Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Hay Otro Culpable
Eduardo García Gaspar
9 noviembre 2010
Sección: LIBERTAD POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Creo que la idea ha sido bien descrita y, lo mejor, explica mucho de los problemas que padecemos en estos tiempos de televisión.

Pero empecemos por el principio, con una idea de B. Tuchman (1904-1997), la historiadora, quien dijo que en todo hemos tenido avances importantes, en todo, menos en los gobiernos.

Los gobiernos tienen los mismos problemas y defectos que padecieron hace miles de años. Podemos analizar datos en fracciones de segundo, pero nada se ha avanzado en cómo gobernar mejor.

Luego viene la segunda idea, una que explica M. Rothbard (1926-1995), el economista. La llama la Ley de los Gobiernos y establece que las acciones gubernamentales, especialmente los remedios rápidos seguramente nos llevan a situaciones aún peores que las actuales. Esta ley es de Mises (1881-1973), otro economista.

Tomemos por ejemplo, una crisis económica cualquiera.

Sin considerar la causa de esa crisis, el gobierno entra en acción, generalmente con un remedio rápido y que es popular o políticamente beneficioso, por ejemplo, elevar el gasto para estimular a la economía. Y lo hará, con un efecto posterior, empeorar la situación.

O tome usted otra ocasión, la de un gobierno que desea que todos tengan casa propia.

El mecanismo del remedio rápido entra en acción y el gobierno decreta varias medidas, todos destinadas a facilitar la compra de casas: baja tasas hipotecarias, reduce requisitos de concesión de créditos, garantiza valores que financiaron esos préstamos. El problema es que este remedio rápido van a empeorar las cosas más tarde con una burbuja hipotecaria.

El remedio rápido se aplica así una y otra vez para dar pensiones, servicios médicos, lo que sea.

El problema no está en el objetivo buscado, sino en el cómo se quiere lograr, ese remedio rápido que es políticamente beneficioso para el gobernante pero que como regla apunta, produce un daño considerable tiempo después, como la situación financiera de la seguridad social en México.

Tuchman considera a este tipo de situaciones un caso de estulticia gubernamental cuando se aplican de manera consistente y durante mucho tiempo, aún sabiendo que sus resultados son malos. Lo que dicen estos autores es lo mismo en esencia: las acciones gubernamentales tienen consecuencias amplias en la vida de todos y lo malo es que esas decisiones suelen ser de remedios rápidos y malos.

Lo que no se ha señalado con tanta intensidad es la otra parte de ese fenómeno. Esos autores y muchos otros hablan, con fundamento, de errores fenomenales de los gobernantes. Pero no se ha visto tanto al otro participante, el ciudadano y los errores también grandes que él comete.

Si su mentalidad es la estándar, su mente estará cerrada a considerar también que todo problema tiene una solución gubernamental. Es la mente del ciudadano que a todo responde que “el gobierno debería hacer algo”.

Con esa mente contribuye a fomentar los remedios rápidos y erróneos de gobierno. Un caso particular, el de un amigo que ante la crisis de inmediato pensó eso mismo: el gobierno debe hacer algo y gastar más, aunque sea con déficit, y reanimar a la economía.

Pero también, en la mente cerrada del ciudadano hay impaciencia, una pasión por los remedios rápidos cuyos efectos futuros no prevé. Es una actitud de impaciencia, una pasión por el corto plazo que desprecia al futuro y los remedios de fondo. Como mi amigo con su idea de mayor gasto, no le importa que eso lleve a problemas peores.

Otro tipo de ciudadano es más codicioso y lo que busca es su beneficio personal. Sí, son los intereses del corporativismo, pero también es el caso del ciudadano que se deslumbra porque el gobernante promete guarderías infantiles, o regalos de útiles escolares… sin pensarlo, en realidad ha vendido su voto.

Creo que el tema bien vale una segunda opinión por un motivo central poco visto. Sí, existen evidencias abundantes que demuestran la consistencia con la que los gobernantes toman decisiones equivocadas que crean después problemas aún mayores. Pero si eso ha sido demostrado una y otra vez, poco se ha visto al otro personaje.

En un régimen democrático, los ciudadanos que votan deben cuidar también sus decisiones y lo que se ha visto no es eso precisamente. También ellos, en buena parte, son responsables de esas malas decisiones de gobierno.

Y los dos, gobierno y electores contribuyen así a la creación de un monstruo encargado de todo y responsable de nada.

Post Scriptum

Esta página ha dedicado especial atención a la responsabilidad de los ciudadanos en la creación de gobiernos salidos de sus límites naturales.

Las columnas que tratan este tema general están en ContraPeso.info: Electorado. Véase, por ejemplo, Votando Por el Dictador y Tipos de Voto.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras