Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Ignorar a Los Otros Once
Eduardo García Gaspar
25 mayo 2010
Sección: RELIGION, Sección: Una Segunda Opinión
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El problema es de interpretación y es grande. Se debe a un fenómeno conocido como “atención excesiva en lo reciente” y consiste en ignorar sucesos similares anteriores. Sucesos que ponen en perspectiva lo actual. Tomo un ejemplo de estos días.

Los escándalos de sacerdotes que, se ha descubierto, han cometido faltas tremendas. No entro en detalles porque son de sobra conocidos. Estamos enterados de ellos porque han recibido gran atención en los medios. La atención es merecida. Los actos escandalosos de personas que debían tener una vida ejemplar, son siempre buen material noticioso.

Creo que el saldo neto de las noticias es positivo. Revelar actos y sucesos es la razón de ser de los medios, especialmente los que se salen de la norma o de lo esperado. Y sí, en algunos de esos reportes hubo saña e incluso distorsiones que mostraron antipatías subjetivas más que deseos de tratar el tema con seriedad. Pero lo que importa no es eso solamente.

Imagine usted hace unos dos mil años los medios reportando “Discípulo traiciona a Jesús y lo entrega a las autoridades”. Las noticias habrían puesto todo su énfasis en uno de los apóstoles. Y ése sería el tema central, olvidando a los otros once. La atención en la excepción más reciente.

O bien, imagine usted los reportes de medios durante el papado de Alejandro VI, de 1492 a 1503. Los titulares habrían dicho, “El Papa al descubierto: nueve hijos al menos y variedad de concubinas”. Antes, en el siglo los medios habrían reportado con gusto la escandalosa vida de un joven rico italiano, pero no tanto su cambio y la fundación de la orden franciscana.

La idea, que creo que bien vale una segunda opinión, es doble. Los escándalos, malas conductas y situaciones de excepción son el material que recibe la atención principal y eso puede hacer que se ignoren casos similares anteriores. Un error grave que en este ejemplo es obvio: no es la primera vez que hay un escándalo en la Iglesia Católica.

Insisto en el punto: la atención desmedida en la excepcíón más reciente… no en las anteriores, ni en la regla general.

Reconocer eso ya es ganancia porque, al mismo tiempo, lleva a pensar en la excepción que es el foco de atención. Es poner atención en Judas y su traición, olvidando a los otros once. Y esto es lo que me lleva a mi opinión sobre los escándalos católicos de curas con conductas muy reprobables. Son el tema de noticia porque son excepcionales, lo que cambia las cosas notablemente.

Con siquiera un poco de perspicacia, al persona pensante, aunque no sea religiosa, entenderá eso: no puede generalizarse partiendo de la excepción. El talento está en detectar eso, la excepción: ver a uno y olvidar a los once restantes. La conducta de ese uno es sin duda reprobable, capaz de revolver estómagos y causar la indignación mayor posible. Se trata de casos que son motivos legítimos de gran reprobación, pero el problema que preocupa no es ése tanto como el de la posible reacción de muchos.

Me refiero a los que crean una opinión general sobre datos de excepción: el de las personas que basadas sólo en las noticias de los escándalos en cuestión pierden su fe, la poca o mucha que tenían. No creo que sea racional tener esta reacción. Sería absurdo perder la confianza en las escuelas por la existencia de casos similares entre maestros.

Mi punto no es uno tanto de religión como de sentido común.

Perder la fe en una iglesia por la conducta indebida de algunos de sus miembros es irracional. Y, sin embargo, sucede por el fenómeno que mencioné al principio: la atención excesiva en el suceso excepcional más reciente. Es tan absurdo como dejar de ir a la ópera porque una noche una soprano cantó pésimo.

Sea lo que sea, no hay duda de que los tiempos son difíciles para católicos como yo. Surgen de manera sistemática ataques contra mi iglesia, algunos justificados, otros carentes de toda lógica. En medio de todo esto, no creo que exista postura mejor que la que dicta el sentido común y que es la de no sucumbir a lo que es el escándalo excepcional más reciente. Darle una perspectiva ya es ganancia.

Pero sobre todo, entender la naturaleza excepcional de los escándalos es el punto de partida en el que comienza ese sentido común. Una noticia que revela que “Discípulo de Jesús lo niega tres veces continuas” es un buen material para el comentario inmediato. Pero la noticia completa añadiría años después “Después de negarlo, llora y muere por Él”.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.


No hay comentarios en “Ignorar a Los Otros Once”
  1. Rubén Rodríguez Dijo:

    Sin duda no podemos apreciar el bosque si nos concentramos en unos cuantos árboles caídos. Enhorabuena por defender la objetividad y dar esta adecuada segunda opinión.

  2. José Luís Dijo:

    Así es. Y esos sucesos excepcionales deben ayudarnos a captar mejor nuestra realidad y purificar nuestra memoria.

  3. droctavio Dijo:

    Creo que puede perderse el punto central de que poner atención en la excepción es como dejarse ir por una desviación del camino.

  4. Ramón Preciado Dijo:

    Muy cierto lo que dice el autor. Existen y han existido miles y miles de obras en favor de la humanidad que la Iglesia Católica ha impulsado y sustentado,pero de eso nunca escriben los medios de comunicacián,por que no contiene valor econámico para su circulacion o rating.

  5. alicia preciado Dijo:

    Gran verdad, dijo JESUS: el que este libre de pecado, que tire la primera piedra. Nunca debemos juzgar a NADIE.





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