Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Máquina del Tiempo, Existe
Eduardo García Gaspar
12 mayo 2010
Sección: ARTE, GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Nuestro mundo está lleno de maravillas y una de las mayores es también una de las más descuidadas. Es como un milagro que nos permite estar junto a los mayores genios. Piense en la posibilidad de que Aristóteles hable con usted.

Bueno, no va a hablarle, pero sí le mandará un escrito con sus ideas y que se encuentran entre las más importantes de todos los tiempos. La posibilidad es pasmosa y si no se aprecia es porque está fácilmente disponible. Tomemos otro caso, el de otro genio.

Piense usted en los problemas actuales de nuestros gobiernos y, si lo quiere, puede consultar a expertos sobre la materia. Digamos a Tomás de Aquino y que éste le diga,

“Una vez que el gobernante se establezca, el gobierno debe estar de tal manera formado que la oportunidad de abusos de poder desaparezca”.

Y que después, Tomás agregue,

“Al mismo tiempo el poder del gobernante debe ser limitado de tal manera que su gobierno no caiga en la tiranía”.

La posibilidad de consultar a Aquino, o a Locke, o a muchos otros, es para impresionar a cualquiera. Piense en que es posible consultar a muy bajo precio las opiniones de Tocqueville sobre democracia, el gran experto sobre el tema.

Sigamos con Aquino y esa idea de que los gobiernos deben estar sujetos a un arreglo tal que les sea imposible abusar a los gobernantes de su poder. Es una idea tan actual como importante. Lo era en sus tiempos también. Las cosas no han cambiado mucho y seguimos padeciendo abusos de autoridad gubernamental.

Aún más fascinante es que Aquino (1225-1274), desde ese siglo 13, nos explica un instrumento para evitar esos abusos. En pocas palabras, dice que frente a nosotros tenemos una disyuntiva: si no reconocemos la existencia de Dios y sus leyes, entonces el gobierno se convertirá en dios. Todo es una cuestión del origen de las leyes.

Si su origen es el gobierno, éste no podrá ser limitado en sus poderes y nos conducirá a un régimen tiránico. La autoridad será la que establezca qué es bueno y qué es malo. Yo no sé usted, pero el estómago se me revuelve pensando que serán los legisladores mexicanos los que me digan qué es moral y que no lo es…, o que a otros se los diga Obama, o que alguien quiera que lo establezcan los Kirchner.

Pero si lo que establece qué es bueno y qué es malo es algo independiente de nosotros, los ciudadanos tendremos la oportunidad de apelar a esas leyes inmutables y principios externos, para protegernos de los abusos de Luis XIV, o de Chávez, o de cualquier otro gobernante.

Es verdaderamente un milagro que podamos aprovechar las ideas de los expertos y constatar que nuestros problemas no son únicos de nuestros tiempos, que otros ya pasaron por ellos y que, más aún, los analizaron con prudencia. La pena es que no lo hagamos con la frecuencia debida.

En las escuelas existe un buen nivel de desprecio por lo que consideran viejo, y están más dispuestos a aceptar la idea más chatarra si ella está recién publicada, antes que la idea más razonada de hace unos años, no se diga del siglo 13. Por ejemplo, los llamados escolásticos tardíos tienen mejores ideas económicas que muchos en la actualidad.

Es muy claro mi sentimiento al respecto: siento una enorme emoción cuando comprendo la posibilidad que tenemos de consultar las opiniones y las ideas de los grandes de todos los tiempos. Generalmente lo que ellos escribieron tienen una enorme aplicación a nuestra época. Nuestros problemas no son únicos nuestros, también ellos los estudiaron.

En este caso de Aquino, esto se ve con claridad. Como se ve también en el famoso libro de Montesquieu (1689-1755) y sus sugerencias para evitar abusos de poder gubernamental. Los dos, Aquino y Montesquieu, comprenderían perfectamente lo que sucede en estos tiempos con gobiernos salidos de sus límites naturales y lógicos.

Es natural que nos sintamos emocionados cuando vamos a un concierto de algún artista célebre y famoso. Vi esa emoción en los ojos de quienes han ido a conciertos de Rolling Stones, de Pavarotti, y de otros muy conocidos, que no recuerdo muy bien.

Pero, nuestras emociones pueden ser más intensas aún cuando comprendamos que la máquina del tiempo es posible (al menos hacia el pasado) y lo ha sido durante siglos. Podemos tener a Aquino hoy mismo en nuestra sala y escuchar lo que él ha dicho.

Post Scriptum

Las citas de Santo Tomás de Aquino está en Rice, C. E. (1999). 50 Questions on the Natural Law: What It Is and Why We Need It. Ignatius Press, p. 81, proviene de De regimine Principum, y las he traducido en un estilo más coloquial.

Lo anterior debe ser temperado con una aclaración: requiere mucho menos esfuerzo sentarse frente a la televisión y ver un documental del Discovery Channel que muestre escasa información sobre un tema, a sentarse a leer un buen libro. Las consecuencias de esa pereza son las naturales: mentes que sucumben a los más atroces razonamientos y que toman como ciertas las más tontas explicaciones.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “Máquina del Tiempo, Existe”
  1. José Luís Dijo:

    Efectivamente, el conocimiento del pasado y las reflexiones de esos autores ayudaría mucho al presente.





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