Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Medir Consecuencias: un Arte
Eduardo García Gaspar
17 diciembre 2010
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Las cosas son más sencillas de lo que parecen, pero más complejas de cómo que suelen explicarse.

Es eso del sentido común y de lo poco frecuente que resulta, quizá por una causa: la escasa habilidad para alejarse de lo demasiado complejo.

Si comenzamos por un principio obvio, se entiende eso de que todo efecto tiene una causa, lo que en nuestra vida se expresa con algo igualmente obvio: nuestras acciones tienen consecuencias. No hay manera de evitar esto. Así está construido nuestro universo.

Y es muy aprovechable. Si usted tiene sed, usted tomará líquidos. Lo hacemos porque tenemos una idea clara de consecuencias de nuestras acciones. Tomar líquidos es la acción que produce calmar la sed. También es útil en otro sentido.

El sentido de evitar consecuencias indeseables. Sabemos que la acción de caer lastima dependiendo de la altura. De allí que busquemos no lastimarnos, que sería la consecuencia de una caída. Por eso actuamos cuidándonos de ese riesgo. Acciones que buscan evitar consecuencias.

El principio es universal e inevitable. Nuestras acciones tienen consecuencias y lo que en buena parte nos hace humanos es la habilidad que tenemos para percibir esas consecuencias.

Por principio de cuentas, las entendemos como inmediatas o mediatas, como seguras o probables o improbables, como calculadas o desconocidas.

Es casi un arte el de medir consecuencias. Un arte de sentido común al que suele asociarse con quizá la más preciada virtud, la de la prudencia: esa fuente de principios y reglas que anticipan efectos de acciones humanas y que suele llamarse sabiduría.

Algunos de esos principios son conocidos.

Como, por ejemplo, el de ignorar los comentarios alocados de personas normales. Y el de ignorar todos los comentarios de personas alocadas. Haciendo esto, la vida personal se torna más placentera y tendrá mayor probabilidad de éxito.

Por supuesto, hay un problema.

El problema de saber distinguir lo que es un comentario alocado y saber conocer a una persona alocada. No es fácil. La experiencia ayudará a saberlo hacer. Quizá sea el arte de determinar grados de locura, o de su opuesto, niveles de sentido común en loss otros.

Igual que se hacen ejercicios físicos para tener el cuerpo en buen estado, se tiene también necesidad de hacer ejercicios mentales para mantener a las células grises en buena condición. Un amigo, en este tema, afirma que ver televisión destruye neuronas y que en cambio, leer las fortalece.

En fin, la idea de esta columna es tener una segunda opinión sobre eso, sobre los ejercicios mentales, los aerobics para las neuronas.

Un extraordinario ejercicio para desarrollar la habilidad del pensar es poner en tela de juicio las afirmaciones de los gobernantes. Ninguna otra fuente más abundante de ideas alocadas existe en nuestro mundo.

El ejercicio consiste en echarle sentido común a lo que dicen y declaran.

Por ejemplo, no hace mucho que en México uno de los ministros dijo que se pondrían multas a los comercios que elevaran el precio de la tortilla, esa base de la alimentación mexicana.

Tomada en la superficie, es una parte del paisaje político normal. A pocos se les ocurriría examinar el nivel de locura que hay en eso que dijo el secretario del presidente.

Pero tomada como una oportunidad de ejercicio cerebral es admirable.

Si ponemos a trabajar al cerebro llegaremos a la conclusión obvia: es un absurdo absoluto, pues no existe control de precios de ese producto y, si se llega a aplicar, podría aplicarse a muchos otros productos, no sólo a ése.

Pero eso es sólo una instancia de las decenas que a diario ofrecen los gobernantes de cada país. Lo que le ofrezco es aprovechar los diarios para ejercitar la mente encontrando cosas sin sentido y pulir esa habilidad, la de distinguir las locuras de las sensateces.

Porque las locuras, igual que las sensateces, tienen consecuencias.

Y viviremos en el futuro afectado por las consecuencias de nuestras acciones y las de otros. Donde predomine la sensatez habrá más consecuencias positivas. Lo opuesto sucederá donde prevalezca la locura, la que creará consecuencias negativas.

Creo que el punto bien vale una segunda opinión para recordar lo obvio. Nuestro futuro son las consecuencias de acciones presentes y necesitamos tener habilidades agudas para saber distinguir a la locura de la sensatez en las acciones presentes.

Habilidades de sentido común, de sabiduría, de sentido común, o como quiera usted llamarles. Nuestros vidas están en juego.

Post Scriptum

Uno de los cimientos de esta página es el ejercicio del sentido común. Muchas columnas se han dedicado al tema. Ellas están en ContraPeso.info: Razonamiento.

Uno de los casos de locura está en Zapatos y Nacionalidad.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Medir Consecuencias: un Arte”
  1. David Michel Carrera Mendoza Dijo:

    Es muy interesante lo que comentas acerca de las consecuencias y esa parte de agilizar la mente tambien es sumamente provechosa pero tambien es bueno pensar en todos los escenarios posibles ademas de las soluciones y/o propuestas que se pueden dar a diversos problemas ademas de averiguar el origen de ello que para eso también esta nuestra historia. pero se me hace bastante bien este tema. espero puedan publicar mas temas que nos puedan llevar a muchas personas al debate.





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