Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Ideas Chatarra, Progreso Fallido
Eduardo García Gaspar
9 julio 2010
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
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La idea es planteada con frecuencia y tratada usualmente de manera automática. Me refiero al clisé que dice que los intereses de la mayoría deben ponerse por encima de los intereses de la minoría. El razonamiento es uno cuantitativo basado en la suma de personas y manda que el grupo mayor sea considerado superior al grupo menor.

Se usa con frecuencia en discursos políticos Un gobernante habla de que “deben prevalecer los grandes intereses mayoritarios” o bien, con un sutil disfraz afirma que “deben tener prioridad los mayores intereses sociales”. Todos hemos escuchado esto.

Lo malo es que demasiados suelen aceptarlo sin que medie pensar en lo que significa. Total que estamos frente a otro caso de un clisé: esas ideas hechas en frases contagiosas cuyo único mérito es ser repetidas hasta la saciedad. Examinemos esto un poco.

La principal crítica es señalar que se trata de un argumento meramente cuantitativo que manda a una pregunta imposible de contestar: ¿de qué tamaño debe ser la minoría para que ella sea colocada en un segundo lugar frente a la mayoría? Podría decirse que de 49% hacia abajo, ya hay minoría. O que de cien mil personas o menos, ya se trata de una minoría.

No hay manera de contestar racionalmente lo anterior. La cosa empeora porque no considera aspectos cualitativos, como el de la validez de lastimar a una persona solamente en beneficio del resto. Si se considera válido, por necesidad se niega la igualdad humana, pues el sacrificado debería ser juzgado como inferior al resto.

En pocas palabras, decir que los intereses mayoritarios deben prevalecer sobre los minoritarios, es un clisé carente de sentido. La única aplicación posible es el del voto en la toma de decisiones, por ejemplo, por parte de legisladores: se aprueba la ley por mayoría pero esa ley, por principio, no podrá sacrificar a nadie en beneficio de otros. Si lo hace, no será una ley justa.

La idea del bien mayoritario como superior al minoritario tiene su origen, quizá, en la justificación del populista. Justificará él sus actos de gobierno en el interés mayoritario, según él lo entiende. Otro origen menos cruel es el del pensamiento de J. Bentham (1748-1832), el filósofo inglés que habló de la mayor felicidad del mayor número como un principio ético.

Para el incauto, esa frase suena bien, muy bien. Para el gobernante, la frase es maravillosa. Pero viéndola un poco más de cerca tiene sus problemas, que son insolubles. Podría justificar el daño que un sádico infringe a otro, si el placer del sádico es mayor que el dolor del otro. Además, la felicidad es imposible de expresar matemáticamente. Peor aún, Bentham mismo define al bien como aquello que place a la persona, lo que sea.

El punto, que bien vale una segunda opinión, es poner en tela de juicio una frase hecha, sin sentido, y que pone en peligro al arreglo social. Si se vive en un sistema político en el que opera el principio mayoritario, se estará en una tiranía: alguien tiene que definir quién es minoría y lo hará el que tenga el poder político.

Pero si nos deshacemos de esa dualidad de mayoría-minoría, las cosas mejoran notablemente y todos serán iguales. Nadie puede ser sacrificado en aras de otro. A nadie le pueden quitar bienes propios para dárselos a otros. En este estado de cosas, usted sería responsable de su propia felicidad, la que usted quiera, con la única condición de no sacrificar a nadie en beneficio propio.

Visto este tema, en un panorama más amplio, puede entenderse la existencia de ideas chatarra: no son lógicas, no tienen sentido, tienen consecuencias terribles y sólo existen porque son repetidas sin pensar. Las ideas tienen efectos. Por eso la filosofía importa y mucho.

Ideas chatarra como la de que la mayoría debe prevalecer sobre la minoría es un buen ejemplo de lo que digo. Son ideas que tienen efectos en las posibilidades de progreso y explican las razones por las que unas naciones progresan más que otras. Si usted quiere buscar, por ejemplo, las causas del retraso de América Latina, encontrará muchas respuestas en las ideas chatarra de esa cultura.

El subdesarrollo, ha sido dicho, está en la mente de la gente. Yo diría que está en ideas chatarra que son tomadas en serio.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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