Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Las Estrellas Son la Meta
Eduardo García Gaspar
10 diciembre 2010
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es una buena mentalidad. Es buena por lo que dice y por cómo lo dice. Es desafortunado que, en estos tiempos, haya sido puesta de lado e incluso combatida.

Y, curiosamente, es la manera de pensar de una agencia de publicidad.

Por décadas, en la agencia Leo Burnett Co., se ha usado la imagen de una mano estilizada, con los dedos apuntado hacia arriba y en la parte superior varias estrellas.

Toda la idea se expresa en palabras: si tratas de alcanzar las estrellas quizá no lo logres, pero al menos no vas a ensuciarte las manos.

Es más complejo de lo que en apariencia suena. Es una cuestión de estándares y de la ambición por alcanzarlos, no importa que sean muy altos, quizá imposibles. Si la mira que se tiene es alta y no se alcanza, al menos un resultado seguro se tendrá, el no terminar con las manos manchadas, es decir, satisfecho con cualquier cosa.

Es una buena manera de ver la vida para la mejora personal.

Proponerse metas ambiciosas aún sabiendo que quizá no sean alcanzadas es mejor que asignarse metas mediocres posibles de lograr. Es casi como una ley física: con metas altas habrá menos riesgo de caer en la mediocridad y aún menos de caer en lo bajo.

La agencia tiene esa filosofía y ella sirve para mostrar algo que bien merece una segunda opinión.

Me parece que en nuestros tiempos domina una mentalidad opuesta, la que renuncia a ese intento por alcanzar las estrellas. Es como un abandono de los grandes logros y una aceptación de la mediocridad como meta deseable.

Una instancia de esto es la idea de la educación superior, a la que en estos tiempos de igualdad obsesionada, se le contempla como un logro democrático, es decir, para todos sin excepción. El resultado es la reducción de estándares educativos, que es la única manera de tener una educación superior igual para todos.

Ya no hay estrellas que alcanzar, sólo cuotas de estudiantes a llenar.

Otra instancia es la del abandono de metas altas es la promoción del condón. A todo lo que se aspira es a convencer a los jóvenes a usarlo las más veces posibles, una meta mediocre. Podría, por ejemplo, aspirarse a un logro mayor, más alto, el de la abstención sexual hasta el matrimonio.

Sí, es una meta alta y, aunque sea poco probable, al menos es ambiciosa y ejemplar. Es mejor que tener como meta máxima el uso del condón. Cuando la gran meta es llegar a la punta del Everest, alcanzar la de una montaña algo menor es loable.

Pero cuando subir a la punta de una pequeña colina es la meta mayor, el caminar a su alrededor resultará aceptable.

En el fondo es una cuestión de entendimiento de la naturaleza humana. Con una visión optimista de ella, se creerá que somos capaces de grandes logros y altas metas. Es posible que no se logren, pero ese fracaso es mejor que tener éxito en una meta mediocre, pues quien la tiene, se satisfará con logros aún menores.

Quizá sea que en nuestros tiempos, tiene cierto dominio una mentalidad pesimista de la naturaleza humana, la de verse a sí mismo como incapaz e inhábil. Pensando así, los altos estándares son más sujeto de burla que de deseo y resulta así que las personas preparadas, los estudiantes aplicados, son ocasión de chunga.

Vi no hace mucho un programa de competencia en la televisión mexicana, en el que participaban jóvenes cantantes en busca de un premio. Soporté sólo dos de ellos. No cantaban, berreaban y, sin embargo, fueron objeto de alabanzas que en realidad eran mentiras.

Otra instancia de ese abandono de altos estándares, en el que lo mediocre sustituye a la excelencia.

Cuando la ambición se satisface con lograr la mediocridad, lo inferior se torna aceptable. Pero cuando trata de lograrse la excelencia, la mediocridad ni siquiera es aceptable.

Es posible que nuestros tiempos sean desde hace mucho unos de obsesión igualitaria y, por tanto, de satisfacción con la medianía. La igualdad desmedida convierte a lo mediocre en una meta deseable y a la excelencia en algo que debe ser puesto de lado.

Cuando se abandona la idea de que la grandiosidad es una posibilidad, se socava el deseo de mejora y el ansia del esfuerzo mayor.

Si tratas de alcanzar las estrellas quizá no lo logres, pero al menos no vas a ensuciarte las manos. Una buena manera de hacer filosofía sobre la vida y de entender algunos de los rasgos de nuestros tiempos.

Post Scriptum

El tema general tratado en la columna pertenece a los agrupados en ContraPeso.info: Educación. Contiene una gran candidad de textos sobre formas personales de pensar, como en Muerte y Poesía.

El tema específico es tratado en columnas agrupadas en la colección, ContraPeso.info: Virtudes y Vicios. Donde será de interés una idea de Robert Sheaffer, Moral del Resentimiento.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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