Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
No es de Ley, es de Moral
Leonardo Girondella Mora
1 marzo 2010
Sección: ETICA, LEYES, Sección: Asuntos
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Una noticia en el NYT (18 de noviembre 2009), hablaba del estado de Veracruz en México —el estado número 17 que legisla que la vida humana comienza en el instante de la concepción.

Eso contrasta con lo que sucede en la Ciudad de México —en donde se legisla considerando que la vida comienza 12 semanas después de la concepción. Para quienes comparten esta idea, por supuesto, las leyes que suponen que la vida comienza en la concepción resultan ser malas.

Se trata de sucesos nuevos dentro de una discusión vieja y que puede entenderse en la rivalidad de dos bandos que han sido llamados pro-choice, es decir, en favor de la opción del aborto generalmente durante las primeras semanas del embarazo; y, del otro lado, pro-life, quienes sostienen que la vida humana da inicio en el momento de la concepción.

El conflicto es tan arduo entre ambos que se sufre del defecto usual cuando las discusiones son ríspidas —se olvidan cuestiones centrales que ayudarían mucho a suavizar la discusión. En lo que sigue exploro algunas de esas cuestiones olvidadas en la discusión sobre el aborto.

Primero, la realidad es independiente de los humanos —existe un mundo fuera de la gente y que tiene sus propias reglas y realidades. Si la vida comienza o no en el momento de la concepción eso es una realidad fuera de la voluntad humana y no puede alterarse.

Por tanto, no se trata de una cuestión de opiniones —se trata de una cuestión de conocer la realidad que lleve a un conocimiento razonable del momento en el que inicia la vida. El resto de las argumentaciones sobre el aborto están de sobra ante esto.

Por ejemplo, quienes favorece la práctica del aborto se apoyan en varias razones —una de ellas es el derecho de la mujer a usar a su cuerpo como propiedad ilimitada. Esta razón de nada vale ante la definición de cuándo comienza la vida: si comienza en el momento de la concepción, ya no tendría sentido alegar propiedad del cuerpo.

Segundo, otra cuestión que hasta donde sé realmente es un olvido grande —es la relación entre ley y moral, a la que explico de la manera siguiente.

En toda ley hay un componente moral —una idea moral sobre lo bueno y lo malo: no hay escape de esto. Si una ley contiene disposiciones que castigan el robo es porque antes que ella existe un principio moral que la soporta y esto es lo que cambia las cosas de manera notoria.

Si toda ley está soportada al final en una norma moral que distingue a lo bueno de lo malo, la cuestión se convierte en conocer qué tipo de moral apoya a qué leyes. Una ley que permite el aborto está sin duda apoyada en alguna moral —y por el contrario, una ley que lo prohibe, está fundamentada en otra moral.

La moral no depende de la ley —es la ley la que depende de la moral. Una ley que permite el aborto durante las primeras semanas de embarazo, así sea al día siguiente, está apoyada en una moral que no es la misma que tiene la ley que prohibe el aborto.

La conclusión es la natural que sigue a esa consideración — ¿Qué moral es la correcta, la que permite el aborto o la que lo prohibe? No es una cuestión de gustos o preferencias personales, sino una que define a la moral mejor como la basada en la verdad.

Lo que lleva de nuevo al primer punto, a la discusión de cuándo comienza la vida —la moral que debe aplicarse es aquella que parte de la verdad, de la realidad. La moral que debe rechazarse es la que no tiene fundamentos reales, ni verdaderos.

De las 10 defensas que suelen ser usadas para justificar el aborto, nueve de ellas pueden descartarse por ser razonamientos débiles —la única que podría sobrevivir es la que expresa que la vida humana no comienza en el momento de la concepción y esto es algo que puede discutirse con parsimonia.

Lo que he hecho aquí, y que puede ser de utilidad, es incorporar la idea de que no se trata de una cuestión legal —es un asunto moral: cuál de dos morales posibles se usa para apoyar una ley. No es una discusión sin consecuencias, las tiene y grandes.

No importa la decisión legal que se tome en la emisión de las leyes —las leyes estarán basadas en una moral y esta moral alterará la emisión de otras leyes, muy notablemente la de eutanasia. También alterarán otras disposiciones gubernamentales, como la educación infantil, que en México promueve la promiscuidad desde edades tempranas y la promoción de anticonceptivos.

Son las consecuencias morales las que están en el fondo de la discusión —y esto es un asunto de los olvidados.

Addendum

En Liberales Contra El Aborto examiné esta discusión resumiéndola de igual manera, centrando la discusión en un sólo punto:

• Quienes defienden el aborto se justifican sosteniendo que quien está dentro del vientre materno no puede considerarse una persona con derechos hasta pasado cierto tiempo desde su concepción —un cierto número de semanas, o incluso hasta que nace. Los opositores del aborto señalan que desde el momento de la concepción se es una persona completa y con derechos —estar dentro del vientre materno es una de las diversas etapas de desarrollo por las que todas las personas pasan.

Este es el centro de la discusión y existe una verdad que resuelve la duda, sobre la que se construye la moral correcta y después la ley.


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