Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
No Son Iguales
Eduardo García Gaspar
6 agosto 2010
Sección: DERECHOS, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Igualdad no es justicia. Es una confusión grave, muy bien ilustrada en los comentarios de alguien que en la radio hablaba indistintamente de justicia e igualdad. Los usó como equivalentes y fomentó la idea de que la desigualdad es injusta. Que sólo dentro de la igualdad puede haber justicia. Lo dijo una y otra vez.

Es otro caso de un clisé que resulta irresistible de examinar. Su tesis central es simple: la justicia es buena, lo que nadie niega, pero a lo que añade algo incorrecto. Afirma que sólo puede haber justicia donde existe igualdad. Por lo tanto, se dice, la justicia sólo es posible en donde hay igualdad.

Seguramente usted ya vio dónde está la falla del razonamiento. Puede ejemplificarse muy bien en el caso de un profesor que tiene dos alumnos. Uno de ellos se prepara para un examen y lo realiza muy bien. Merece una alta calificación. Sería injusto no darle esa alta calificación.

Pero el otro alumno no se prepara, no estudia para el examen y presenta un examen malo que merece una baja calificación. Sería injusto darle una calificación igual a la del alumno preparado. La igualdad reclamaría que a los dos alumnos se les diera la misma calificación, pero la justicia pediría lo opuesto.

Es un ejemplo muy tradicional de que la justicia y la igualdad no son los mismo y que en ocasiones son opuestos. Vea usted esto: en los aviones existe la primera clase, donde la gente viaja en asientos más cómodos y espaciosos, con comidas y bebidas mejores que las que se sirven en clase turista. Allí, los asientos son más pequeños. Obviamente hay una buena diferencia en los precios.

La desigualdad dentro del avión es obvia entre los pasajeros y entre ellos y la tripulación. Pero hay justicia. Nadie se quejaría de eso. Tampoco nadie se quejaría de que usted tuviese un BMW y otro un Tsuru. Menos aún hay quejas de que sólo unos, y muy pocos, canten como Plácido Domingo. Sería ridículo ver como injusto que no todos tengan la habilidad de Messi.

De hecho, la igualdad en todos los sentidos sería una pesadilla: un mundo en el que todos son idénticos. Imagine usted un mundo en el que todos han estudiado lo mismo, por ejemplo, leyes. Visten igual, piensan igual. Ese mundo sería realmente de iguales, pero no duraría más de unos pocos días… todo por causa de la falta de desigualdad.

La falla del razonamiento que confunde a la igualdad con la justicia es sencilla: no define igualdad y por eso, la hace absoluta. Por supuesto, hay alguna igualdad deseable, pero hay otra que no lo es y resulta realmente mala, como en el caso de alumnos que sacan buenas calificaciones sin merecerlas.

Una vez aclarado esto, tomemos un caso más controvertido, el de la salud. Es claro que se juzgará justo que todos tengan posibilidades de iguales tratamientos médicos, o al menos similares. Nadie objeta esto. Pero el punto no es ése aislado de otros. ¿Qué hacer, por ejemplo, con un ladrón fracasado y con un trabajador esforzado?

Uno de ellos tendrá acceso a servicios de salud por sus propios medios, pero el otro no. ¿Será justo quitarle a uno recursos para dárselos al otro y tener iguales servicios? Si usted dice que sí, habrá injusticia para el esforzado y una reducción de la calidad del servicio para los dos. No es fácil el asunto.

Compliquemos la vida aún más. Digamos que en una sociedad hay una buena cantidad de pobres que no tienen acceso a servicios médicos adecuados. Por supuesto que sería muy deseable que los tuvieran. El reto es qué hacer y cómo hacerlo. Una manera es quitarles recursos por la fuerza a los que no son pobres y con ese dinero pagar los servicios médicos de los pobres.

Puede ser, pero es difícil justificar el quitarle recursos a quienes los han ganado por méritos propios, sean muchos o pocos sus recursos. Sería injusto hacerlo. Igual que sería injusto quitarle puntos al alumno preparado para dárselos al perezoso. Le digo, no es un asunto sencillo.

Una manera de resolverlo es la estándar de un gobierno que quita a unos para darle a otros, lo que ayuda a la igualdad pero contiene un problema de injusticia. Hay otra manera, muy antigua, que es muy conocida y no tiene problemas de injusticia, por lo que resulta la mejor opción.

Al menos, ya hay un adelanto en esto: considerar a la igualdad como equivalente de justicia es un error serio.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras