Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Los Gobiernos no lo Pueden Todo
Eduardo García Gaspar
17 septiembre 2010
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en:


Quizá quiera usted hacer el ejercicio: reúna a varios de sus amigos, los que usted crea sean los más apropiados para pensar en qué debe hacerse en su país para mejorar su crecimiento. Esta es una buena época para hacerlo. Déle tiempo a cada uno para prepararse y exponer sus ideas sin interrupción en un corto tiempo, de manera puntual.

Existe una gran probabilidad de que las ideas de sus amigos estén concentradas en medidas que el gobierno deberá tomar, de cosas que debía hacer. Esto muestra un sesgo, el de centrar la atención en el gobierno y hacer pensar que de lo que él haga dependerá el futuro de la nación. En parte es cierto.

Pero en parte no. Me explico. La mayoría de las ideas de sus amigos estarán sustentadas en cosas que debía hacer la autoridad. Es el pensamiento estándar, en el que todos estamos ahogados de alguna manera. Lo que sugiero es otra cosa: seguir pensando en el gobierno, pero no en lo que debe hacer, sino en lo que no debe hacer.

Creo que es una vía de generación de ideas más prometedoras que su opuesta. Por ejemplo, creo que efectivamente los gobiernos deben hacer muy bien cosas muy concretas: la impartición de justicia, el combate al crimen, la vigilancia del cumplimiento de contratos y cosas por el estilo.

Son las funciones gubernamentales de todo gobierno y hacerlas bien y con eficiencia tiene efectos colosales en el bienestar de todos. Pero la lista de ideas debe contener también el otro tipo de propuestas, la de cosas que el gobierno no debe hacer, porque si las hace tendremos efectos malos en ese bienestar.

Comienzo por los impuestos. El gobierno no debe tener impuestos altos, ni múltiples, ni complejos. Deben ser simples, bajos y únicos. Iguales para todos sin excepción. El gobierno no debe tener tratamientos fiscales excepcionales de ningún tipo. Esto coloca más dinero en el ciudadano, el que lo usará con mayor cuidado y eficiencia.

El gobierno no debe dar subsidios de ninguna clase a ninguna organización bajo ningún concepto. Las personas no deben ver en los gobiernos oportunidades de ingresos, ni de favores, ni de preferencias sectoriales.

El gobierno no debe hacerse cargo de la educación nacional, ni de la salud de los ciudadanos. Su entrada en estos campos usa recursos de manera ineficiente e irresponsable que estarían en mejores manos si permanecen en manos de quienes los ganaron con su trabajo.

El gobierno no debe ser una institución de caridad ni de redistribución de la riqueza y el ingreso. Si lo intenta, descuidará sus funciones originales, desperdiciará recursos, habrá más corrupción y creará clientelismo. Al contrario, la autoridad deberá facilitar la realización de obras caritativas privadas.

El gobierno no deberá hacer demasiadas leyes que regulen todos los aspectos de la vida del ciudadano. Al contrario, deberá tener pocas leyes, simples y comprensibles por todos. El gobierno no debe tener influencia alguna en el valor del dinero, para evitar inflación. El gobierno no debe poder gastar más de lo que recibe por la vía de impuestos y no debe tener capacidad para contratar préstamos más allá de un mínimo muy bajo.

El tema bien vale una segunda opinión para apuntar un síndrome de nuestros tiempos: el de creer que la clave del progreso de una nación está en lo que debe hacer un gobierno. Lo que digo es que la clave del progreso no está en eso, sino en la sana distinción entre lo que debe hacer un gobierno y lo que no debe hacer.

Esa lista de ideas que usted puede pedir a sus amigos, las sugerencias para que el país crezca, de seguro ignorará la distinción de la que hablo. Mi punto es ya claro: el punto central que permitirá el crecimiento de una nación radica en la sabia separación de lo que un gobierno debe hacer y lo que no debe hacer.

Y es que simplemente hay muchas cosas que si son hechas por el gobierno, se harán mal con altos costos y resultados malos. La evidencia muestra eso una y otra vez. Recuerda esto una frase de George Orwell: “Nos hemos hundido a una profundidad tal que la reafirmación de lo obvio es el primer deber del hombre inteligente”.

La separación entre lo que debe hacer y no hacer un gobierno es algo obvio, pero que hemos olvidado. Los nuestros son tiempos en los que la pereza académica es tal que los más educados creen que existe una medicina universal garatizada: el gobierno

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Los Gobiernos no lo Pueden Todo”
  1. Corina Dijo:

    … me parece que, los articulos estas perdiendo el fuego que tenian anteriormente… hasta ya se escribio sobre la valentia de los que apoyan a los matrimonios homosexuales… se esta perdiendo la valentia anterior, como en uno de sus articulos llamado Obama quiere ser su Medico… extraño los articulos de Peso que contrariaban a los Socialistas Progresistas Comunistas o como les quieran llamar…





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