cierto, Karajan no es lo comercial que se le cree y de Di Blasio, usted ha hablado con razón.
Comentario del día febrero 15, 2010 a las 20:01Veré que sucede.
Comentario del día julio 9, 2010 a las 20:18Gracias, era justamente lo que buscaba
Comentario del día septiembre 26, 2011 a las 19:40